DICCIONARIO MÉDICO
Polimastia
La polimastia es la presencia de más de dos mamas en una misma persona. El tejido adicional aparece a lo largo de la línea láctea embrionaria, la misma franja de piel de la que procede el pezón supernumerario, con el que la polimastia comparte origen aunque no naturaleza: uno es solo piel y pezón, el otro incluye glándula mamaria funcional. El término procede del griego poly-, mucho, y mastós, mama, con el sufijo -ía que indica cualidad. Se documentó en la literatura médica en inglés en 1878, dentro de una revisión sobre anomalías numéricas de la mama. Designa, en sentido estricto, la existencia de tejido glandular mamario completo, con capacidad funcional, en una localización distinta de las dos mamas habituales. Conviene distinguirla de la politelia, la presencia de pezones adicionales sin tejido glandular asociado. Ambas comparten origen embriológico y se agrupan bajo el paraguas de la afección mamaria accesoria, pero politelia es, con diferencia, la más frecuente de las dos: concentra alrededor de tres cuartas partes de los casos, mientras que la polimastia propiamente dicha, con glándula funcional, es bastante menos habitual. Hacia la quinta o sexta semana de desarrollo embrionario aparecen, a ambos lados del tronco, dos engrosamientos del ectodermo conocidos como líneas lácteas o crestas mamarias. Se extienden desde la futura región axilar hasta la ingle. En la especie humana, la mayor parte de esa cresta involuciona hacia la décima semana, y solo persiste un pequeño segmento a la altura del cuarto espacio intercostal, origen de las dos glándulas mamarias definitivas. Cuando la involución de la cresta es incompleta, queda tejido mamario latente en algún otro punto de su recorrido. Ese resto puede permanecer inactivo durante años y solo hacerse evidente con el estímulo hormonal de la pubertad, el embarazo o la lactancia, momentos en que el tejido ectópico responde igual que la glándula principal: se congestiona, puede doler y, en los casos con tejido glandular completo, incluso secretar leche. La localización más frecuente es la axila, seguida de la región inmediatamente inferior a la mama. Con menor frecuencia aparece en el resto del trayecto de la línea láctea: la cara interna del muslo, la ingle o la región glútea. Cuando el tejido mamario se sitúa fuera de esa línea, aunque cerca de ella, se habla de mama ectópica; si aparece lejos de cualquier trayecto embriológico reconocible, se denomina mama aberrante, una variedad que apenas se recoge en la literatura. El cirujano finlandés Kajava propuso en 1915 una clasificación que sigue empleándose hoy, organizada en ocho grados según qué estructuras acompañan al tejido accesorio: desde la mama completa, con glándula, pezón y areola, hasta variantes mínimas que se reducen a una areola aislada o a un simple penacho de vello sobre la piel, sin ningún otro rasgo mamario reconocible. La polimastia en sentido estricto ocupa el extremo con mayor componente glandular de esa escala; la politelia, el extremo opuesto. El conjunto de las afecciones mamarias accesorias, dominado por la politelia, se ha descrito en el dos al seis por ciento de las mujeres y en el uno al tres por ciento de los hombres, según las series. La polimastia con tejido glandular pleno es bastante más rara que esa cifra global, aunque no existe un dato único y fiable que la aísle del resto del espectro. Se han descrito, además, casos familiares a lo largo de varias generaciones, lo que sugiere un componente hereditario en al menos una parte de los casos. Del griego poly-, mucho, y mastós, mama. Se registró por primera vez en la literatura médica en 1878, en una revisión inglesa sobre anomalías numéricas de la glándula mamaria. No. Ambas comparten el mismo origen embriológico, la línea láctea, pero la politelia consiste solo en pezones adicionales, sin glándula funcional detrás. La polimastia, en cambio, incluye tejido mamario capaz de responder a los cambios hormonales del ciclo, el embarazo o la lactancia. Sí, si contiene glándula funcional completa. Es, de hecho, uno de los motivos por los que el tejido mamario axilar suele descubrirse durante el primer embarazo o el puerperio, cuando aumenta de tamaño y llama la atención por primera vez. La mayoría de los casos son esporádicos, pero se han documentado familias con varias generaciones afectadas, lo que apunta a un componente hereditario todavía no bien delimitado en una parte de ellos.Qué es la polimastia
Origen embriológico
Dónde aparece y clasificación de Kajava
Frecuencia
Preguntas frecuentes
¿De dónde procede la palabra «polimastia»?
¿Es lo mismo que la politelia?
¿Puede el tejido accesorio producir leche?
¿Se hereda?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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