DICCIONARIO MÉDICO

Pielografía retrógrada

La pielografía retrógrada es la variante de la pielografía en la que el contraste no se inyecta en una vena ni directamente en el riñón, sino que asciende por el uréter desde la vejiga, introducido mediante un catéter colocado por cistoscopia. Fue la primera de las tres variantes en describirse, en 1906, y sigue empleándose hoy en situaciones concretas.

Qué es la pielografía retrógrada

Retrógrada procede del latín retrogradus, formado por retro ("hacia atrás") y gradi ("caminar", "avanzar"). El nombre alude a que el contraste recorre el uréter en sentido contrario al de la orina, que fluye siempre del riñón hacia la vejiga. Por eso a esta misma técnica también se la conoce como pielografía ascendente: los dos nombres describen exactamente el mismo procedimiento, uno desde la lógica fisiológica y otro desde la lógica puramente espacial.

El objetivo es opacificar el uréter y la pelvis renal para obtener un trazado detallado de su anatomía interna, algo especialmente útil cuando no puede recurrirse a un contraste intravenoso.

Cómo se realiza

El acceso se obtiene mediante cistoscopia: un instrumento óptico se introduce por la uretra hasta la vejiga, localiza el orificio del uréter (el meato ureteral) y permite avanzar por él un catéter fino, generalmente guiado por un hilo metálico flexible. Una vez el catéter alcanza la posición deseada, se inyecta el contraste y se toman imágenes bajo fluoroscopia mientras este asciende y perfila el uréter y la pelvis renal.

Al tratarse de un abordaje endoscópico, el procedimiento suele integrarse dentro de otras maniobras urológicas realizadas en el mismo tiempo, como la colocación de un catéter ureteral o una ureteroscopia. Esa doble función (diagnóstica y, a menudo, instrumental) es uno de los rasgos que distingue a la pielografía retrógrada de las otras dos variantes.

Origen de la técnica

Esta fue, cronológicamente, la primera variante en desarrollarse y la que dio nombre a toda la familia. El mérito se atribuye al cirujano alemán Friedrich Voelcker y al urólogo húngaro Alexander von Lichtenberg, quienes en 1906, trabajando en la clínica quirúrgica de Heidelberg, lograron el primer contorno completo de una pelvis renal mediante la instilación ureteral de plata coloidal. El resultado, publicado en la revista Münchener Medizinische Wochenschrift, marcó el nacimiento de la radiología urológica como disciplina propia.

El contraste original era tóxico en según qué concentraciones, lo que limitó su uso durante más de una década. Las sales de yodo que lo sustituyeron a partir de 1918 resolvieron buena parte de ese problema y permitieron que la técnica se extendiera por Europa y, poco después, por Estados Unidos.

Vigencia frente a la tomografía computarizada

La tomografía y la resonancia magnética han asumido, en la mayoría de los casos, el papel que antes correspondía a la pielografía intravenosa. La retrógrada, sin embargo, no ha perdido su lugar en la práctica urológica. Se recurre a ella cuando el contraste intravenoso no puede administrarse (por alergia o por insuficiencia renal) y, con frecuencia, como complemento de la tomografía cuando conviene delinear con precisión un tramo concreto del uréter durante una cistoscopia ya en marcha.

Preguntas frecuentes

¿Es lo mismo que la pielografía ascendente?

Sí. Ambos nombres designan idéntico procedimiento; retrógrada describe la dirección respecto al flujo fisiológico de la orina, y ascendente, la dirección en el espacio.

¿Por qué se llama retrógrada?

Porque el contraste avanza en sentido opuesto al que sigue la orina de forma natural: sube desde la vejiga hacia el riñón, en lugar de bajar del riñón hacia la vejiga.

¿En qué se diferencia de la pielografía intravenosa?

En la vía de acceso del contraste. La retrógrada lo introduce por el uréter mediante cistoscopia; la intravenosa lo inyecta en una vena del brazo, y llega al riñón a través de la circulación sanguínea.

¿Desde cuándo se emplea?

Desde 1906, cuando Friedrich Voelcker y Alexander von Lichtenberg la describieron en Heidelberg. Es, con diferencia, la más antigua de las tres variantes de pielografía.

Referencias

  1. Manual MSD, versión para profesionales. Diagnóstico urogenital por imágenes.
  2. MedlinePlus, Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. Pielografía intravenosa: enciclopedia médica.
  3. Museo Europeo de Urología (European Association of Urology). The New Era of X-rays.
  4. National Center for Biotechnology Information (NCBI), PubMed Central. Pyelography (Radiography of Ureter and Renal Pelvis) in Diagnosis of Surgical Conditions of Kidney.

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