DICCIONARIO MÉDICO
Replicación
La replicación del ADN es el proceso por el que una célula duplica su material genético antes de dividirse, de modo que cada célula hija reciba una copia íntegra de la información hereditaria. El mecanismo es semiconservativo: cada una de las dos moléculas hijas contiene una hebra procedente del ADN original y una hebra recién sintetizada. En la célula humana, la copia completa de los aproximadamente tres mil millones de pares de bases del genoma se realiza en pocas horas durante la fase S del ciclo celular. Se denomina replicación al proceso mediante el cual una molécula de ADN da origen a dos moléculas hijas idénticas a ella. Es uno de los acontecimientos fundamentales de la biología celular: sin replicación no habría división celular fiel, no habría herencia genética estable y, en último término, no habría reproducción de los organismos vivos. La replicación tiene lugar antes de cada división celular, ya sea en la fase S del ciclo celular eucariota o en el momento equivalente de la división bacteriana. El término procede del latín replicatio, sustantivo derivado del verbo replicare («doblar de nuevo», «plegar otra vez»), formado a su vez por el prefijo re- (de nuevo) y plicare (plegar, doblar). La acepción médica moderna se separa del sentido literal de plegamiento y conserva solo la idea de repetición o duplicación, en línea con otros usos cultos como «réplica de una obra» o «replicar un experimento». El uso del término en genética se consolidó a partir de los años cincuenta del siglo XX, cuando el modelo de la doble hélice propuesto por Watson y Crick sugirió de forma natural el modo en que el ADN podía copiarse a sí mismo. Tras la publicación de la estructura del ADN en 1953, se abrieron tres hipótesis sobre cómo podía replicarse la molécula. El modelo conservativo predecía que la doble hélice original se mantenía intacta y se sintetizaba una hélice nueva completamente independiente. El modelo dispersivo proponía que las dos hebras se fragmentaban y se reensamblaban mezcladas con material nuevo. El tercer modelo, el semiconservativo, postulaba que cada hebra parental servía de molde para una hebra nueva, de modo que las dos moléculas hijas contenían cada una una hebra antigua y una recién sintetizada. La cuestión la resolvieron experimentalmente Matthew Meselson y Franklin Stahl en 1958 con un trabajo publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences y considerado todavía hoy uno de los experimentos más elegantes de la biología. Cultivaron bacterias Escherichia coli durante varias generaciones en un medio enriquecido con el isótopo pesado nitrógeno-15, lo que marcó todo su ADN. A continuación las transfirieron a un medio con nitrógeno-14 normal y analizaron por centrifugación en gradiente de densidad el ADN obtenido tras una y dos generaciones. El patrón de bandas observado descartaba los modelos conservativo y dispersivo y solo era compatible con la replicación semiconservativa. Aquel resultado quedó incorporado al canon de la biología molecular. Toda nueva síntesis de ADN procede en sentido 5'→3', es decir, añadiendo nucleótidos al extremo 3'-hidroxilo libre de la cadena en crecimiento. Esta restricción química, impuesta por las enzimas polimerasas que catalizan la reacción, tiene una consecuencia importante: como las dos hebras del ADN son antiparalelas (una orientada 5'→3' y la otra 3'→5'), la copia no puede transcurrir de forma simétrica en ambas. La célula resuelve el problema con una estrategia asimétrica que descubrió el biólogo japonés Reiji Okazaki a finales de los años sesenta. En la hebra cuya orientación coincide con el sentido de avance de la horquilla de replicación, la síntesis es continua: la polimerasa se desplaza junto a la maquinaria y va añadiendo nucleótidos sin interrupción. Esta hebra recibe el nombre de cadena conductora. En la hebra opuesta, en cambio, la polimerasa tiene que sintetizar el ADN en dirección contraria al avance de la horquilla, lo cual obliga a hacerlo a tirones, en tramos cortos llamados fragmentos de Okazaki, que luego son unidos entre sí por una ligasa. Esta hebra se conoce como cadena retrasada o discontinua. El proceso se articula en tres etapas. La iniciación ocurre en regiones específicas del ADN llamadas orígenes de replicación: en las bacterias hay un único origen por genoma, en los eucariotas hay varios miles distribuidos a lo largo de los cromosomas. La elongación es la fase de síntesis activa, en la que cada hebra parental sirve de molde para la nueva. La terminación se produce cuando los frentes de replicación que avanzan en direcciones opuestas se encuentran o cuando se completa el extremo de un cromosoma; en el caso de los telómeros, esa terminación es un problema mecánico que la célula resuelve con una enzima especializada, la telomerasa. Replicar el ADN exige la actuación coordinada de un complejo proteico denominado replisoma, que reúne varias actividades enzimáticas distintas. La helicasa abre la doble hélice rompiendo los puentes de hidrógeno entre las bases, generando la estructura en forma de Y característica de la horquilla. Las proteínas de unión a hebra sencilla (SSB) estabilizan las cadenas separadas para evitar que se reasocien antes de tiempo. La primasa sintetiza un fragmento corto de ARN —el cebador— que las polimerasas necesitan para empezar a añadir nucleótidos, ya