DICCIONARIO MÉDICO

Pesario

El pesario es un dispositivo, hoy fabricado casi siempre en silicona, que se coloca en el interior de la vagina para sostener mecánicamente los órganos pélvicos cuando estos han descendido de su posición habitual, o para reforzar la continencia urinaria. Su nombre es mucho más antiguo que su forma actual: procede de una piedra de juego de la Grecia clásica.

¿Qué es el pesario?

La Real Academia Española lo define, de forma escueta, como el dispositivo que se coloca en la vagina para corregir el descenso de la matriz. La definición se queda corta frente al uso actual del término, que se extiende también a la incontinencia urinaria de esfuerzo y a determinadas indicaciones obstétricas, pero recoge bien su función original y todavía mayoritaria: dar soporte mecánico a un órgano pélvico que ha perdido su posición.

El vocablo procede del griego pessós (πεσσός), que designaba en origen una piedra ovalada empleada en un juego de mesa y, ya en el vocabulario médico griego, un preparado medicinal de forma similar que se introducía por vía vaginal o rectal. Pasó al latín como pessarium en el siglo I de nuestra era, y de ahí al castellano medieval, con constancia documental desde 1450.

Clasificación según su función

Los pesarios actuales se agrupan en dos grandes familias. Los de soporte (entre ellos el anillo, con o sin refuerzo adicional) rodean el cuello uterino y se apoyan en las estructuras pélvicas sin ocupar apenas espacio vaginal; suelen ser los más fáciles de colocar y retirar, y compatibles con una vida diaria sin restricciones relevantes. Los ocupadores de espacio, como el cubo o el modelo Gellhorn, generan succión o rellenan la vagina para contener prolapsos más avanzados, y por su diseño exigen, en general, una retirada y una limpieza más frecuentes.

Existe también un uso obstétrico diferenciado: el pesario cervical, de silicona flexible y forma cónica, se coloca alrededor del cuello uterino en gestantes con acortamiento cervical, como alternativa no quirúrgica al cerclaje. Es, con diferencia, el uso más alejado de la idea clásica de "pesario para el prolapso" que suele asociarse al término.

El material ha cambiado bastante más que la función a lo largo de los siglos. Se han fabricado pesarios de piedra, marfil, oro, corcho o caucho antes de que la silicona, biocompatible y duradera, se convirtiera en el estándar del que dependen prácticamente todos los modelos que se usan hoy.

Principales indicaciones

La indicación más frecuente es el prolapso de órganos pélvicos: el descenso de la vejiga, el recto o el útero hacia la vagina por debilitamiento del suelo pélvico. El pesario no revierte ese debilitamiento, pero ofrece un soporte conservador que reduce los síntomas asociados, útil tanto como opción a largo plazo en mujeres que no desean o no pueden operarse, como de forma transitoria mientras se espera una intervención.

Determinados diseños, con un engrosamiento que eleva la unión entre la vejiga y la uretra, se emplean además en la incontinencia urinaria de esfuerzo, con independencia de que exista o no un prolapso asociado. El pesario cervical, ya mencionado, cubre un tercer terreno: la prevención del parto prematuro en gestaciones con el cuello uterino acortado.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene la palabra pesario?

Del griego pessós, una piedra ovalada de juego cuya forma se aplicó después, por semejanza, a un preparado medicinal de uso vaginal. El vocablo llegó al latín como pessarium hacia el siglo I y de ahí pasó al castellano medieval.

¿Cómo se elige entre un pesario de soporte y uno ocupador de espacio?

La decisión depende, sobre todo, del grado de prolapso y del estado del suelo pélvico de cada mujer. Los pesarios de soporte, como el anillo, funcionan bien cuando la musculatura pélvica conserva cierta capacidad de sujeción y suelen bastar en los grados leves o moderados. Los ocupadores de espacio se reservan para los descensos más avanzados o para los casos en los que un pesario de soporte no logra mantenerse en su sitio, y con frecuencia requieren un seguimiento más estrecho por parte del especialista que los coloca.

¿El pesario cura el prolapso?

No. Alivia los síntomas y frena su progresión, pero no corrige la causa mecánica que origina el descenso. Sigue siendo, con todo, una alternativa conservadora válida frente a la cirugía en muchas mujeres.

¿Puede usarse un pesario durante el embarazo?

Sí, en su variante cervical, cuando existe un acortamiento del cuello uterino que eleva el riesgo de parto prematuro. Es una de las aplicaciones más recientes del dispositivo, documentada en la literatura obstétrica desde mediados del siglo pasado.

Referencias

  1. Dicciomed. Diccionario médico-biológico, histórico y etimológico, Universidad de Salamanca. Pesario.
  2. Manual MSD, versión para el público general. Prolapso de órganos pélvicos (POP).
  3. International Urogynecological Association. Your Pelvic Floor. Pesario vaginal para prolapso de órgano pélvico.
  4. SciELO Chile. Uso de pesario para prolapso de órganos pélvicos durante el embarazo: serie de casos y revisión de la literatura.

Entradas relacionadas

  • Cistocele: el descenso de la vejiga hacia la pared vaginal, una de las indicaciones más frecuentes del pesario.
  • Rectocele: el abombamiento del recto hacia la vagina, otra forma habitual de prolapso.
  • Incontinencia de esfuerzo genuina: la pérdida de orina que ciertos diseños de pesario ayudan a controlar.
  • Cerclaje: la alternativa quirúrgica al pesario cervical en el acortamiento del cuello uterino.

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