DICCIONARIO MÉDICO

Pancreocimina

La pancreocimina, escrita también pancreozimina, es el nombre con el que se conoció durante buena parte del siglo XX a la colecistoquinina (CCK), la hormona peptídica duodenal que estimula la secreción de enzimas del páncreas exocrino. El término cayó en desuso a partir de 1966, cuando se demostró que la sustancia que contrae la vesícula biliar y la que activa la secreción enzimática pancreática eran, en realidad, la misma molécula.

Qué es la pancreocimina

En 1943, los fisiólogos británicos Alan Harper y Henry Raper, de la Universidad de Manchester, aislaron de extractos de mucosa duodenal una sustancia capaz de aumentar la secreción de enzimas pancreáticas, con una acción distinta a la de la secretina. La bautizaron pancreozymin, un término construido sobre raíces griegas: pan (todo), kreas (carne, en el sentido amplio de sustancia proteica) y zyme (fermento), con el sufijo químico -ina. La idea que transmitía el nombre era la de una sustancia capaz de movilizar, de una vez, el conjunto de fermentos digestivos del páncreas.

Circuló también en español una forma paralela, pancreatostimulina, mucho menos usada y hoy prácticamente en el olvido. Ninguna de las dos denominaciones sobrevivió a la revisión científica de los años sesenta.

De hormona propia a sinónimo en desuso

La historia de la pancreocimina está ligada, desde el principio, a la de la colecistoquinina. En 1928, Andrew Ivy y Eric Oldberg habían descrito ya en la Universidad Northwestern una sustancia intestinal capaz de provocar la contracción de la vesícula biliar, a la que llamaron cholecystokinin. Durante casi cuarenta años, ambas sustancias (la que contraía la vesícula y la que estimulaba el páncreas) se consideraron hormonas distintas, cada una con su propio nombre y su propia línea de investigación.

Fue Viktor Mutt, junto con Erik Jorpes, quien puso fin a la separación. En 1966 publicaron un trabajo con un título que resumía bien el giro que se avecinaba: «Cholecystokinin and pancreozymin, one single hormone?». La purificación del péptido y la determinación posterior de su secuencia de aminoácidos, completada por Mutt en 1968, confirmaron que ambas actividades biológicas correspondían a la misma molécula. Durante algunos años circuló la doble denominación colecistoquinina-pancreozimina (CCK-PZ), a modo de compromiso entre las dos tradiciones. El compromiso no duró mucho. El nombre pancreocimina quedó, poco a poco, relegado a los textos antiguos y a alguna prueba diagnóstica que conservó su denominación clásica bastante después de que el término hubiera perdido vigencia científica.

Preguntas frecuentes

¿Es lo mismo la pancreocimina que la colecistoquinina?

Sí. Se trata de la misma hormona, aunque el nombre pancreocimina prácticamente no se usa ya en la literatura científica actual.

¿Qué significa exactamente el nombre pancreocimina?

Procede del griego y alude, de forma literal, a una sustancia capaz de activar el conjunto de los fermentos digestivos del páncreas. Harper y Raper acuñaron el término en 1943 para distinguir esta acción de la que ya se atribuía a la secretina.

¿Se sigue empleando este término en algún contexto clínico?

De forma marginal. Su rastro más duradero se encuentra en el nombre de una prueba de función pancreática exocrina, la prueba de secretina-pancreozimina, que conservó esa denominación en la práctica hospitalaria mucho después de que el nombre hubiera desaparecido de los textos de fisiología.

¿En qué se diferencia de la secretina?

Ambas son hormonas peptídicas liberadas por la mucosa del duodeno en respuesta al paso del quimo gástrico, y durante décadas se estudiaron como un par funcional. Pero sus estímulos y sus efectos no coinciden. La secretina responde sobre todo a la acidez del contenido duodenal y su efecto principal recae en el páncreas ductal, al que induce a secretar agua y bicarbonato para neutralizar ese ácido. La colecistoquinina (la antigua pancreocimina) responde a la llegada de grasas y aminoácidos, y actúa sobre las células acinares del páncreas, a las que estimula para liberar las enzimas digestivas propiamente dichas. Son, en cierto modo, hormonas complementarias antes que redundantes: una prepara el terreno químico, la otra aporta las herramientas enzimáticas.

Referencias

  1. Jorpes E, Mutt V. Cholecystokinin and Pancreozymin, one single Hormone? Acta Physiologica Scandinavica, 1966.
  2. Cambridge Core. Gastrin, cholecystokinin and gastrointestinal tract functions in mammals.
  3. ScienceDirect Topics. Cholecystokinin.
  4. Revista Clínica Española. La pancreozimina, 1943.

Entradas relacionadas en el diccionario

  • Colecistoquinina: nombre actual de esta hormona, con su historia completa y su función digestiva.
  • Secretina: hormona duodenal complementaria, que regula la secreción de agua y bicarbonato del páncreas.
  • Páncreas: glándula sobre la que actúan tanto la colecistoquinina como la secretina.

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