DICCIONARIO MÉDICO
Poliopía
La poliopía es la percepción de tres o más imágenes de un mismo objeto real; la diplopía, en cambio, se limita a dos. Puede tener un origen puramente óptico, dentro del propio ojo, o un origen cerebral, mucho más raro y de naturaleza distinta. El término procede del griego polý (πολύς, "mucho", "numeroso") y -opsíā (-οψία, "visión"), documentado como neologismo médico en 1853. La Real Academia Nacional de Medicina señala que este sufijo guarda parentesco directo con -opía, presente en palabras como miopía o ambliopía: ambos formantes significan lo mismo y en ocasiones se usan de manera intercambiable, lo que explica que poliopsia circule como sinónimo exacto de poliopía en la literatura oftalmológica. Conviene precisar la categoría a la que pertenece. La poliopía no es una enfermedad en sí misma, sino un signo semiológico: una forma de percibir que puede acompañar a trastornos muy distintos entre sí, desde una irregularidad corneal hasta una lesión del lóbulo occipital. Algunas clasificaciones antiguas, como el tesauro DeCS, la incluyen todavía como sinónimo amplio de diplopía. La oftalmología actual, en cambio, reserva el término para la multiplicación en tres o más copias, dejando la diplopía estricta para el desdoblamiento en dos. La variante más común nace dentro del propio ojo. Cuando la córnea o el cristalino pierden la regularidad necesaria para enfocar la luz en un único punto de la retina, los rayos procedentes de un mismo objeto se dispersan en varios trayectos y el cerebro recibe, desde ese ojo, información de imágenes ligeramente separadas entre sí. Suele agruparse en abanico o en una figura irregular, y persiste con el ojo sano cerrado, lo que la distingue de inmediato de un problema de alineación ocular. Esta forma óptica es, en la práctica, el grado extremo de la diplopía monocular, y comparte con ella buena parte de sus causas estructurales. No se repiten aquí, por no duplicar contenido ya disponible en esa entrada. Baste decir que, cuanto mayor es la irregularidad de la superficie óptica, mayor es el número de imágenes fantasma que puede llegar a percibirse. Existe una segunda forma, de mecanismo completamente distinto, que no depende de ninguna alteración del ojo. Se la denomina poliopía cerebral o cortical, y consiste en una perseveración visual en el espacio: el cerebro genera copias adicionales de un objeto que sigue estando, en realidad, presente y siendo mirado con normalidad. Puede aparecer incluso al explorar cada ojo por separado, sin que exista ningún hallazgo en la córnea, el cristalino o la retina, lo que obliga a descartar primero, siempre, la causa óptica antes de pensar en esta. Fue descrita por primera vez por el neurólogo italiano Giuseppe Mingazzini en 1908, y llegó a la literatura en inglés en 1945 de la mano de Morris Bender. Desde entonces se ha documentado asociada a lesiones del lóbulo occipital y temporal: infartos cerebrales, migraña con aura, epilepsia occipital, traumatismos craneales, tumores, encefalitis y esclerosis múltiple. Una de las hipótesis sobre su mecanismo, propuesta por Cornblath, apunta a una reorganización de los campos receptivos de las neuronas próximas a la zona dañada de la corteza visual. Es un fenómeno infrecuente, tanto que la mayoría de los oftalmólogos y neurólogos no llegan a ver un caso en toda su carrera. Tres términos se confunden con facilidad y conviene separarlos. La diplopía es, por definición estricta, la duplicación exacta en dos imágenes. La poliopía exige tres o más. La palinopsia, por su parte, no multiplica el objeto en el espacio: lo repite en el tiempo, haciendo que una imagen ya desaparecida siga viéndose después de retirar el estímulo. Un mismo paciente con una lesión occipital puede, de hecho, presentar ambos fenómenos a la vez, y el tratamiento con anticonvulsivantes que reduce la poliopía puede dejar únicamente la palinopsia residual, como se ha descrito en casos de epilepsia del lóbulo occipital. La forma óptica y la cerebral también se distinguen por criterios prácticos. Al tapar el ojo sano, la óptica persiste; al tapar el afectado, desaparece. La cerebral no depende de qué ojo se explore. Ahí acaban las semejanzas entre ambas. Del griego polý, "mucho", y del sufijo -opsíā, "visión", documentado en la literatura médica en inglés en 1853. La Real Academia Nacional de Medicina explica que este formante es hermano etimológico de -opía (el de miopía o ambliopía) y que ambos comparten significado, lo que justifica que existan dos formas, poliopía y poliopsia, para nombrar exactamente lo mismo. No, al menos no según el criterio actual. La diplopía se reserva para el desdoblamiento en dos imágenes; la poliopía, para tres o más. Clasificaciones más antiguas los trataban como sinónimos, y por eso todavía aparecen agrupados en algunos tesauros. Sí, aunque es la situación menos habitual. Es la forma cerebral, descrita ya en 1908 y ligada a lesiones del lóbulo occipital o temporal, la que puede darse con un ojo perfectamente sano. Migraña con aura y epilepsia occipital figuran entre sus desencadenantes mejor documentados. No. La poliopía multiplica el objeto en el espacio, mientras la persona sigue mirándolo. La palinopsia lo repite en el tiempo, después de que el objeto real ya no está. Pueden coexistir en la misma persona, sobre todo cuando el origen es una epilepsia del lóbulo occipital. Si desea profundizar en conceptos asociados a la poliopía, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la poliopía
Poliopía óptica, la forma más frecuente
Poliopía cerebral, un fenómeno distinto y poco frecuente
Diferenciación con la diplopía y la palinopsia
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra "poliopía"?
¿Es lo mismo que la diplopía?
¿Puede aparecer sin ningún problema en el propio ojo?
¿Es la poliopía lo mismo que la palinopsia?
Referencias
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