DICCIONARIO MÉDICO
Operación de Latzko
La operación de Latzko es la técnica de cesárea baja extraperitoneal que el obstetra austriaco Wilhelm Latzko describió en 1909, y que accede al segmento uterino inferior desplazando la vejiga hacia un lado sin abrir la cavidad peritoneal. El mismo cirujano describió después, en 1942, un procedimiento completamente distinto para reparar la fístula vesicovaginal por vía vaginal, con el que a veces se confunde. Hoy, la cesárea transperitoneal es la técnica de referencia en la mayoría de los centros. La operación de Latzko designa la técnica de cesárea baja extraperitoneal que el obstetra austriaco Wilhelm Latzko (1863-1945) publicó en 1909 en la revista vienesa Wiener Klinische Wochenschrift. El procedimiento modificaba un abordaje extraperitoneal descrito dos años antes por el ginecólogo alemán Fritz Frank, y buscaba alcanzar el segmento inferior del útero sin atravesar el peritoneo. El apellido de Latzko identifica, además, un segundo procedimiento suyo enteramente distinto: una técnica para reparar la fístula vesicovaginal, publicada en 1942, que se aborda más adelante en esta misma entrada. En la cesárea de Latzko, el cirujano no entra en la cavidad abdominal para llegar al útero. Diseca el espacio situado entre la vejiga y el peritoneo parietal, rechaza la vejiga hacia un lado y accede así al segmento uterino inferior por un plano extraperitoneal, evitando que la sangre y el líquido amniótico contaminen la cavidad peritoneal. La lógica de la técnica era clara para su época: menos contacto con el peritoneo debía traducirse en menos riesgo de peritonitis diseminada, un argumento especialmente relevante antes de la existencia de los antibióticos. El abordaje extraperitoneal ganó terreno durante las primeras décadas del siglo XX. Tras la propuesta de Frank en 1907 y la modificación de Latzko en 1909, otros cirujanos como Otto Küstner o Bernhard Krönig introdujeron variantes propias. Fue precisamente Krönig quien, en 1912, defendió que los buenos resultados se debían sobre todo a la incisión baja en el segmento uterino y no tanto a evitar el peritoneo, sentando las bases del abordaje transperitoneal bajo que acabaría generalizándose. Con la llegada de la penicilina en los años cuarenta, el argumento antiinfeccioso que había sostenido la vía extraperitoneal perdió buena parte de su fuerza. Casi tres décadas después de su primera aportación, Latzko describió en 1942 una técnica sin relación con la anterior: la reparación de la fístula vesicovaginal mediante un colpocleisis parcial realizado por vía exclusivamente vaginal, sin disecar el trayecto fistuloso. A diferencia del colpocleisis clásico, reservado para el prolapso pélvico avanzado, la variante de Latzko cierra únicamente la zona de la cúpula vaginal donde asienta la fístula, casi siempre tras una histerectomía. La cesárea transperitoneal baja, con incisión transversa en el segmento uterino inferior, es hoy la técnica de referencia en la mayoría de los centros. El abordaje extraperitoneal de Latzko no ha desaparecido por completo: algunos estudios recientes lo siguen comparando con la vía transperitoneal y apuntan a un posible menor dolor postoperatorio, pero su uso queda restringido a indicaciones puntuales. La propia técnica tenía, además, un punto débil reconocido ya por cirujanos de la época: el desplazamiento lateral de la vejiga se realiza en un espacio reducido y expuesto a la infección, lo que aumenta el riesgo de lesionar estructuras próximas. Un obstetra austriaco, nacido en 1863 y fallecido en 1945. Su apellido quedó unido a dos técnicas quirúrgicas distintas, una obstétrica y otra urogenecológica, descritas con más de treinta años de diferencia. La diferencia está en la vía de acceso al útero. La cesárea de Latzko rodea el peritoneo desplazando la vejiga hacia un lado; la transperitoneal, que es la técnica estándar actual, entra directamente en la cavidad abdominal antes de abrir el útero. No. Son dos procedimientos distintos del mismo cirujano: uno se aplica durante el parto para extraer al feto, el otro repara una complicación urológica que puede aparecer tras una cirugía ginecológica previa. En 1912, Krönig atribuyó los buenos resultados sobre todo a la incisión baja del útero y no a evitar el peritoneo, lo que allanó el camino a la cesárea transperitoneal baja. Con la llegada de la penicilina, el argumento antiinfeccioso que sostenía la vía extraperitoneal perdió peso, y esta quedó relegada a un uso minoritario. Sí, aunque de forma minoritaria. Algunos ensayos clínicos recientes la comparan con la cesárea transperitoneal para valorar el dolor postoperatorio y la recuperación.Qué es la operación de Latzko
Técnica y fundamento
Contexto histórico y una segunda aportación de Latzko
Diferenciación con la cesárea actual
Preguntas frecuentes
¿Quién fue Wilhelm Latzko?
¿Qué diferencia hay entre la cesárea de Latzko y una cesárea transperitoneal habitual?
¿La operación de Latzko y la reparación de fístula vesicovaginal de Latzko son la misma técnica?
¿Por qué dejó de usarse el abordaje extraperitoneal como técnica estándar?
¿Se sigue estudiando esta técnica en la actualidad?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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