DICCIONARIO MÉDICO
Placoda olfatoria
La placoda olfatoria es un engrosamiento oval del ectodermo que aparece en la superficie ventrolateral de la cabeza del embrión y que da origen al epitelio olfatorio, al nervio olfatorio y a parte de las neuronas que después regularán la función reproductiva. Se identifica en embriones de apenas unos milímetros de longitud, hacia el final de la cuarta semana de desarrollo. Se describe también como placoda nasal, y forma pareja con su homóloga del lado contrario: los dos engrosamientos ectodérmicos que anuncian la futura nariz. Aparece como una zona oval ligeramente elevada, en la región más rostral de la cabeza, en embriones de unos cuatro milímetros. Su formación depende de la expresión del gen Pax6, sin la cual las placodas nasales no llegan a constituirse. A medida que las prominencias nasales crecen a su alrededor, y en parte porque la propia placoda avanza penetrando en el mesénquima subyacente, las fosas nasales se profundizan. El resultado, hacia la sexta semana, son las fosas nasales primitivas, separadas todavía de la cavidad bucal por la membrana buconasal. Las células de la placoda olfatoria se diferencian en neuronas sensitivas primarias del epitelio nasal. Estas neuronas, a diferencia de casi todas las del sistema nervioso periférico, se renuevan a lo largo de la vida, una particularidad que ha hecho del epitelio olfatorio un modelo de estudio para la neurogénesis adulta. Sus axones crecen hacia el cerebro y, hacia la séptima semana, ya han establecido contacto con las neuronas secundarias de los bulbos olfatorios en formación, en el suelo del telencéfalo. El conjunto de esos axones, agrupados en fascículos que atraviesan la futura lámina cribosa, constituye el nervio olfatorio. No todas las células que se originan en la placoda olfatoria permanecen en la nariz. Un grupo de neuronas migra desde este territorio, junto con células gliales inmaduras, hasta alcanzar el hipotálamo: son las neuronas productoras de la hormona liberadora de gonadotropina, cuya migración depende de rutas y señales todavía en estudio. Es un dato que suele sorprender incluso a quienes ya conocen el desarrollo del sistema olfatorio. Comparte con la placoda del cristalino la dependencia de Pax6, lo que refleja su origen común en la porción más rostral de la región preplacodal. Se distingue de ella, sin embargo, en que no se separa por completo del ectodermo de superficie: el epitelio olfatorio queda integrado en la mucosa nasal, mientras que el cristalino se independiza como órgano interno del ojo. También produce neuronas, algo que la placoda del cristalino no hace en ningún momento de su desarrollo. Sí. "Placoda nasal" es el nombre alternativo, más frecuente en los textos que describen el desarrollo de la cara, para la misma estructura embrionaria. Hacia el final de la cuarta semana, cuando el embrión mide apenas unos milímetros. Algunas descripciones clásicas la sitúan ya en embriones de cuatro milímetros de longitud, un dato que procede de series histológicas publicadas a mediados del siglo pasado. Es su origen directo. El epitelio olfatorio adulto, con sus neuronas sensoriales renovables y sus receptores de olor, procede de las células que se diferenciaron a partir de esta placoda durante la vida embrionaria.Qué es la placoda olfatoria
Formación del epitelio y el nervio olfatorio
Diferenciación con otras placodas
Preguntas frecuentes
¿La placoda olfatoria y la placoda nasal son la misma estructura?
¿En qué momento del desarrollo se hace visible?
¿Qué relación tiene con el sentido del olfato en el adulto?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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