DICCIONARIO MÉDICO
Reflejo monosináptico
Un reflejo monosináptico es aquel en el que la fibra sensitiva contacta directamente con la motoneurona, sin ninguna interneurona intercalada entre ambas. Es la arquitectura más simple que puede tener un arco reflejo, y en el ser humano se reduce, en la práctica, a un único ejemplo: el reflejo miotático o de estiramiento, del que el rotuliano es la forma más conocida. La palabra combina el prefijo griego mono- ("uno") con "sinapsis", el punto de contacto funcional entre dos neuronas. Frente a él se sitúan los reflejos disinápticos, con una interneurona de por medio, y los polisinápticos, con varias, como el de retirada ante un objeto que quema. Cuantas más sinapsis intervienen, más se puede modular la respuesta, pero también más tarda en producirse. La mayoría de los libros de fisiología señalan algo que sorprende a quien se acerca por primera vez al tema: pese a que el esquema del "reflejo simple" se enseña como modelo general, el arco monosináptico puro es, en el organismo humano, una rareza. El reflejo miotático es, según buena parte de la literatura fisiológica, el único que cumple estrictamente esa condición. En el reflejo miotático, la fibra Ia procedente del huso muscular entra en la médula espinal y hace sinapsis de forma directa con la motoneurona alfa del mismo músculo. No hay ningún relevo intermedio. Esa economía de conexiones explica su rapidez: en el ser humano, el retraso sináptico medido en la sinapsis Ia-motoneurona ronda las pocas décimas de milisegundo, uno de los tiempos de transmisión más cortos que existen en el sistema nervioso central. Conviene un matiz que la literatura más reciente subraya: en la práctica, la sacudida tendinosa que se explora con el martillo de reflejos no siempre se comporta como un fenómeno puramente monosináptico, porque las fibras Ia que llegan al músculo no tienen todas la misma velocidad de conducción y esa dispersión introduce un pequeño componente adicional. El modelo monosináptico sigue siendo, con todo, la aproximación de referencia para entender el circuito. La demostración experimental llegó por dos caminos que se cruzaron sin saberlo. En Alemania, entre 1910 y 1918, el fisiólogo Paul Hoffmann comprobó que un estímulo eléctrico débil aplicado sobre el nervio tibial posterior producía en el músculo sóleo una respuesta con el mismo retraso central que la sacudida provocada al percutir el tendón de Aquiles, lo que sugería que ambas compartían la misma vía nerviosa. La confirmación experimental en animales tardaría más de dos décadas. El neurofisiólogo estadounidense David P. C. Lloyd, en una serie de trabajos publicados en 1943, aisló eléctricamente las fibras Ia en gatos y demostró de forma directa que su conexión con la motoneurona alfa era, en efecto, monosináptica. El circuito que hoy se explica en cualquier manual de fisiología tardó así casi cuarenta años en quedar plenamente establecido. El experimento de Hoffmann dio nombre a una técnica todavía en uso: el reflejo H, la versión provocada por electricidad del reflejo miotático, sin necesidad de golpear ningún tendón. Su desarrollo clínico y sus aplicaciones en electrodiagnóstico se recogen en una entrada aparte de este diccionario. No de forma comparable. Prácticamente todos los demás reflejos del organismo, desde el de retirada hasta el pupilar, requieren al menos una interneurona, y muchos varias, entre la vía sensitiva y la motora. Depende de a qué "reflejo de Hoffmann" se refiera. El descrito por Paul Hoffmann en 1918, el que aquí interesa, es el reflejo H. Existe además un signo neurológico distinto, también llamado a veces "reflejo de Hoffmann", descrito por otro médico de apellido idéntico, Johann Hoffmann, que consiste en la flexión del pulgar al pellizcar la falange de otro dedo y que se explora como signo de afectación piramidal. Son dos fenómenos sin relación entre sí que comparten un apellido bastante común en la neurología alemana de la época. Varias, sin un número fijo. El de retirada, por ejemplo, involucra interneuronas excitatorias hacia el músculo flexor del mismo lado e inhibitorias hacia el extensor, además de circuitos cruzados hacia la pierna opuesta. Sí: precisamente porque tiene una sola sinapsis, el reflejo monosináptico permite aislar con precisión dónde falla un circuito nervioso, ya sea en el nervio periférico, en la propia sinapsis o en la vía motora, algo mucho más difícil de localizar en un reflejo con múltiples relevos.Qué significa "monosináptico"
Por qué el reflejo miotático es el caso de referencia
Historia: cómo se demostró
El reflejo H, su análogo eléctrico
Preguntas frecuentes
¿Existe algún otro reflejo monosináptico además del miotático?
¿El reflejo de Hoffmann es lo mismo que el reflejo H?
¿Cuántas sinapsis tiene un reflejo polisináptico?
¿Sirve para algo en la práctica clínica?
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Referencias
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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