DICCIONARIO MÉDICO

Rectocele

El rectocele es la protrusión de la pared anterior del recto hacia la vagina, por debilidad o rotura del tabique que separa ambos órganos.

Qué es el rectocele

El nombre combina recto con el sufijo griego -cele, de kele, hernia o protrusión, el mismo elemento que aparece en cistocele o enterocele. Describe con precisión lo que ocurre: la pared rectal, sin sostén suficiente, se abomba hacia el espacio vaginal cuando aumenta la presión abdominal, típicamente durante el esfuerzo defecatorio.

El tabique que separa recto y vagina, formado principalmente por la fascia rectovaginal (llamada fascia de Denonvilliers en el varón, donde separa recto y próstata), es una lámina delgada de tejido conectivo. Cuando se desgarra o se debilita, deja de contener la pared rectal, que entonces se proyecta hacia la luz vaginal en cada esfuerzo.

Clasificación por tamaño

En los estudios de imagen, defecografía convencional o por resonancia magnética, el rectocele se mide trazando una línea desde el vértice de la protrusión hasta el trayecto esperado de la pared rectal anterior. Según esa distancia, se clasifica en pequeño, por debajo de 2 centímetros; mediano, entre 2 y 4; y grande, por encima de 4. Es un hallazgo frecuente incluso en mujeres sin ninguna molestia: un rectocele pequeño no equivale, por sí solo, a una alteración con relevancia clínica.

Existe además una clasificación general de los prolapsos del suelo pélvico, el sistema POP-Q, que sitúa el rectocele dentro del compartimento posterior de la pelvis, junto al enterocele, frente al compartimento anterior, donde se ubica el cistocele.

Diferenciación con entidades próximas

No debe confundirse con el prolapso rectal, en el que es el propio recto el que se evierte a través del ano: distinto mecanismo, distinta dirección del defecto y distinto compartimento anatómico implicado, aunque ambos pueden coexistir en la misma paciente.

Tampoco equivale al cistocele, que afecta al compartimento anterior de la pelvis y a la vejiga, ni al enterocele, en el que lo que desciende es un asa de intestino delgado a través del fondo de saco rectovaginal. Los tres comparten sufijo y mecanismo general, un fallo del sostén pélvico, pero difieren en el órgano implicado y en el compartimento donde asientan.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene la palabra rectocele?

De recto y el sufijo griego -cele, "hernia" o "tumor". El mismo sufijo forma cistocele (vejiga), enterocele (intestino) y muchos otros términos que describen la protrusión anormal de un órgano.

¿Todo rectocele necesita tratamiento?

No necesariamente. Los rectoceles pequeños son un hallazgo habitual en mujeres asintomáticas durante los estudios de imagen del suelo pélvico. Su relevancia clínica depende de la sintomatología, no solo del tamaño medido.

¿Es lo mismo que el prolapso rectal?

Son entidades distintas del compartimento posterior de la pelvis. En el rectocele, la pared rectal se abomba hacia la vagina sin salir del cuerpo; en el prolapso rectal, el propio recto se evierte y asoma a través del ano. Pueden coexistir, y comparten algunos factores de riesgo, pero no son intercambiables.

Referencias

  1. Defecografía por resonancia magnética y su utilidad en el estudio de disfunción del piso pélvico. Revista Chilena de Radiología.
  2. Enfermedades rectales. MedlinePlus en español, Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU.
  3. -cele. Diccionario de la lengua española, Real Academia Española.

Entradas relacionadas

  • Recto. Órgano cuya pared anterior protruye en esta afección.
  • Cistocele. Descenso de la vejiga hacia la pared vaginal anterior, protrusión análoga en el compartimento opuesto de la pelvis.
  • Prolapso rectal. Eversión del recto a través del ano, entidad distinta con la que no debe confundirse el rectocele.
  • Rectopexia. Procedimiento quirúrgico de fijación del recto, empleado en algunos trastornos del compartimento posterior de la pelvis.

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