DICCIONARIO MÉDICO
Pericondritis auricular
La pericondritis auricular es la inflamación del pericondrio del pabellón de la oreja, la forma más frecuente de pericondritis en cualquier localización del cuerpo. Su causa más habitual hoy en día son las perforaciones estéticas realizadas a través del cartílago, y su principal riesgo es la pérdida de nutrición del cartílago auricular con la consiguiente deformidad del pabellón. El pabellón auricular está formado por cartílago elástico cubierto, casi en su totalidad, por piel fina y por el pericondrio que la sustenta. Esa combinación (poco tejido subcutáneo, una superficie expuesta y un cartílago que depende íntegramente del pericondrio para nutrirse) convierte a la oreja en la localización donde con más frecuencia se diagnostica esta inflamación. Hay una excepción anatómica que resulta clínicamente útil: el lóbulo de la oreja no contiene cartílago. Por eso permanece respetado incluso en casos de pericondritis extensa, un rasgo que se emplea de forma sistemática para distinguirla de otros procesos inflamatorios del pabellón. La infección o la inflamación se instalan primero en la piel y progresan hacia el pericondrio subyacente. Si se forma un absceso, el material purulento se acumula entre el pericondrio y el cartílago y los separa físicamente. Esa separación interrumpe el riego que el pericondrio aporta por difusión, y en cuestión de días o semanas el cartílago privado de nutrientes se necrosa. El resultado, cuando el proceso no se controla, es la conocida deformidad en «oreja de coliflor»: el pabellón pierde su relieve original a medida que el cartílago muerto se reabsorbe y el tejido cicatricial ocupa su lugar. La misma lesión es frecuente, por mecanismo traumático más que infeccioso, entre deportistas de lucha o boxeo. Las perforaciones realizadas en la parte alta del pabellón, sobre el hélix o el trago, son en la actualidad el factor de riesgo más citado, por delante del traumatismo directo, las quemaduras, las picaduras de insecto o la cirugía previa. También puede aparecer como extensión de una otitis externa o de una forunculosis mal resuelta. Pseudomonas aeruginosa es, con diferencia, el microorganismo que con más frecuencia se aísla en los cultivos, sobre todo cuando el origen es una perforación reciente. Staphylococcus aureus aparece también, en particular en los casos con formación de absceso. El signo más citado en la literatura para distinguir la pericondritis auricular de la celulitis y de la erisipela es, de nuevo, el lóbulo: en ambas afecta la piel, y con ella el lóbulo entero; en la pericondritis, el lóbulo queda indemne porque carece de cartílago. La otitis externa concentra en cambio la inflamación en el conducto auditivo y respeta en gran medida el relieve del pabellón. Es la secuela visible de una pericondritis (o de una condritis) auricular no resuelta a tiempo: el cartílago necrosado se reabsorbe y deja un pabellón engrosado, irregular y sin su forma original. No de igual manera. El lóbulo, al no tener cartílago, se perfora con un riesgo muy inferior. El riesgo aumenta de forma notable con las perforaciones que atraviesan el cartílago del hélix, la zona alta del pabellón. Sí, aunque con menor frecuencia que en adultos. Se han descrito casos pediátricos en los que la inflamación retroauricular se confundió inicialmente con una otomastoiditis, lo que retrasó el reconocimiento del cuadro real. No. La pericondritis auricular suele ser un episodio único y de causa local, casi siempre infecciosa. La policondritis recidivante es una enfermedad autoinmune que afecta de forma repetida a cartílagos de varias zonas del cuerpo, no solo a la oreja.Qué es la pericondritis auricular
Mecanismo
Causas más frecuentes
Diferenciación con otros procesos
Preguntas frecuentes
¿Qué es la oreja en coliflor?
¿Cualquier perforación de oreja tiene este riesgo?
¿Puede aparecer en niños?
¿Es lo mismo que la policondritis recidivante?
Referencias
Entradas relacionadas
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026