que ellas mismas no pueden iniciar una cadena desde cero. Las polimerasas se encargan después de la síntesis propiamente dicha. Una vez sintetizado el ADN, la ligasa sella las discontinuidades químicas entre los fragmentos de Okazaki, devolviendo a la hebra retrasada su carácter continuo. Mención aparte merecen las topoisomerasas, encargadas de aliviar la tensión topológica que se acumula por delante de la horquilla a medida que las hebras se desenrollan: sin ellas, el superenrollamiento progresivo del ADN haría físicamente imposible continuar la copia. Cuando la replicación ocurre sobre ADN empaquetado en nucleosomas, la maquinaria también debe negociar el desensamblaje temporal de las histonas y su reposicionamiento posterior sobre las dos hebras hijas. Una replicación útil para la vida tiene que ser fiel. Si el ADN se copiara con tasas de error elevadas, las mutaciones se acumularían generación tras generación hasta hacer inviable el organismo. El sistema combina varios mecanismos para reducir esa tasa a niveles compatibles con la estabilidad genética: la selección geométrica de la base correcta por parte de la polimerasa, la actividad exonucleasa que corrige los nucleótidos mal apareados inmediatamente después de incorporarlos, y los sistemas de reparación posteriores que detectan y restituyen los errores escapados al primer filtro. El conjunto deja una tasa de error final extremadamente baja, del orden de una base equivocada por cada mil millones replicadas. Los errores que escapan a todos los filtros se convierten en mutaciones permanentes y se transmiten a la descendencia celular. La mayoría son neutras; algunas, ventajosas, son el sustrato de la evolución biológica; otras, perjudiciales, están en el origen de muchas enfermedades genéticas y oncológicas. Buena parte de los procesos tumorales se inicia con fallos del control de calidad de la replicación, especialmente en linajes celulares con tasa de división elevada. Transcripción. Copia de un fragmento de ADN en una molécula de ARN, catalizada por la ARN polimerasa. No duplica el genoma, sino que produce una copia funcional de un gen para su expresión. Traducción. Síntesis de una proteína a partir de un ARN mensajero en el ribosoma. Es el tercer paso del flujo de la información genética y no implica copia de ácidos nucleicos. Replicación viral. Proceso por el que un virus copia su propio material genético dentro de una célula huésped. Usa una maquinaria que en muchos casos difiere de la celular y constituye una diana farmacológica de primer orden frente a infecciones víricas. Del latín replicatio, derivado del verbo replicare, formado por el prefijo re- («de nuevo») y plicare («plegar, doblar»). El sentido original era el de un plegamiento repetido; el uso moderno conserva solo la idea de repetición o duplicación. En genética se empezó a utilizar de manera generalizada a partir de los años cincuenta, en torno a la elucidación de la estructura del ADN. Significa que cada una de las dos moléculas de ADN producidas conserva una hebra del ADN original y contiene una hebra recién sintetizada. No se conserva la doble hélice entera, como predecía el modelo conservativo, ni se mezcla aleatoriamente material viejo y nuevo, como proponía el modelo dispersivo. La demostración experimental la aportaron Meselson y Stahl en 1958. Porque las polimerasas solo sintetizan ADN en sentido 5'→3' y las dos hebras del ADN están orientadas en direcciones opuestas. En una de ellas, la copia coincide con el avance de la horquilla y se hace de forma continua. En la otra hay que copiar en sentido contrario al avance, lo que obliga a sintetizar tramos cortos —los fragmentos de Okazaki— que luego una ligasa une entre sí. Varias horas. Para copiar los aproximadamente tres mil millones de pares de bases del genoma en un tiempo biológico razonable, los eucariotas utilizan miles de orígenes de replicación distribuidos por los cromosomas que se activan simultáneamente, no uno solo como en las bacterias. Cada fragmento se replica de forma independiente y al final todas las piezas quedan unidas. Depende del tipo y la magnitud del fallo. Un error aislado da lugar a una mutación puntual que puede ser silenciosa, ventajosa o perjudicial. Fallos más graves de la maquinaria —imposibilidad de avanzar por la horquilla, bloqueos por lesiones del molde, errores no corregidos en bucle— activan los puntos de control del ciclo celular y, si la situación no se resuelve, pueden detener la división o desencadenar la muerte programada de la célula. La acumulación de fallos de control de la replicación es uno de los mecanismos de origen del cáncer. Si desea profundizar en conceptos asociados a la replicación, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la replicación del ADN
El modelo semiconservativo y el experimento de Meselson y Stahl
Direccionalidad y etapas del proceso
La maquinaria enzimática
Fidelidad y consecuencias del error
Diferenciación con transcripción, traducción y replicación viral
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra «replicación»?
¿Qué significa que la replicación sea semiconservativa?
¿Por qué la replicación es discontinua en una de las hebras?
¿Cuánto tarda en replicarse el genoma humano?
¿Qué ocurre si la replicación falla?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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