DICCIONARIO MÉDICO
Reflexoterapia
La reflexoterapia es una técnica de medicina complementaria que consiste en aplicar presión manual sobre puntos concretos de los pies, las manos y las orejas, partiendo de la premisa de que cada uno de esos puntos se corresponde con un órgano o un sistema del cuerpo. Quien practica la reflexoterapia trabaja sobre un mapa corporal proyectado en las manos y, sobre todo, en los pies: cada zona del pie representaría, según esta doctrina, un órgano o una región concreta del organismo, de manera que presionarla tendría un efecto sobre la parte correspondiente. No existe verificación anatómica de esa correspondencia. La técnica se engloba dentro de las llamadas terapias de contacto manual, junto al masaje terapéutico, aunque su marco teórico es propio y no se apoya en el sistema de meridianos de la medicina tradicional china. El nombre induce a un error frecuente. La reflexoterapia no tiene relación con el reflejo en el sentido neurológico del término, esa respuesta motora involuntaria mediada por un arco reflejo bien descrito. Aquí "reflejo" se usa en un sentido figurado, heredado de la idea original de zonas del cuerpo que se "reflejan" en las extremidades. La técnica desciende de la llamada terapia de zonas, publicada en 1917 por el médico otorrinolaringólogo estadounidense William Fitzgerald junto con Edwin Bowers. Fitzgerald dividió el cuerpo en diez zonas longitudinales y sostenía que la presión en un punto de una zona podía producir un efecto anestésico o terapéutico en cualquier otra parte de esa misma zona. Poco después, otro médico, Joe Shelby Riley, amplió el sistema con líneas horizontales y con puntos localizados en las orejas. Fue Eunice Ingham, fisioterapeuta que trabajaba en la consulta de Riley, quien en la década de 1930 llevó el trabajo a los pies con un detalle mucho mayor, elaboró el mapa plantar que sigue usándose hoy y rebautizó la práctica: de terapia de zonas pasó a llamarse reflexología. Ingham publicó su primer libro sobre el tema, Stories the Feet Can Tell, en 1938, y dedicó cuatro décadas a difundir el método. Conviene no confundir la reflexoterapia con la digitopuntura ni con la acupuntura. Estas dos últimas parten de la red de meridianos de la medicina tradicional china y buscan actuar sobre el flujo de energía que discurre por ellos. La reflexoterapia, en cambio, se apoya en un mapa de zonas reflejas limitado a pies, manos y orejas, con un cuerpo doctrinal propio que nada tiene que ver con los meridianos. Tampoco debe mezclarse con las zonas de Head, un fenómeno neurológico real descrito por el neurólogo británico Henry Head: áreas de piel donde el dolor de un órgano interno enfermo puede percibirse referido, a través de vías nerviosas compartidas. Ese mecanismo, el de los dermatomas y el dolor referido, está bien establecido en neuroanatomía y no guarda relación con el mapa corporal que emplea la reflexoterapia. El Centro Nacional de Salud Complementaria e Integral de los NIH estadounidenses señala que la premisa de la reflexoterapia (que la presión en un punto del pie afecta a un órgano distante) no ha sido demostrada, y que la evidencia disponible resulta insuficiente para la mayoría de los usos que se le atribuyen. Una revisión sistemática de 2024 sobre su empleo en pacientes con cáncer, con 26 estudios y más de 2.400 participantes, encontró resultados superiores a los de los grupos control pasivos en dolor, calidad de vida y fatiga, pero la calidad metodológica de los estudios incluidos era de moderada a baja y los resultados, heterogéneos entre sí; los propios autores concluyen que no es posible hacer una afirmación clara sobre su eficacia. En ese contexto limitado, algunas guías clínicas de oncología integrativa la mencionan como una opción más, junto a la acupuntura o el masaje, para el dolor general o musculoesquelético asociado al cáncer. No sustituye ningún tratamiento médico convencional. Sí. "Reflexología" es el nombre que le dio Eunice Ingham a la técnica en la década de 1930, y "reflexoterapia" es la forma más extendida en español. Ambos términos designan la misma práctica. La acupuntura inserta agujas en puntos distribuidos por todo el cuerpo, siguiendo el trazado de los meridianos de la medicina tradicional china. La reflexoterapia, por su parte, se limita a la presión manual sobre pies, manos y orejas, y su mapa de correspondencias es independiente del sistema de meridianos: no comparte ni el mecanismo propuesto ni la zona de aplicación. No. En el mejor de los casos, la evidencia disponible la sitúa como complemento para síntomas como el dolor o la fatiga en algunos contextos, nunca como alternativa a un diagnóstico o un tratamiento médico convencional. El otorrinolaringólogo estadounidense William Fitzgerald, que publicó su sistema de zonas corporales en 1917 junto con Edwin Bowers. El nombre actual, reflexología, es posterior y se debe a Eunice Ingham. Se considera una práctica de bajo riesgo cuando la aplica una persona con formación, ya que se limita a presión manual sin instrumental. El riesgo principal no es físico sino el de retrasar un diagnóstico o un tratamiento eficaz si se usa como sustituto de la atención médica.Qué es la reflexoterapia
Origen histórico
Diferenciación con otras técnicas
Qué dice la evidencia científica
Preguntas frecuentes
¿Reflexología y reflexoterapia son lo mismo?
¿En qué se diferencia de la acupuntura?
¿Puede sustituir a un tratamiento médico?
¿Quién fue el primero en describir esta técnica?
¿Tiene algún riesgo?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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