Sarampión

"Es muy importante cumplir el calendario vacunal de los niños. Evita enfermedades infecciosas, algunas con complicaciones graves". 

DRA. REYES LÓPEZ DE MESA
ESPECIALISTA. DEPARTAMENTO DE PEDIATRÍA

El sarampión es una enfermedad exantemática (erupción en piel), febril, aguda y muy contagiosa.

Se transmite desde la persona enferma a la sana por las gotitas de las vías aéreas (gotas de Pflügge) al hablar, estornudar, toser.

La persona infectada comienza a contagiar al 9-10 día en el que se inicia el periodo prodrómico y deja de hacerlo unos cuatro días después de iniciado el exantema.

Imagen del icono de la consulta de Segunda Opinión. Clínica Universidad de Navarra

¿Necesita una segunda opinión?

Nuestros profesionales le harán una valoración médica sin que tenga que moverse de casa.

¿Cuáles son los síntomas habituales?

En el curso de la enfermedad se distinguen cuatro periodos:

1º Periodo de incubación: dura de 10-14 días y es normalmente asintomático.

2º Periodo prodrómico o catarral: dura unos 4 días y se caracteriza por:

  • Fiebre alta que luego disminuye para volver a subir, antes del exantema.
  • Malestar general.
  • Catarro de mucosa nasal (rinitis, secreción nasal) y conjuntival (lagrimeo, fotofobia, congestión ocular), tos seca irritativa. Todo ello da lugar a la típica "facies sarampionosa".
  • Exantema: pequeñas manchas rosadas que se ven sobre todo en el velo del paladar, aunque existen en otras mucosas.
  • Manchas de Koplik: pequeñas manchas con centro blanco en mucosas de cara interna de mejillas y labios. Aparecen al final de este periodo y antes de que aparezca el exantema. Son exclusivas de esta enfermedad.
  • Inflamación ganglionar laterocervical, pero menos intensa que en la rubeola.

3º Periodo exantemático: dura unos 5 días con fiebre que se eleva, irritabilidad, somnolencia, empeoramiento de los síntomas catarrales, malestar general, anorexia (poco apetito). Aparece exantema maculo-papuloso, confluente, rojizo, que se inicia en cara y va extendiéndose al resto del cuerpo, incluyendo palma de manos y plantas de pies. Existen variedades, según sea este exantema, como es el sarampión reticuloso o el hemorrágico.

4º Periodo descamativo: tiene duración variable. Disminuye la fiebre, se produce una mejoría generalizada, desaparición del exantema y aparición de una descamación furfurácea (piel con aspecto de harina).

¿Tiene alguno de estos síntomas?

Puede que padezca sarampión

¿Cuál es el pronóstico?

Aunque en general es una enfermedad benigna, pueden presentarse, en ocasiones, las siguientes complicaciones:

Neurológicas:

  • Encefalitis: 1 de cada 1.000-2.000 casos, cursa con cefalea, fiebre, convulsiones, alteración de la conciencia...
  • Panencefalitis esclerosante subaguda: 1,5 de cada 100.000 casos, es una complicación tardía que aparece entre 2-17 años después de padecer el sarampión.

Respiratorias: son las más frecuentes y pueden deberse a sobreinfecciones bacterianas secundarias. Entre ellas: laringitis, bronquitis, bronconeumonías, neumonías...

Conjuntivitis que progresa a ulceración corneal, ceguera...

Alteraciones digestivas: vómitos, diarrea, estomatitis.

No hay conocimiento de que el sarampión, en la mujer gestante, produzca malformaciones congénitas en el feto. Si podría ser responsable de abortos espontáneos o partos prematuros.

¿Quién puede padecerlo?

Principalmente en la infancia (entre 2-6 años), pero desde que se vacuna masivamente a la población infantil antes de la edad escolar, su incidencia ha disminuido en más de un 95% y afecta más a niños menores de 15 meses (aún no vacunados) y niños mayores no vacunados o que no han tenido contacto con el virus.

Es muy raro en lactantes menores de 6-8 meses, ya que éstos están protegidos por los anticuerpos pasados a través de la placenta por su madre inmune.

¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico del sarampión se realiza fundamentalmente y casi siempre por la clínica.

La observación de las "manchas de Koplik", pequeños puntos blanquecinos que aparecen en el interior de las mejillas en las etapas iniciales de esta enfermedad, es también un diagnóstico de sarampión.

En ocasiones, cuando el diagnóstico no está muy claro, se puede realizar una analítica sanguínea para detectar anticuerpos antisarampionosos en suero.

El diagnóstico diferencial se deberá realizar con otras enfermedades exantemáticas como rubeola, exantema súbito o escarlatina.

¿Dónde la tratamos?

EN NAVARRA Y MADRID

NUESTRO EQUIPO MÉDICO

Especialistas del Departamento de Pediatría

Todos nuestros especialistas trabajan de manera exclusiva y, además, al disponer de toda la tecnología en un mismo centro, ofrecemos la realización de las pruebas y el diagnóstico en menos de 72 horas.

Contamos con un equipo de profesionales altamente cualificado para atender las distintas unidades especializadas: Oncopediatría, Neuropediatría, Endocrinopediatría, Neonatología, etc.

Organizados en unidades especializadas

  • Área de Neonatología
  • Endocrinología pediátrica.
  • Cardiología pediátrica.
  • Neuropediatría
  • Digestivo y nutrición pediátrica.
  • Pediatría general y preventiva.
  • Neumología pediátrica
Imagen de la fachada de consultas de la sede en Pamplona de la Clínica Universidad de Navarra

¿Por qué en la Clínica?

  • Atención integral del niño.
  • Profesionales expertos en las distintas áreas para un mejor diagnóstico y tratamiento.
  • Dotados con la última tecnología para la atención del recién nacido.

Los mejores profesionales a su disposición