DICCIONARIO MÉDICO

Pirazolona

La pirazolona es un anillo heterocíclico de cinco miembros que da nombre a una familia de analgésicos y antipiréticos con más de siglo y cuarto de historia. Su miembro fundador, la antipirina (hoy llamada fenazona), fue el primer analgésico de síntesis de la medicina moderna. En la clasificación ATC, el grupo N02BB agrupa a sus derivados con uso vigente, entre ellos el metamizol.

Qué es la pirazolona

Estructuralmente es un pirazol (anillo de cinco átomos con dos nitrógenos adyacentes) al que se añade un grupo carbonilo. Ese añadido genera un sistema capaz de tautomerizarse entre distintas formas según el sustituyente que lleve. Toda la familia comparte ese esqueleto común y se diferencia únicamente en los grupos que se le añaden: fenilos, metilos, aminas.

El químico alemán Ludwig Knorr obtuvo la primera pirazolona en 1883, mediante la condensación de fenilhidrazina con acetoacetato de etilo, en un intento fallido de sintetizar derivados de la quinolina con propiedades antipiréticas. El compuesto metilado resultante, la antipirina, se comercializó a partir de 1884 y desató una fiebre industrial: durante cerca de cuarenta años, los laboratorios alemanes dominaron buena parte de la investigación farmacéutica mundial a partir de aquel hallazgo casi accidental.

Los miembros de la familia

De la antipirina derivaron, en las décadas siguientes, varios compuestos con perfiles distintos entre sí. La aminofenazona (aminopirina), obtenida en 1893, resultó más potente pero también más tóxica; se comercializó con éxito hasta 1930, año en que empezaron a describirse los primeros casos de agranulocitosis asociados a su consumo. El metamizol, sintetizado en 1920 a partir de esa misma línea de investigación, añadió un grupo sulfonato que le confiere una capacidad espasmolítica ausente en sus predecesores. La propifenazona, de aparición más tardía, se mantiene hoy en combinaciones de venta libre para el dolor leve.

La fenilbutazona nació como agente pensado para disolver la aminofenazona, y solo después se advirtió que tenía propiedades antiinflamatorias propias. Su anillo, sin embargo, es una pirazolidindiona, distinto del de las pirazolonas propiamente dichas. La tradición clínica sigue agrupándolas por su origen común y por un perfil de riesgo hematológico compartido, aunque químicamente no sean idénticas.

Una familia marcada por el riesgo hematológico

El efecto analgésico y antipirético de las pirazolonas se apoya en una inhibición de la ciclooxigenasa, generalmente más débil que la de los antiinflamatorios no esteroideos clásicos. Eso explica su escasa acción antiinflamatoria en la práctica clínica habitual, salvo excepciones como la propia fenilbutazona.

Con la aminofenazona apareció el problema que ha marcado a todo el grupo. Comercializada desde 1890 con notable éxito, empezó a asociarse en la década de 1930 con casos de agranulocitosis, una reacción grave e impredecible del sistema inmunitario frente al fármaco. Ese hallazgo desencadenó la retirada progresiva de buena parte de la familia en los países industrializados a lo largo del siglo veinte. El metamizol no escapó a la misma sospecha, aunque su historia regulatoria siguió un camino distinto en varios países, España incluida.

Preguntas frecuentes

¿Se han retirado todas las pirazolonas del mercado?

No, aunque la mayoría sí. La antipirina y la aminofenazona apenas se emplean hoy en la práctica clínica occidental. El metamizol, en cambio, sigue comercializado bajo prescripción en España, Alemania y buena parte de América Latina, aunque continúa prohibido en Estados Unidos, el Reino Unido y otra treintena larga de países desde los años setenta.

¿Es lo mismo una pirazolona que un pirazol?

Casi, pero no del todo. El pirazol es el anillo base, con dos átomos de nitrógeno adyacentes; la pirazolona añade a ese anillo un grupo cetona, y esa diferencia estructural es la que le confiere las propiedades analgésicas de las que carece el pirazol simple.

¿Por qué se incluye a veces la fenilbutazona entre las pirazolonas?

Por parentesco histórico más que estructural. Nació en los laboratorios de la industria pirazolónica como un derivado destinado a mejorar la solubilidad de la aminofenazona, pero su anillo químico, una pirazolidindiona, es distinto del de las pirazolonas propiamente dichas. La tradición clínica, sin embargo, sigue agrupándolas por su origen y por un perfil de riesgo hematológico compartido.

Referencias

  1. Revista Colombiana de Anestesiología (SciELO). Dipirona: ¿beneficios subestimados o riesgos sobredimensionados?.
  2. PR Vademécum España. Código ATC N02BB: pirazolonas.
  3. Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS). Metamizol y riesgo de agranulocitosis.
  4. Pharmacoepidemiology and Drug Safety. Aminopyrine-Induced Blood Dyscrasias.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea ampliar información sobre esta familia química, puede consultar:

  • Metamizol: el miembro de la familia con uso vigente en España.
  • Fenilbutazona: derivado emparentado con anillo químico distinto al de las pirazolonas.
  • Ciclooxigenasa: enzima sobre la que actúa el grupo, con una inhibición más débil que la de otros analgésicos.
  • Agranulocitosis: reacción adversa que llevó a la retirada de buena parte de la familia.

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