DICCIONARIO MÉDICO
Osteólisis
La osteólisis es el proceso de destrucción o resorción del tejido óseo, resultado de una actividad osteoclástica que supera a la formación de hueso nuevo. No es una enfermedad en sí misma: puede presentarse de forma localizada, alrededor de una prótesis articular o en el foco de una infección, o de forma generalizada, como ocurre en la osteoporosis. Se trata de un proceso, no de una entidad clínica cerrada: la pérdida de tejido óseo mineralizado por encima de la capacidad regenerativa del hueso. Se emplea tanto en patología general como en traumatología y reumatología, y aparece como hallazgo radiológico común a causas muy distintas entre sí. La palabra procede del francés ostéolyose, acuñada en 1833 por el patólogo J. G. C. F. M. Lobstein; una revisión posterior del término, ostéolyse, quedó fijada en 1844 y es la forma que ha llegado hasta el español. Combina dos raíces griegas, ὀστέον (hueso) y λύσις (descomposición, disolución), la misma que aparece en diálisis o en electrólisis, términos que describen procesos de separación de otra naturaleza. Conviene no confundir la osteólisis con la osteoporosis. La primera describe un mecanismo de destrucción ósea que puede tener origen focal o sistémico; la segunda es una enfermedad concreta, definida por criterios densitométricos propios y por una pérdida de masa ósea silente y generalizada. El esqueleto se renueva de manera continua gracias a la acción coordinada de dos tipos celulares: los osteoclastos, que reabsorben hueso maduro, y los osteoblastos, encargados de reponerlo. La osteólisis aparece cuando ese equilibrio se rompe a favor de la resorción. En 1997 se describió la osteoprotegerina (OPG) y su ligando, el sistema RANK/RANKL, lo que aclaró el mecanismo molecular de este desequilibrio. El RANKL, producido por los osteoblastos, activa a los precursores de los osteoclastos a través del receptor RANK; la OPG, por su parte, actúa como receptor señuelo y bloquea esa activación. Cuando predomina el RANKL sobre la OPG, la balanza se inclina hacia la resorción. La osteólisis periprotésica es la forma localizada mejor estudiada. Las partículas de desgaste que se desprenden de una prótesis articular desencadenan una respuesta inflamatoria mediada por macrófagos, que termina activando a los osteoclastos del hueso vecino y puede aflojar el implante sin que exista infección alguna. Cuando sí hay infección, el cuadro se encuadra dentro de la osteomielitis. Existe además una variante regional, la acro-osteólisis, que afecta a la falange distal de los dedos y se asocia a la esclerodermia, al hiperparatiroidismo o a la exposición prolongada al cloruro de polivinilo, entre otras causas. Frente a estas formas focales, la osteoporosis representa el paradigma de osteólisis generalizada: la resorción supera a la formación en todo el esqueleto, de manera lenta y sin manifestaciones hasta que aparece una fractura. Existe un grupo minoritario de osteólisis sin causa identificable. El primer caso se documentó en 1838, de la mano de Jackson, pero fueron Gorham y Stout quienes en 1955 definieron la entidad tras revisar 24 casos: hoy se conoce como enfermedad de Gorham-Stout, osteólisis masiva idiopática o, de forma más gráfica, enfermedad del hueso evanescente. El hueso afectado desaparece de forma progresiva, sustituido por tejido vascular, sin que se produzca regeneración ósea. Puede ser monostótica o afectar a varios huesos a la vez, con el cráneo, la clavícula, la escápula, el húmero, las costillas y la pelvis como localizaciones más frecuentes. Su diagnóstico es siempre de exclusión. Del francés ostéolyose, término acuñado en 1833 por el patólogo Lobstein y remodelado como ostéolyse en 1844. La raíz griega, ὀστέον y λύσις, es la misma que aparece en decenas de voces médicas relacionadas con procesos de disolución o separación. No. La osteólisis es un proceso de destrucción ósea que puede ser focal o generalizado y que reconoce causas muy distintas; la osteoporosis es una enfermedad concreta, definida por una pérdida sistémica de densidad mineral ósea. Ambas producen destrucción ósea alrededor de un implante, pero por mecanismos opuestos. En la osteólisis periprotésica no existe infección: son las partículas de desgaste las que activan a los osteoclastos. La osteomielitis, en cambio, es una infección ósea con entidad propia. Es la forma más rara de osteólisis: un proceso idiopático descrito por primera vez en 1838 y definido como síndrome en 1955, tras el estudio de 24 pacientes por Gorham y Stout. El hueso afectado se reabsorbe de forma progresiva y es sustituido por tejido vascular, sin regeneración posterior. Puede afectar a un solo hueso o a varios, y sus localizaciones más habituales son el cráneo, la clavícula, la escápula, el húmero, las costillas y la pelvis. También se la conoce como enfermedad del hueso evanescente, una expresión que describe bien su curso. El diagnóstico exige antes descartar el resto de causas de osteólisis. Depende de su causa. Si el estímulo desaparece, como sucede al retirar un cuerpo extraño o resolver una infección, el hueso puede recuperar parte de su masa. En los procesos idiopáticos, la resorción tiende a progresar.Qué es la osteólisis
El equilibrio entre osteoclastos y osteoblastos
Formas localizadas y formas generalizadas
La osteólisis masiva idiopática
Preguntas frecuentes sobre la osteólisis
¿De dónde viene la palabra osteólisis?
¿Es lo mismo osteólisis que osteoporosis?
¿Qué diferencia hay entre osteólisis periprotésica y osteomielitis?
¿Qué es la enfermedad de Gorham-Stout?
¿La osteólisis es reversible?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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