DICCIONARIO MÉDICO

Refractario

Refractario es el adjetivo que se aplica a una enfermedad o a un cuadro clínico que no mejora tras haber recibido el tratamiento habitual, administrado de forma correcta y durante el tiempo suficiente. Se usa en especialidades muy distintas entre sí, desde la oncología hasta la epileptología, y no siempre con el mismo matiz de precisión.

Qué significa refractario

En su origen, refractario no tiene nada que ver con la Medicina. La Real Academia Española lo hace derivar del latín refractarius, "obstinado, pertinaz", y su primer uso en castellano describía a la persona que se niega a cumplir una obligación. La segunda acepción del diccionario académico, la que sigue vigente hoy en la industria, se aplica a los materiales capaces de resistir el fuego sin alterarse: un ladrillo refractario, una arcilla refractaria. La Medicina tomó prestado ese segundo sentido y lo trasladó, por analogía, a las enfermedades que resisten el tratamiento igual que un material cerámico resiste las llamas.

Hay, de hecho, un pequeño desacuerdo entre fuentes sobre el origen exacto de refractarius. Algunos diccionarios etimológicos lo relacionan con refringere ("quebrar"), la misma raíz de la que procede la refracción óptica; otros lo hacen derivar de refragari ("oponerse"), un verbo distinto. Sea cual sea la filiación correcta, el resultado en español es una sola palabra con dos vidas: la del material que no cede al fuego y la de la enfermedad que no cede al tratamiento.

Un término, usos distintos según la especialidad

En oncología, el cáncer refractario es aquel que nunca respondió al tratamiento de primera línea o que dejó de responder tras una mejoría inicial. El Diccionario de cáncer del Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos (NCI) trata "cáncer refractario" y "cáncer resistente" prácticamente como sinónimos. Esa equivalencia no es universal. En infectología, por ejemplo, ambos términos sí se distinguen: una infección se considera resistente cuando existe una mutación genética confirmada que reduce la sensibilidad al fármaco, mientras que se llama refractaria cuando la carga del microorganismo sigue aumentando pese al tratamiento adecuado, sin que se haya identificado todavía esa mutación.

La epilepsia sigue un criterio más formal, con cifra incluida: se considera refractaria cuando las crisis persisten a pesar de haber probado, a dosis adecuadas, dos fármacos antiepilépticos distintos, en monoterapia o combinados. Es uno de los pocos usos del término con un umbral numérico definido y aceptado de forma amplia entre neurólogos.

El adjetivo aparece también dentro de nombres compuestos que designan entidades clínicas concretas, cada una con su propia entrada en este diccionario: la esprue refractario, forma de enfermedad celíaca que persiste pese a una dieta sin gluten estrictamente verificada, o la hipertensión arterial refractaria, en la que la presión se mantiene elevada a pesar de combinar al menos cinco antihipertensivos, uno de ellos diurético.

Una crítica lingüística al uso del término

No todos los especialistas aceptan sin más esta extensión del adjetivo. Un editorial publicado en la Revista Española de Reumatología planteó una objeción de fondo: en castellano, decir que algo es refractario significa que resiste sin alterarse, como el ladrillo que aguanta el horno. Una enfermedad que no responde al tratamiento no resiste nada, simplemente no mejora. Los autores defendían que el término correcto en español sería "rebelde" o "resistente" al tratamiento, y que "refractario" aplicado a una enfermedad es, en realidad, un calco del inglés refractory. El uso clínico, sin embargo, ya está muy asentado y este diccionario lo recoge tal como circula en la práctica diaria.

Diferencia con el período refractario

Conviene no confundir este uso con el período refractario de la electrofisiología, un concepto mucho más antiguo y de naturaleza completamente distinta: el intervalo, medido en milisegundos, durante el cual una neurona o una fibra muscular ya excitada no puede generar un segundo potencial de acción, o solo puede hacerlo con un estímulo mucho más intenso de lo habitual. Ahí "refractario" conserva un sentido más cercano al original: la célula se resiste, literalmente, a volver a activarse.

Preguntas frecuentes

¿De dónde procede la palabra refractario?

Del latín refractarius, "obstinado, pertinaz". Su primer significado en español no tenía relación con la Medicina, sino con la persona que se niega a cumplir una obligación.

¿Es lo mismo refractario que resistente?

Depende de la especialidad. En el diccionario de cáncer del NCI se usan como sinónimos. En infectología, en cambio, "resistente" se reserva para los casos con una mutación genética confirmada y "refractario" para los que no responden sin que se haya identificado esa causa molecular.

¿Cuántos fármacos hay que probar para hablar de epilepsia refractaria?

Dos, a dosis adecuadas y bien toleradas, ya sea en monoterapia o combinados. Es uno de los pocos contextos en los que "refractario" tiene un umbral numérico consensuado.

¿"Refractario" significa que ya no hay nada que hacer?

No. Significa que la primera línea de tratamiento no ha funcionado, no que se hayan agotado las alternativas. El propio Diccionario de cáncer del NCI subraya que un cáncer resistente puede, aun así, tratarse con otras terapias distintas de las ya probadas.

Referencias

  1. Real Academia Española. Refractario, refractaria. Diccionario de la lengua española. Disponible en: dle.rae.es
  2. Instituto Nacional del Cáncer (NCI), Institutos Nacionales de la Salud de Estados Unidos. Cáncer refractario. Diccionario de cáncer del NCI. Disponible en: cancer.gov
  3. Revista Española de Reumatología. Espondiloartropatías ¿refractarias? Disponible en: elsevier.es
  4. SIIC Salud. Abordaje de las infecciones por citomegalovirus resistente o refractario después del trasplante de células hematopoyéticas. Disponible en: siicsalud.com

Entradas relacionadas

  • Período refractario. El intervalo en el que una célula excitable no puede generar un nuevo potencial de acción, un concepto de electrofisiología sin relación con la respuesta a un tratamiento.
  • Esprue refractario. Forma de enfermedad celíaca que persiste pese a una dieta sin gluten correctamente seguida y verificada.
  • Hipertensión arterial refractaria. Presión arterial que permanece elevada a pesar de combinar al menos cinco fármacos antihipertensivos.
  • Anemia refractaria simple. Subtipo de síndrome mielodisplásico con anemia crónica que no responde a los tratamientos habituales de reposición.

La información proporcionada en este Diccionario Médico de la Clínica Universidad de Navarra tiene como objetivo principal ofrecer un contexto y entendimiento general sobre términos médicos y no debe ser utilizada como fuente única para tomar decisiones relacionadas con la salud. Esta información es meramente informativa y no sustituye en ningún caso el consejo, diagnóstico, tratamiento o recomendaciones de profesionales de la salud. Siempre es esencial consultar a un médico o especialista para tratar cualquier condición o síntoma médico. La Clínica Universidad de Navarra no se responsabiliza por el uso inapropiado o la interpretación de la información contenida en este diccionario.
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