DICCIONARIO MÉDICO

Perineuro

El perineuro es la capa de tejido conjuntivo especializado que envuelve cada fascículo de fibras nerviosas dentro de un nervio periférico. Junto con el endoneuro y el epineuro, forma el armazón conjuntivo que sostiene y protege al nervio; a diferencia de los otros dos, constituye además una barrera selectiva que regula qué sustancias pueden alcanzar las fibras nerviosas.

Qué es el perineuro

El nombre procede del griego perí (alrededor de) y neûron (nervio), con el sufijo latino -ium. Es una acuñación del siglo XIX: la documentación más antigua localizada en inglés data de 1842. En español, el término convive con la variante "perineurio", más cercana a la grafía latina.

Anatómicamente, cada fascículo nervioso (el conjunto de fibras que viajan agrupadas dentro de un nervio) está envuelto por su propio perineuro. Varios fascículos, a su vez, se agrupan bajo el epineuro para formar el nervio completo. Dentro de cada fascículo, cada fibra individual queda rodeada por el endoneuro. Esa arquitectura en capas concéntricas se describe con más detalle en la entrada dedicada al nervio.

Composición y estructura celular

El perineuro no es una simple membrana, sino un tejido organizado en varias láminas concéntricas de células perineurales aplanadas. Cada lámina está delimitada por una membrana basal a ambos lados y las células se comunican entre sí mediante uniones estrechas, uniones comunicantes y desmosomas. Al microscopio electrónico se aprecian como finas hojas de citoplasma cargadas de vesículas de pinocitosis, con escaso retículo endoplásmico.

Entre las láminas discurren fibras de colágeno dispuestas longitudinalmente (sobre todo de tipo III, con algo de tipo I) y fibras elásticas. Estas células no son metabólicamente inertes: contienen enzimas activas como la ATPasa y la 5'-nucleotidasa. Con la edad, el grosor relativo del perineuro respecto al diámetro del fascículo tiende a aumentar, un cambio que se ha relacionado con la pérdida progresiva de fibras nerviosas propia del envejecimiento.

La barrera hematonerviosa

Las uniones estrechas de las capas más internas del perineuro, junto con las de los capilares del endoneuro, forman lo que se conoce como barrera hematonerviosa. Su función es mantener estable el microambiente químico en torno a las fibras nerviosas, protegiéndolas de fluctuaciones y de sustancias potencialmente tóxicas presentes en la sangre. No conviene confundirla, aun así, con la barrera hematoencefálica: en el cerebro, esa función depende de los astrocitos; en el nervio periférico, de las propias células perineurales.

Esta barrera tiene consecuencias prácticas observables. Cuando un nervio con perineuro intacto atraviesa una zona infectada, suele responder engrosando esa capa como mecanismo defensivo. Si el perineuro está roto, en cambio, la infección se propaga con facilidad de un fascículo a otro. La pérdida del efecto barrera tras una lesión nerviosa no es permanente: se ha descrito su recuperación progresiva entre los 2 y los 30 días posteriores al daño.

Un matiz anatómico: el nervio óptico

No todo lo que rodea a un nervio recibe, en sentido estricto, el nombre de perineuro. El nervio óptico, pese a su nombre, es una prolongación del sistema nervioso central y no un nervio periférico propiamente dicho. Por eso carece de perineuro: lo que lo envuelve son las meninges (duramadre, aracnoides y piamadre), continuación de las que cubren el encéfalo. Cuando la vaina del nervio óptico se inflama, el proceso recibe el nombre de perineuritis por tradición histórica, aunque la estructura afectada no sea, anatómicamente, un perineuro.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene la palabra perineuro?

Del griego perí (alrededor de) y neûron (nervio), con el sufijo latino -ium añadido al adaptarse al lenguaje científico moderno. La primera documentación localizada en inglés es de 1842.

¿Es lo mismo que el epineuro?

No. El epineuro es la capa más externa, que envuelve el conjunto de fascículos y aloja los vasos que irrigan el nervio. El perineuro envuelve cada fascículo por separado, en el interior de esa envoltura exterior.

¿Para qué sirve exactamente?

Cumple una función mecánica, al dar cohesión y resistencia a la tracción del fascículo, y una función de barrera, al regular qué moléculas pueden entrar en contacto con las fibras nerviosas. Esta segunda función resulta clave para mantener estable el microambiente interno del nervio y para limitar la propagación de infecciones o sustancias tóxicas.

¿Tiene el nervio óptico perineuro?

No, estrictamente no. Al tratarse de una vía del sistema nervioso central, está rodeado de meninges en lugar de las envolturas propias de un nervio periférico.

Referencias

  1. NYSORA. Tejidos conectivos de los nervios periféricos.
  2. Maldonado Arango, M. I. Estructura normal de la barrera hematoneural. Morfolia, Universidad Nacional de Colombia.
  3. Anatomía, histología y fisiología del nervio periférico. EM-Consulte.
  4. Nervio periférico: histología y etimología. Universidad de Valencia.

Entradas relacionadas

  • Perineuritis: inflamación del perineuro, usada en la práctica casi solo para la vaina del nervio óptico.
  • Epineuro: capa más externa que envuelve el conjunto de fascículos de un nervio.
  • Endoneuro: tejido conjuntivo que envuelve individualmente cada fibra nerviosa.
  • Nervio: cordón de fibras nerviosas y su arquitectura conjuntiva completa.

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