DICCIONARIO MÉDICO
Paramixovirus
Los paramixovirus son un grupo de virus con envoltura y genoma de ARN que forman la familia Paramyxoviridae. Su nombre recuerda un parentesco antiguo, y en parte engañoso, con el virus de la gripe. Entre sus miembros se cuentan el virus del sarampión, el de la parotiditis y los distintos virus de la parainfluenza, todos ellos causantes de enfermedades respiratorias frecuentes en la infancia. Paramyxoviridae Paramixovirus Tipo: virus Estructura: ARN monocatenario de sentido negativo, no segmentado, con envoltura; orden Mononegavirales Transmisión: respiratoria, por gotas y por contacto directo Reservorio: humano y animal, según la especie Patogenicidad: primaria Enfermedades: sarampión, parotiditis Los paramixovirus son un grupo de virus con envoltura y genoma de ARN que forman la familia Paramyxoviridae, dentro del orden Mononegavirales. El nombre nace de una etiqueta provisional: a mediados del siglo XX se agrupó a estos virus junto a los mixovirus, el nombre que entonces recibía el virus de la gripe, por compartir con ellos la capacidad de aglutinar glóbulos rojos. Para- (παρά, junto a) y myxa (μύξα, moco) describen justamente ese parentesco aparente, basado en la afinidad de ambos grupos por receptores celulares ricos en ácido siálico, presente en el moco de las vías respiratorias. Entre 1955 y 1959, un grupo de virólogos encabezado por Robert Chanock aisló en niños con enfermedad respiratoria una serie de agentes emparentados con la gripe pero de comportamiento distinto: el genoma no estaba segmentado y los viriones eran de mayor tamaño. Ese hallazgo llevó a separarlos en una familia propia, la que hoy conocemos como Paramyxoviridae. El virión mide entre 150 y 500 nanómetros, una variación considerable que explica su aspecto pleomorfo al microscopio electrónico: unas partículas son casi esféricas y otras, alargadas o irregulares. En el interior, el genoma de ARN se enrolla junto a la nucleoproteína formando una cápside de simetría helicoidal, protegida del exterior por una envoltura lipídica tomada de la membrana de la célula huésped. Sobre esa envoltura sobresalen dos glucoproteínas: una encargada de la fijación al receptor celular, con actividad hemaglutinina y, en muchos géneros, también neuraminidasa; y otra, la proteína F, responsable de fusionar la envoltura viral con la membrana de la célula. Esta última es también la causante de un efecto característico en el cultivo celular, la fusión de células vecinas en una masa única con varios núcleos, el sincitio. Dentro de Paramyxoviridae, cuatro géneros concentran casi todos los virus que causan enfermedad humana. El sarampión pertenece al género Morbillivirus. En el género Respirovirus se agrupan el virus Sendai y los virus de la parainfluenza humana de tipos 1 y 3, mientras que Rubulavirus reúne el de la parotiditis junto con los tipos 2 y 4 de parainfluenza. El más reciente en atraer atención es Henipavirus, que comprende los virus Nipah y Hendra, capaces de causar brotes graves de origen zoonótico en el sudeste asiático y en Australia. La clasificación vigente, revisada por el Comité Internacional de Taxonomía de Virus, reconoce además otros géneros de menor relevancia médica directa, descubiertos casi todos en murciélagos y roedores. El reservorio varía con el género. El sarampión y la parotiditis son estrictamente humanos. Nipah y Hendra, en cambio, circulan de forma natural en murciélagos frugívoros y solo de manera ocasional saltan al ser humano, a menudo a través de un huésped intermedio como el cerdo o el caballo. La transmisión es horizontal en todos los casos, sobre todo por gotas respiratorias y por contacto directo con secreciones; no se conocen vectores artrópodos implicados. Muchos paramixovirus son, además, marcadamente específicos de especie, lo que limita en la práctica el salto entre huéspedes distintos. De toda la familia, la enfermedad más conocida es el sarampión, de curso característico y alta contagiosidad. La parotiditis, causada por el virus del mismo nombre, afecta sobre todo a las glándulas salivales. Los virus de la parainfluenza son una causa frecuente de infección respiratoria en la infancia, con protagonismo especial del crup laríngeo. Nipah y Hendra, mucho menos frecuentes, se asocian a cuadros graves de encefalitis o de afectación respiratoria y se vigilan como amenazas emergentes de salud pública. El parecido con los ortomixovirus, la familia del virus de la gripe, es más histórico que biológico. El genoma de la gripe está segmentado en varias piezas de ARN, lo que facilita el intercambio genético entre cepas y explica su capacidad de generar variantes nuevas cada temporada. El de los paramixovirus, en cambio, es una sola molécula continua. Hasta 2016, otro grupo de virus, entre ellos el virus respiratorio sincitial y el metaneumovirus humano, se clasificaba como una subfamilia dentro de Paramyxoviridae. El Comité Internacional de Taxonomía de Virus los separó ese año en una familia propia, Pneumoviridae, con la que Paramyxoviridae sigue compartiendo el mismo orden, Mononegavirales, aunque ya no la misma familia. Por una cuestión de historia, no de parentesco genético. Ambos grupos comparten la capacidad de unirse a receptores con ácido siálico, y eso basta para aglutinar glóbulos rojos, pero no para emparentar sus genomas. La clasificación molecular posterior demostró que son familias distintas dentro de un orden común. Ya no, según la clasificación vigente. Perteneció a esta familia hasta 2016, cuando pasó a integrar la familia Pneumoviridae junto al metaneumovirus humano. No. La mayoría de los géneros descritos en las últimas dos décadas se ha encontrado en murciélagos, roedores u otros animales, sin que se conozca todavía su capacidad de infectar a las personas. Solo un número reducido de géneros, los que agrupan el sarampión, la parotiditis, la parainfluenza y los virus Nipah y Hendra, tiene relevancia clínica confirmada en el ser humano. Comparten un plan estructural muy conservado, con independencia del género o de la especie que infecten. El genoma es siempre una sola molécula de ARN de sentido negativo, sin segmentar, envuelta por una nucleocápside helicoidal. La envoltura lipídica procede de la célula que los produjo y porta al menos dos glucoproteínas de superficie, una de fijación y otra de fusión. La replicación completa transcurre en el citoplasma, sin que el virus necesite entrar en el núcleo de la célula huésped. Esta arquitectura común es la que permite agruparlos en una sola familia pese a la enorme diversidad de huéspedes y de enfermedades que provocan. Para situar los paramixovirus dentro de la virología general, puede consultar:Qué es la familia Paramyxoviridae
Estructura: una envoltura con dos tipos de espículas
Clasificación: los géneros con relevancia clínica
Dónde vive y cómo se transmite
Qué enfermedades produce
Diferenciación con otras familias de virus respiratorios
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llaman "paramixovirus" si no tienen relación real con la gripe?
¿El virus respiratorio sincitial es un paramixovirus?
¿Todos los paramixovirus causan enfermedad en el ser humano?
¿Qué tienen en común todos los paramixovirus a nivel estructural?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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