DICCIONARIO MÉDICO
Reflejo pectoral
El reflejo pectoral es un reflejo osteotendinoso que consiste en la contracción del músculo pectoral mayor al percutir el tendón de su inserción o el dedo del explorador colocado sobre él. Explora un arco reflejo medular amplio, desde la quinta raíz cervical hasta la primera dorsal, y se emplea sobre todo para valorar el nivel de una posible compresión de la médula cervical. Para explorarlo, el paciente sitúa el brazo en ligera abducción mientras el examinador percute con el martillo de reflejos, o golpea sobre su propio dedo apoyado, el tendón del pectoral mayor cerca de su inserción humeral. También puede obtenerse percutiendo la línea media del esternón, maniobra que provoca la contracción simultánea de ambos pectorales. La respuesta esperada es la aducción del brazo hacia el tórax. El músculo pectoral mayor recibe una doble inervación que explica la amplitud de su arco reflejo: el fascículo clavicular depende del nervio pectoral lateral, y la porción esternocostal, del nervio pectoral medial. Ambos nervios nacen del plexo braquial y recogen fibras de un rango que va de la quinta raíz cervical a la primera dorsal, más extenso que el de otros reflejos del miembro superior como el bicipital o el tricipital. Precisamente por esa amplitud de raíces, un reflejo pectoral exagerado tiene un significado particular en la exploración de la mielopatía cervical. Un estudio de 1997 publicado en el Journal of Neurosurgery encontró que la hiperreflexia pectoral solo aparecía en pacientes con compresión medular situada en los niveles C2-C3 o C3-C4, por encima del propio segmento que genera el reflejo. Un trabajo posterior, publicado en 2013, confirmó esa asociación con una sensibilidad del 84,8% y una especificidad del 96,7% para localizar la compresión por encima de la vértebra C4. La lógica es la misma que rige cualquier reflejo osteotendinoso hiperactivo: el segmento que se explora sigue intacto, pero pierde la inhibición que normalmente ejerce sobre él la vía corticoespinal descendente. Cuando esa vía se lesiona por encima del nivel C5-T1, el reflejo pectoral se vuelve más vivo de lo habitual, un dato que puede ayudar a acotar la altura de la lesión antes incluso de disponer de la resonancia magnética. A diferencia del reflejo bicipital, del tricipital o del estilorradial, todos ellos limitados a las raíces C5 y C6 o C6 y C7, el pectoral abarca un tramo mucho mayor de la médula cervical y torácica alta. Es, además, un reflejo poco explorado en la práctica habitual: su umbral de respuesta es más alto y su técnica menos estandarizada que la de los reflejos clásicos del codo, por lo que su ausencia aislada rara vez se considera significativa por sí sola. No. Se reserva casi siempre para completar la exploración cuando se sospecha una mielopatía cervical alta. Porque un reflejo pectoral débil o ausente tiene escaso valor localizador, dado que su umbral varía mucho entre personas sanas. Su exageración, en cambio, apunta con bastante precisión a una lesión situada por encima del propio segmento cervical que lo genera, algo que no ocurre con la misma claridad en otros reflejos del brazo. La primera maniobra explora un pectoral de forma aislada; la segunda, al percutir sobre el hueso, provoca la respuesta en ambos lados a la vez y sirve como comprobación cuando la técnica sobre el tendón resulta dudosa. De la quinta cervical a la primera dorsal, según reparto: la porción clavicular del pectoral mayor depende de la quinta y la sexta cervicales, y la porción esternocostal, de las raíces inferiores hasta la primera dorsal.Qué es el reflejo pectoral
Valor clínico
Diferenciación con otros reflejos del miembro superior
Preguntas frecuentes
¿El reflejo pectoral se explora de forma rutinaria?
¿Por qué interesa más su hiperactividad que su ausencia?
¿Qué diferencia hay entre percutir el tendón y percutir el esternón?
¿Qué raíces nerviosas recoge exactamente este reflejo?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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