DICCIONARIO MÉDICO
Pielografía descendente
La pielografía descendente, también llamada anterógrada, es la variante de la pielografía en la que el contraste se inyecta directamente en el riñón, generalmente a través de una nefrostomía percutánea, y desciende hacia el uréter siguiendo el mismo sentido que la orina. Se emplea cuando la vía retrógrada no resulta posible. Descendente viene del latín descendens, participio de descendere: el prefijo de- ("desde arriba", "hacia abajo") sobre el mismo verbo scandere ("subir", "trepar") que da origen a ascendente. Curiosamente, ambos nombres comparten raíz y solo cambian de sentido por el prefijo. Su sinónimo, anterógrada, sigue el mismo patrón que retrógrada pero invierte el prefijo: ante- ("delante") en lugar de retro- ("detrás"). En la pielografía ascendente el contraste recorre el uréter en sentido contrario a la orina; aquí, en cambio, sigue el mismo sentido en que esta fluye de forma natural, del riñón hacia la vejiga. El acceso se obtiene mediante una punción percutánea del riñón, habitualmente guiada por ecografía o fluoroscopia, hasta alcanzar la pelvis renal. Una vez colocada la aguja o el catéter, se inyecta el contraste, que desciende y perfila la pelvis, los cálices y el uréter a medida que avanza hacia la vejiga. Cuando esa misma vía de acceso se deja instalada para drenar la orina de forma prolongada, el procedimiento pasa a llamarse nefrostomía; la pielografía descendente es, en ese sentido, el paso diagnóstico que suele acompañar a la colocación de una nefrostomía o que la precede. Se recurre a esta vía cuando la ureteral no es practicable: por ejemplo, si no puede localizarse el orificio del uréter por cistoscopia, o si el paciente ya cuenta con una nefrostomía colocada por otro motivo. El desarrollo de esta variante va ligado al de la nefrostomía percutánea. El urólogo estadounidense Willard Goodwin experimentó primero con la punción lumbar de riñones muy dilatados para obtener pielogramas por vía anterógrada, y a partir de esa experiencia describió, junto con William Casey y W. A. Woolf, la nefrostomía por trocar en 1955, en un artículo publicado en la revista de la Asociación Médica Estadounidense. Goodwin mismo señaló que la nefrostomía percutánea fue, en sus palabras, una consecuencia natural de su trabajo previo con la pielografía anterógrada. Conviene no confundir la pielografía descendente con la intravenosa, aunque en ambas el contraste termine moviéndose, en algún momento, hacia la vejiga. En la descendente, el contraste se introduce por punción directa del riñón, sin pasar por la circulación sanguínea. En la intravenosa se inyecta en una vena del brazo y llega al riñón filtrado por el propio órgano. Son, por tanto, dos vías de acceso completamente distintas, aunque el resultado final (una imagen del riñón y del uréter) sea comparable. No. La descendente introduce el contraste mediante punción directa del riñón; la intravenosa lo inyecta en una vena y depende de la circulación sanguínea para llegar hasta el aparato urinario. Porque el contraste sigue, dentro del uréter, el mismo sentido descendente que recorre la orina de forma natural: del riñón hacia la vejiga. No exactamente. Comparten la misma vía de acceso al riñón, pero la pielografía descendente es la prueba de imagen; la nefrostomía es el tubo de drenaje que puede quedar colocado a través de esa misma vía. Desde mediados de la década de 1950. Willard Goodwin describió la nefrostomía percutánea, heredera directa de sus ensayos con la pielografía anterógrada, en 1955.Qué es la pielografía descendente
Cómo se realiza
Origen de la técnica
Diferencia con la pielografía intravenosa
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo que la pielografía intravenosa?
¿Por qué se llama descendente?
¿Es lo mismo que una nefrostomía?
¿Desde cuándo se practica esta vía de acceso?
Referencias
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