DICCIONARIO MÉDICO
Proctectomía
La proctectomía es la extirpación quirúrgica del recto, la porción final del intestino grueso situada entre el colon sigmoide y el canal anal. El nombre, por sí solo, no resuelve una cuestión clave: si el paciente conserva o no el control voluntario de la defecación tras la operación. Esa distinción separa la intervención en dos familias técnicas bien diferenciadas. El nombre procede del griego πρωκτός (prōktos), voz cuyo sentido más literal era «ano», y de ἐκτομή (ektomḗ), «extirpación quirúrgica». El compuesto se documenta en inglés desde 1879. La raíz apuntaba en origen al orificio anal. El uso clínico actual la traslada al recto en su conjunto, sin que eso implique necesariamente la extirpación del ano: puede conservarse, o no, según la técnica empleada. Ese conducto, estrecho y angulado, tiene una única vía de salida: el esfínter anal o, en términos quirúrgicos, el periné. Comparten ese espacio, según el sexo, la vejiga, la próstata o la vagina, las vesículas seminales y una red nerviosa que regula la función urinaria, sexual y defecatoria. De ahí buena parte de la dificultad técnica del procedimiento, y también la razón por la que su historia está marcada por sucesivas mejoras en la precisión del abordaje. The Lancet publicó, el 19 de diciembre de 1908, el artículo de Ernest Miles sobre la extirpación abdominoperineal del recto para el cáncer rectal: doce casos, con una mortalidad del 41,6 %. Aquella técnica, radical para cualquier estándar actual, fijó durante décadas el modelo de referencia del tratamiento quirúrgico del cáncer de recto. En 1982, el cirujano británico Richard Heald describió la escisión total del mesorrecto: la extirpación en bloque del recto junto con la envoltura grasa y linfática que lo rodea, siguiendo un plano anatómico continuo entre la fascia visceral y la parietal de la pelvis. Los resultados publicados años después por su propio equipo mostraron una recidiva local del 4 % y una supervivencia libre de enfermedad del 87 % en pacientes operados con intención curativa, sin radioterapia ni quimioterapia asociadas. La técnica se convirtió en el estándar oncológico, se opte por conservar o no el esfínter. Cuando la localización del tumor lo permite, el cirujano reseca el recto y reconstruye el tránsito uniendo el colon restante con el canal anal o con el propio ano, mediante una anastomosis colorrectal o coloanal. Se conoce como resección anterior, y preserva la continencia. Hay casos, sin embargo, en los que el tumor afecta al esfínter o queda demasiado próximo a él, y esa reconstrucción deja de ser viable. El cirujano extirpa entonces recto, ano y esfínter mediante un doble abordaje, abdominal y perineal, y deriva el tránsito intestinal de forma definitiva a través de una colostomía. Esta variante conserva el nombre de quien la describió: la amputación abdominoperineal de recto, con entrada propia en este diccionario. A ambas vías se han sumado, en los últimos años, abordajes mínimamente invasivos: laparoscópico, robótico y, más recientemente, transanal, que accede al mesorrecto desde abajo cuando la anatomía pélvica dificulta la vía puramente abdominal. El objetivo técnico no ha cambiado desde Heald. Solo la puerta de entrada. La proctectomía retira solo el recto y deja el colon intacto. La colectomía hace lo contrario: extirpa el colon y respeta el recto. Cuando ambos segmentos se extirpan a la vez, la intervención pasa a llamarse proctocolectomía, con desarrollo propio en este diccionario. El sufijo se comparte; el territorio, no. Porque así se empleaba πρωκτός en el griego original. La medicina moderna reutilizó la raíz para nombrar procedimientos sobre el recto, un desplazamiento de significado habitual en la terminología quirúrgica de los siglos XIX y XX, cuando se acuñaron en serie los compuestos con -ectomía. No. La amputación abdominoperineal es una de las dos formas de proctectomía, concretamente la que no conserva el esfínter y exige una colostomía definitiva. Depende de la técnica. Cuando se conserva el esfínter y es posible una anastomosis colorrectal o coloanal, el tránsito intestinal puede restablecerse sin estoma definitivo, aunque en ocasiones se recurre a uno temporal para proteger la sutura mientras cicatriza. Cuando no hay conservación, el estoma es permanente. Una reducción drástica de las recidivas locales del cáncer de recto, al retirar en bloque y por planos anatómicos definidos todo el tejido graso y linfático que rodea el órgano, en lugar de disecarlo de forma roma como se hacía antes.Qué es la proctectomía
De la amputación radical a la disección por planos
Clasificación: con o sin conservación del esfínter
Diferenciación con la colectomía y la proctocolectomía
Preguntas frecuentes
¿Por qué la raíz griega de proctectomía significa «ano» y no «recto»?
¿Es lo mismo que la amputación abdominoperineal?
¿Siempre deja una bolsa o estoma externo?
¿Qué aportó exactamente la escisión total del mesorrecto de Heald?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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