DICCIONARIO MÉDICO
Radiactivo
Radiactivo es el adjetivo que designa a un material cuyos núcleos atómicos se desintegran de forma espontánea, liberando energía en forma de radiación. La propiedad que subyace a este fenómeno se conoce como radiactividad, y tanto ella como sus aplicaciones diagnósticas y terapéuticas ocupan un lugar destacado en la medicina nuclear. El adjetivo procede del sustantivo radio, nombre del elemento químico aislado por Marie y Pierre Curie en 1898 a partir de la pechblenda, al que se añadió el sufijo activo. Fue la propia Marie Curie quien propuso el término radiactividad para nombrar el fenómeno que había observado dos años antes Henri Becquerel en las sales de uranio: la emisión espontánea de radiación por parte de un núcleo atómico inestable. Un cuerpo es radiactivo cuando contiene núcleos con un exceso o un defecto de neutrones respecto a la combinación estable, lo que los obliga a reorganizarse liberando partículas o energía electromagnética hasta alcanzar una configuración de menor energía. Ese reajuste no ocurre de golpe en toda la muestra. Cada núcleo tiene una probabilidad fija de desintegrarse en cada instante, y de ahí nace el concepto de semivida: el tiempo que tarda una cantidad de material en reducir su actividad a la mitad. Ernest Rutherford identificó tres formas principales de emisión radiactiva. La desintegración alfa expulsa un núcleo de helio y reduce en dos unidades el número atómico del elemento resultante. La desintegración beta convierte un neutrón en un protón, o viceversa, con emisión de un electrón o un positrón. La radiación gamma no cambia la identidad del núcleo: acompaña a las otras dos como liberación del exceso de energía en forma de fotones. El desarrollo completo de estos mecanismos puede consultarse en la entrada dedicada a la radiación. Algunos radionúclidos forman parte de la corteza terrestre desde su formación, como el uranio-238, el torio-232 o el potasio-40. Otros se generan de manera continua por la acción de los rayos cósmicos sobre la atmósfera, como el carbono-14. A este conjunto se le llama radiactividad natural. La artificial, en cambio, se obtiene bombardeando núcleos estables con neutrones u otras partículas en un reactor o un ciclotrón. Así se fabrica la mayoría de los radioisótopos que se emplean en los hospitales. La medicina nuclear administra pequeñas cantidades de un radiofármaco, un radioisótopo unido a una molécula con afinidad por un tejido concreto, para obtener imágenes funcionales del organismo. El tecnecio-99m, con una semivida de apenas seis horas, es el radioisótopo más utilizado con fines diagnósticos en todo el mundo. Con fines terapéuticos, el yodo radiactivo se emplea desde hace décadas en enfermedades de la tiroides, y otros isótopos permiten dirigir la radiación directamente sobre un tumor mediante braquiterapia. No toda sustancia empleada en una prueba de imagen es radiactiva. Los contrastes yodados que se usan en tomografía computarizada son radioopacos: absorben los rayos X con más intensidad que los tejidos vecinos, y por eso se distinguen en la imagen, pero no emiten radiación propia. Confundir ambos conceptos es habitual entre los pacientes, aunque describen fenómenos físicos distintos. Del nombre del elemento radio, descubierto por los Curie en 1898, al que se sumó el sufijo activo. Fue la propia Marie Curie quien acuñó el sustantivo radiactividad para describir el fenómeno. No. El riesgo depende de la dosis, el tipo de radiación y el tiempo de exposición. Las cantidades empleadas en la mayoría de las pruebas diagnósticas son bajas y están reguladas por normativas de protección radiológica que limitan la exposición del paciente, del personal sanitario y del público. Es una confusión frecuente, pero no. Un material radiactivo emite radiación por sí mismo debido a la inestabilidad de sus núcleos. Un material radioopaco, como los contrastes yodados o el bario, se limita a absorber los rayos X con más intensidad que los tejidos circundantes, lo que permite visualizarlo en una radiografía o una tomografía, sin que esto implique ninguna emisión de radiación. La natural existe en el entorno sin intervención humana: procede de radionúclidos primordiales o de la interacción de la radiación cósmica con la atmósfera. La artificial se produce en instalaciones específicas, bombardeando núcleos estables para generar radioisótopos con fines diagnósticos, terapéuticos o de investigación. Depende del radiofármaco utilizado. El tecnecio-99m pierde la mitad de su actividad en unas seis horas y suele eliminarse del organismo en uno o dos días. Otros isótopos, como el yodo-131 empleado en tratamientos tiroideos, tienen una semivida de ocho días y requieren precauciones de seguridad radiológica más prolongadas.Qué es radiactivo
Cómo se produce la desintegración
Radiactividad natural y artificial
Aplicaciones en medicina
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra radiactivo?
¿Toda exposición a un material radiactivo es peligrosa?
¿Es lo mismo radiactivo que radioopaco?
¿Qué diferencia hay entre radiactividad natural y artificial?
¿Cuánto tiempo permanece radiactivo un paciente tras una prueba de medicina nuclear?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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