DICCIONARIO MÉDICO
Pupila de Marcus-Gunn
La pupila de Marcus Gunn, también llamada defecto pupilar aferente relativo, es una respuesta pupilar asimétrica ante la luz que revela un problema en la vía visual de uno de los dos ojos, no en el iris ni en su inervación. Debe su nombre a un oftalmólogo escocés de finales del siglo XIX. En condiciones normales, cuando la luz incide sobre un ojo, ambas pupilas se contraen por igual, gracias al reflejo consensual. En la pupila de Marcus Gunn, el ojo con la vía visual dañada percibe la luz de forma más débil, de modo que su pupila se contrae menos que la del ojo sano, o incluso llega a dilatarse ligeramente, cuando la luz pasa de un ojo al otro. No hay ninguna alteración en el iris ni en los nervios que lo gobiernan: el defecto está antes, en el trayecto que lleva la señal luminosa desde la retina hacia el cerebro. Robert Marcus Gunn (1850-1909) fue un oftalmólogo escocés formado en Edimburgo y ligado durante toda su carrera al Moorfields Eye Hospital de Londres, de donde procede el apellido que da nombre al signo. Gunn llamó a su hallazgo anisocoria dinámica, una expresión que describe con precisión lo que ocurre: la diferencia entre ambas pupilas no es fija, como en otras alteraciones pupilares, sino que solo se manifiesta durante el movimiento de la fuente de luz de un ojo al otro. La vía aferente que transporta la señal luminosa recorre la retina, el nervio óptico, el quiasma y el tracto óptico antes de alcanzar el núcleo pretectal, el punto donde arranca la respuesta motora que cierra la pupila. Una lesión en cualquier tramo de ese recorrido, siempre que afecte a un ojo más que al otro, reduce la cantidad de información luminosa que llega al centro reflejo desde el lado dañado. El hallazgo se pone de manifiesto mediante la conocida prueba de la linterna oscilante, un procedimiento exploratorio, no terapéutico, que compara la respuesta pupilar de un ojo frente al otro. Suele aparecer en enfermedades que afectan al nervio óptico de forma asimétrica entre ambos ojos, así como en patología retiniana extensa que compromete a un solo ojo. También puede originarse por una lesión del tracto óptico en el lado contrario al ojo donde se detecta el defecto, una particularidad anatómica que a veces genera confusión en la exploración inicial. Conviene no confundir este signo con el fenómeno de Marcus Gunn, también llamado sincinesia de guiño mandibular, una entidad completamente distinta que el mismo autor describió en 1883: una elevación anómala del párpado superior al mover la mandíbula, presente desde el nacimiento y sin relación alguna con la vía visual ni con el reflejo fotomotor. Comparten apellido, no mecanismo. Marcus Gunn se formó en Edimburgo bajo la tutela, entre otros, de Douglas Argyll Robertson, el mismo oftalmólogo que dio nombre a otro signo pupilar clásico. No deja de resultar curioso que dos alteraciones pupilares tan citadas en neurooftalmología procedan de maestro y discípulo, cada uno atento a un extremo distinto de la vía que gobierna la pupila. Por sí sola es un signo, no un diagnóstico. Orienta hacia una lesión en la vía visual de un ojo, pero la gravedad depende por completo de la causa que la produce, que puede ir de un proceso leve a uno que requiere atención especializada. Sí. En muchos casos el propio paciente no percibe ninguna diferencia subjetiva entre ambos ojos, y el hallazgo se detecta únicamente durante una exploración ocular específica. No. Las cataratas, por muy avanzadas que estén, no generan este defecto, porque no interrumpen la transmisión de la señal nerviosa a través del nervio óptico, sino que solo dificultan el paso físico de la luz.Qué es la pupila de Marcus Gunn
Mecanismo
Causas más frecuentes
Diferenciación con el fenómeno de Marcus Gunn
Un maestro en común
Preguntas frecuentes
¿La pupila de Marcus Gunn indica una enfermedad grave?
¿Se puede tener este defecto sin notar cambios en la visión?
¿Aparece en las cataratas?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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