DICCIONARIO MÉDICO

Prueba de Ellsworth-Howard

La prueba de Ellsworth-Howard mide la capacidad del riñón para responder a la hormona paratiroidea. Se administra una dosis de esta hormona por vía intravenosa y se compara la cantidad de fosfato que se elimina por la orina antes y después de la inyección. Un túbulo renal sano responde con un aumento marcado de esa eliminación; cuando el tejido es resistente a la hormona, la respuesta queda embotada o desaparece por completo.

Qué es la prueba de Ellsworth-Howard

Recibe su nombre de dos médicos del Hospital Johns Hopkins, Reed Ellsworth y John Eager Howard, que la diseñaron en 1934 para estudiar, en personas sanas, cómo respondía el riñón a un extracto de glándulas paratiroides administrado por vía intravenosa. No nació como una herramienta diagnóstica, sino como un experimento de fisiología renal básica.

El fundamento es sencillo de enunciar, aunque su interpretación exige cierta pericia. La hormona paratiroidea actúa sobre el túbulo renal proximal y reduce la reabsorción de fosfato, de modo que este se pierde por la orina en mayor cantidad. Administrar la hormona de forma exógena y medir esa fosfaturia permite comprobar, con bastante precisión, si el riñón conserva su capacidad de respuesta o si existe algún grado de resistencia hormonal.

Cómo se realiza

Tras un periodo de ayuno y con el paciente bien hidratado, se recoge una muestra de orina basal para medir el fosfato y, en los protocolos actuales, también el AMP cíclico nefrogénico. A continuación se administra hormona paratiroidea por vía intravenosa; el extracto purificado empleado en las primeras décadas ha sido sustituido por fragmentos sintéticos de la hormona, como el PTH 1-34. Se recogen después varias muestras de orina durante las horas siguientes y se compara la excreción de fosfato y de AMP cíclico con los valores basales.

Antes de interpretar el resultado conviene descartar factores que puedan distorsionarlo, como el uso reciente de antiácidos que se unen al fósforo o una función renal ya alterada por otra causa. Suele retirarse cualquier medicación de ese tipo al menos una semana antes de la prueba.

Interpretación de la respuesta

En una persona con la función renal conservada, la fosfaturia se multiplica varias veces respecto al valor basal tras recibir la hormona. En el hipoparatiroidismo verdadero, en el que la glándula paratiroides produce poca o ninguna hormona pero el riñón conserva intacta su capacidad de respuesta, ese aumento es, si acaso, todavía más pronunciado de lo habitual. El resultado cambia por completo en el pseudohipoparatiroidismo, un trastorno en el que las glándulas producen la hormona con normalidad pero el tejido diana no responde a ella: ahí la fosfaturia apenas se modifica, a pesar de que la cantidad de hormona administrada sea la misma.

La prueba también distingue entre subtipos de pseudohipoparatiroidismo. Cuando tanto la fosfaturia como el AMP cíclico urinario permanecen bajos tras la inyección, el defecto se sitúa en el primer escalón de la cadena de señales que activa la hormona dentro de la célula renal. Si, en cambio, el AMP cíclico se eleva con normalidad pero la fosfaturia sigue sin responder, el fallo está más adelante en esa misma cadena, después de generarse el segundo mensajero. Esta distinción tiene interés fisiopatológico, aunque hoy se apoya cada vez más en el estudio genético del gen GNAS y en los análisis de metilación, que identifican el defecto molecular con una precisión que la prueba hormonal, por sí sola, no puede ofrecer.

Del laboratorio de fisiología a la clínica

Howard, natural de Baltimore, se formó en Princeton y se graduó en medicina en Johns Hopkins en 1928. Regresó a esa institución tras un periodo en el Massachusetts General Hospital y allí desarrolló casi toda su carrera, primero bajo la influencia de Fuller Albright y del propio Ellsworth, y más tarde como fundador y primer director de la división de Endocrinología y Metabolismo de la universidad. El trabajo conjunto de Ellsworth y Howard se publicó en el Bulletin of the Johns Hopkins Hospital en 1934 y describía, sobre todo, la fisiología normal del riñón frente al extracto paratiroideo.

El giro hacia la clínica llegó ocho años más tarde. En 1942, Fuller Albright y sus colaboradores emplearon ese mismo principio para estudiar a pacientes con hipocalcemia y signos óseos característicos cuyo riñón, a diferencia de lo esperado, no respondía a la hormona paratiroidea administrada. Albright bautizó el cuadro como pseudohipoparatiroidismo, y la prueba que había nacido como un experimento de laboratorio se convirtió, desde entonces, en la exploración de referencia para distinguirlo del hipoparatiroidismo genuino.

Preguntas frecuentes

¿Quiénes fueron Ellsworth y Howard?

John Eager Howard (1902-1985) fue un endocrinólogo estadounidense que pasó casi toda su carrera en Johns Hopkins, donde fundó la división de Endocrinología y Metabolismo. Reed Ellsworth trabajó junto a él en el estudio original de 1934 sobre la respuesta renal al extracto paratiroideo. Ninguno de los dos bautizó la enfermedad que hoy se diagnostica con su prueba; ese mérito correspondió a Fuller Albright, ocho años después.

¿Se sigue utilizando en la práctica actual?

Con menos frecuencia que antes. El diagnóstico se apoya hoy en el análisis genético del gen GNAS y en los patrones de metilación, que localizan el defecto molecular sin necesidad de administrar hormona alguna. La prueba conserva utilidad en casos concretos, cuando el estudio genético no resulta concluyente.

¿Es lo mismo hipoparatiroidismo que pseudohipoparatiroidismo?

No, aunque comparten la hipocalcemia y la hiperfosfatemia. En el primero falta la hormona; en el segundo sobra, porque las glándulas la producen en exceso al detectar el calcio bajo, pero el riñón y el hueso no le hacen caso. Distinguir uno de otro cambia por completo el enfoque diagnóstico posterior, y la prueba de Ellsworth-Howard fue, durante décadas, la manera más directa de hacerlo.

¿Qué hormona se emplea hoy para realizarla?

El extracto bovino purificado que se usó durante décadas dejó de fabricarse, así que los protocolos actuales recurren a fragmentos sintéticos de la hormona paratiroidea humana, principalmente el PTH 1-34, también conocido como teriparatida.

Referencias

  1. Archives of Medical Archives, Johns Hopkins Medicine. John Eager Howard.
  2. The Endocrine Society. Past Presidents: John Eager Howard, MD.
  3. National Institutes of Health, Genetic and Rare Diseases Information Center (GARD). Pseudohipoparatiroidismo.
  4. Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición, Endocrinología y Nutrición (Elsevier). Seudohipoparatiroidismo: un ejemplo de resistencia plurihormonal.
  5. National Institutes of Health, PubMed Central. Pseudohypoparathyroidism Discovered in an Adult.

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