DICCIONARIO MÉDICO
Osteoporosis postraumática
La osteoporosis postraumática es una pérdida de masa ósea de distribución regional que aparece en el segmento corporal afectado tras una lesión traumática. Se distingue de las formas generalizadas de osteoporosis por su carácter localizado y por su rapidez. Su expresión más conocida es la atrofia ósea de Sudeck, hoy integrada en el cuadro que se denomina síndrome de dolor regional complejo. Los ejes con los que se ordena la osteoporosis incluyen uno de extensión: generalizada cuando alcanza a todo el esqueleto, regional o localizada cuando se limita a una zona. La forma postraumática es el ejemplo canónico de la segunda categoría. Afecta a la extremidad o al segmento lesionado, respeta el resto del esqueleto y guarda una relación temporal estrecha con el traumatismo. En su génesis se cruzan varios factores. La inmovilización y la descarga que siguen a una lesión bastan por sí solas para desencadenar una osteoporosis por inactividad localizada. A ello se añaden, en una parte de los casos, alteraciones vasomotoras que aumentan el flujo sanguíneo regional y aceleran el recambio óseo, y una respuesta neurógena que amplifica el proceso. Nonne, discípulo de Sudeck, acuñó en 1901 el epónimo atrofia de Sudeck para el cuadro que su maestro había descrito. El nombre convivió después con otros, distrofia simpática refleja entre ellos, hasta que en 1993 la Asociación Internacional para el Estudio del Dolor propuso sustituirlos por síndrome de dolor regional complejo. La entrada dedicada a Sudeck recoge la trayectoria del autor. El hallazgo radiológico que dio nombre a la atrofia es una desmineralización de aspecto irregular, con áreas punteadas que le han valido las denominaciones de osteoporosis moteada o parcheada. Suele hacerse visible a partir de las dos semanas, con distribución periarticular en los huesos largos y difusa en los pequeños huesos de la mano o del pie. No aparece en todos los casos: alrededor de un tercio de los pacientes con síndrome de dolor regional complejo no muestran alteración radiográfica alguna. La imagen de un hueso desmineralizado en una extremidad no basta para atribuir el cuadro a un traumatismo previo. Existen osteoporosis regionales de otro origen, como la osteoporosis transitoria de la cadera o las que acompañan a procesos inflamatorios articulares, y el patrón moteado puede confundirse con lesiones líticas de origen tumoral o infeccioso. La orientación la da el conjunto: antecedente de lesión, topografía, curso temporal y signos acompañantes. Otro límite conviene marcarlo con la fractura patológica. La osteoporosis postraumática es consecuencia del traumatismo; la fractura patológica es consecuencia de una debilidad ósea previa. El orden de los factores separa dos situaciones que en la práctica pueden encadenarse, cuando un hueso debilitado por la atrofia regional acaba fracturándose ante una carga menor. No. La descarga y la inmovilización producen siempre alguna pérdida ósea regional, pero el cuadro florido con dolor desproporcionado y alteraciones vasomotoras es infrecuente y no guarda relación con la gravedad de la lesión inicial. Por el aspecto que ofrece en la radiografía simple: en lugar de un descenso uniforme de la densidad, se ven áreas punteadas de desmineralización que salpican el hueso, sobre todo en el carpo y en las regiones vecinas a las articulaciones. La atrofia ósea es uno de los rasgos del síndrome, no el síndrome entero. Este se define por un conjunto de manifestaciones sensitivas, vasomotoras, sudomotoras y motoras, y la desmineralización regional es la traducción esquelética de ese proceso. Puede haber síndrome sin osteoporosis visible en la radiografía, y puede haber pérdida ósea regional por inmovilización sin síndrome doloroso.Qué es la osteoporosis postraumática
La atrofia de Sudeck
Diferencias con otras pérdidas óseas regionales
Preguntas frecuentes
¿Aparece después de cualquier fractura?
¿Por qué se llama osteoporosis moteada?
¿Es lo mismo que síndrome de dolor regional complejo?
Referencias
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