DICCIONARIO MÉDICO

Postulados de Koch

Los postulados de Koch son los cuatro criterios clásicos que deben cumplirse para demostrar que un microorganismo concreto es la causa de una enfermedad concreta. Formulados en el último tercio del siglo XIX, marcaron el paso de la sospecha a la prueba en el estudio de las enfermedades infecciosas, aunque hoy se sabe que varios patógenos importantes no los cumplen sin que eso reste validez a su papel causal.

Qué son los postulados de Koch

El primero exige que el microorganismo se encuentre presente en todos los casos de la enfermedad y esté ausente en los individuos sanos. El segundo, que pueda aislarse del organismo enfermo y cultivarse en un medio artificial, libre de otros microbios. El tercero, que ese cultivo puro, inoculado en un animal sano, reproduzca la misma enfermedad. El cuarto y último, que el microorganismo se recupere de nuevo del animal así infectado y resulte indistinguible del original. Cumplidos los cuatro pasos, la relación entre germen y enfermedad queda, según este método, establecida más allá de la simple asociación.

Origen histórico

La idea de que agentes vivos, y no venenos ni miasmas, transmitían enfermedades ya había sido planteada en 1840 por el anatomista alemán Jakob Henle, uno de los maestros de Koch, en un ensayo sobre miasmas y contagios que careció durante décadas de comprobación experimental. Koch aportó esa comprobación años más tarde.

En 1876 demostró, con el carbunco del ganado, que un microorganismo concreto (Bacillus anthracis) podía cultivarse fuera del cuerpo y reproducir la enfermedad al inocularse en animales sanos: fue la primera vez que se probó experimentalmente la causa de una infección bacteriana. Seis años después, el 24 de marzo de 1882, presentó ante la Sociedad Fisiológica de Berlín el aislamiento del bacilo de la tuberculosis. Los cuatro criterios, sin embargo, no se formularon como tales hasta 1884, en colaboración con Friedrich Loeffler y apoyándose en las ideas de Henle; de ahí que también se los conozca como postulados de Henle-Koch. Koch los revisó y volvió a publicarlos en 1890, en el X Congreso Internacional de Medicina celebrado en Berlín, añadiendo el cuarto criterio, la reaislación, a los tres que había presentado inicialmente.

Límites y excepciones

Koch admitió pronto que sus propios criterios no siempre podían cumplirse. Ni el cólera ni la lepra los satisfacían por completo en su época, y sin embargo no dudaba de que ambas enfermedades tenían una causa microbiana concreta. El motivo es que el segundo postulado presupone que el organismo puede cultivarse en un medio artificial, algo imposible para los virus (parásitos intracelulares obligados que solo se multiplican dentro de una célula viva) y para bacterias como Treponema pallidum, el agente de la sífilis, que hasta hoy no se cultiva de forma rutinaria en el laboratorio. Quedan fuera, además, los portadores asintomáticos, en quienes el microorganismo está presente sin producir enfermedad, una situación que el primer postulado no contempla.

Actualizaciones metodológicas

La biología molecular ofreció, un siglo después, dos vías para sortear estas limitaciones. En 1988 el microbiólogo Stanley Falkow propuso los llamados postulados moleculares de Koch, pensados no para probar que un microorganismo causa una enfermedad, sino que un gen concreto de ese microorganismo es responsable de su capacidad de producirla: exigen que el gen esté presente en las cepas patógenas y ausente o inactivo en las no patógenas, que su eliminación reduzca la virulencia y que su reintroducción la restaure. Ocho años más tarde, David Fredricks y David Relman plantearon un conjunto distinto de criterios basados en secuencias de ácido nucleico, aplicables a microorganismos que ni siquiera pueden cultivarse: la presencia de una secuencia genética específica en los tejidos enfermos, su ausencia o escasez en los sanos y su desaparición al resolverse la enfermedad. Ambas propuestas conservan la lógica original de Koch, aunque cambian el objeto de la prueba: del organismo entero al fragmento de su material genético.

Diferenciación con los criterios de Bradford Hill

Los postulados de Koch nacieron para enfermedades infecciosas con una causa microbiana única y demostrable en el laboratorio. Cuando la pregunta pasó a ser si el tabaco causaba cáncer de pulmón, o si un contaminante ambiental producía una enfermedad crónica, ese modelo experimental dejó de servir: no hay microorganismo que aislar ni animal en el que reproducir una exposición mantenida durante décadas. Para esos casos, el estadístico británico Austin Bradford Hill propuso en 1965 un conjunto de nueve criterios (entre ellos la fuerza de la asociación, el gradiente biológico o la coherencia con lo ya conocido) pensados para juzgar si una asociación estadística observada en poblaciones humanas es, además, causal. No sustituyen a los postulados de Koch, los complementan, en el terreno de la epidemiología, allí donde la experimentación directa no es posible ni ética.

Preguntas frecuentes

¿Por qué también se llaman postulados de Henle-Koch?

Porque Koch construyó sus criterios sobre una idea que su maestro, Jakob Henle, había esbozado en 1840, décadas antes de que existiera la microbiología moderna. El nombre reconoce esa filiación intelectual, aunque fue Koch quien les dio forma experimental y quien los aplicó con éxito.

¿Siguen usándose en la microbiología actual?

Sí, como marco de referencia y como criterio pedagógico, aunque en la práctica se combinan con las versiones moleculares cuando el microorganismo no puede cultivarse.

¿Qué microorganismos no cumplen los postulados clásicos?

Los virus, por ser parásitos intracelulares obligados; bacterias no cultivables como Treponema pallidum; y, en general, cualquier patógeno capaz de provocar infecciones asintomáticas en parte de las personas que lo portan. Ninguna de estas excepciones invalida su papel causal: solo demuestra que el primer y el segundo postulado se apoyaban en las técnicas de laboratorio del siglo XIX.

¿Formuló Koch los cuatro postulados de una sola vez?

No. Los presentó primero como tres, en 1884, y añadió el cuarto (la reaislación del microorganismo) en la versión revisada de 1890.

Referencias

  1. Fredricks DN, Relman DA. Sequence-based identification of microbial pathogens: a reconsideration of Koch's postulates. Clinical Microbiology Reviews, 1996
  2. Falkow S. Molecular Koch's postulates applied to microbial pathogenicity. Reviews of Infectious Diseases, 1988
  3. Hill AB. The environment and disease: association or causation? Proceedings of the Royal Society of Medicine, 1965
  4. National Library of Medicine (NCBI Bookshelf). Koch's Postulates, en Microbial Triggers of Chronic Human Illness

Entradas relacionadas

  • Bacteriología: disciplina que empleó estos criterios para consolidarse como ciencia experimental.
  • Etiología: estudio de las causas de la enfermedad, marco general en el que se inscriben los postulados.
  • Mycobacterium: género bacteriano cuyo estudio impulsó la formulación de los postulados.
  • Carbunco: enfermedad con la que Koch aplicó por primera vez el método completo.
  • Bacilo de Koch (Mycobacterium tuberculosis): microorganismo cuyo aislamiento en 1882 consagró el método.

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