DICCIONARIO MÉDICO
Psitacosis
La psitacosis es una infección respiratoria de origen animal que se transmite de las aves al ser humano y que debe su nombre a un brote real ocurrido en el siglo XIX en casa de un loro enfermo. La causa la bacteria Chlamydia psittaci, y aunque hoy es una enfermedad rara, tuvo un episodio de fama mundial: la pandemia de 1929 y 1930, que llegó a las portadas de la prensa de medio planeta y que se recuerda todavía como uno de los primeros grandes sustos zoonóticos del siglo XX. El nombre viene del griego psittakos, loro, con el sufijo médico -osis, que indica un proceso patológico. Es, literalmente, la enfermedad de los loros, aunque hoy se sabe que decenas de especies de aves distintas pueden transmitirla. El primer relato médico detallado se debe al suizo Jakob Ritter, que en 1880 publicó la descripción de un brote sufrido el año anterior en casa de su hermano, en la localidad de Uster. Siete personas de la familia enfermaron tras convivir con unos pájaros recién comprados, y tres de ellas murieron. Ritter, dudando entre tifus y neumonía, bautizó el cuadro como pneumotifus; el término psitacosis, ya centrado en el origen aviar, no llegó hasta 1895, de la mano de Morange. En Córdoba, Argentina, arrancó el episodio que dio verdadera notoriedad a la enfermedad: la importación de varios miles de loros procedentes de Brasil. Una compañía teatral cordobesa enfermó en noviembre de 1929, y la noticia llegó a la prensa local. La venta ilegal de aves en los puertos de salida hizo el resto: en pocas semanas se documentaron casos en Alemania, Reino Unido, Francia y Australia, y en enero de 1930 el brote saltó a la prensa estadounidense a raíz de una familia de Maryland que enfermó tras la muerte de su loro. Cuando se cerró el recuento, la pandemia había dejado entre 750 y 800 casos confirmados en el mundo y más de un centenar de muertes, una letalidad cercana al 15 por ciento en una época sin antibióticos eficaces. Entre las víctimas estuvo William Royal Stokes, bacteriólogo de la ciudad de Baltimore, que se contagió investigando el propio brote. El episodio llevó a varios países, entre ellos el Reino Unido, a prohibir por decreto la importación de loros durante meses. Las aves infectadas eliminan la bacteria de forma intermitente en las heces y en las secreciones respiratorias, sobre todo cuando pasan por una situación de estrés como el transporte, el hacinamiento o la cría. El polvo que se forma al secarse esos restos es la principal vía de contagio: basta con respirarlo, sin necesidad de tocar al animal ni de sufrir un picotazo. Por esa vía de entrada, la enfermedad afecta sobre todo a quienes conviven a diario con aves: personal de pajarerías y criaderos, veterinarios, cuidadores de zoológicos y trabajadores de mataderos avícolas. El contagio de una persona a otra está descrito en la literatura, pero es muy poco frecuente. Los tres términos conviven en la bibliografía y generan confusión. Clamidiosis aviar es el nombre general de la enfermedad en las aves, cualquiera que sea la especie. Psitacosis, en sentido estricto, designaba los casos originados en aves psitácidas, como loros y periquitos, mientras que ornitosis se reservaba para los que procedían de otras aves, como palomas o pavos. La distinción nació de la idea, hoy descartada, de que la forma no psitácida era más leve. En la práctica clínica actual ambos términos se usan como sinónimos de la misma infección humana. Enfermedad del loro, del griego psittakos. El nombre lo acuñó Morange en 1895, quince años después de que Ritter describiera el primer brote conocido en un domicilio de Uster, Suiza. En la práctica, sí, aunque el origen del término distinguía el ave implicada. Hoy ambas palabras se usan indistintamente para referirse a la misma infección. No. Palomas, patos, pavos y muchas otras aves también pueden portar la bacteria y transmitirla, aunque el nombre de la enfermedad se fijó a partir de los primeros brotes, todos ellos ligados a psitácidas importadas. No. Tras la pandemia de 1929 y 1930, las cuarentenas y los controles sanitarios sobre el comercio de aves redujeron mucho su incidencia. Continúan describiéndose casos esporádicos y brotes puntuales, casi siempre ligados a la exposición ocupacional o doméstica a aves. Para ampliar información relacionada con la psitacosis, puede consultar:Qué es la psitacosis
La pandemia de 1929 y 1930
Cómo se contagia y quién está más expuesto
Psitacosis, ornitosis y clamidiosis aviar
Preguntas frecuentes
¿Qué significa la palabra psitacosis?
¿Es lo mismo que la ornitosis?
¿Solo se contagia por loros?
¿Sigue siendo una enfermedad frecuente?
Referencias
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