DICCIONARIO MÉDICO
Oligodendrocito de Cajal
El oligodendrocito de Cajal corresponde al tipo II de la clasificación morfológica que Pío del Río-Hortega publicó en 1928 para los oligodendrocitos del sistema nervioso central. El nombre es un homenaje a Santiago Ramón y Cajal, maestro de Río-Hortega, y no indica que Cajal describiera personalmente esta variedad celular. En su monografía de 1928, Río-Hortega clasificó los oligodendrocitos en cuatro tipos, del I al IV, atendiendo al tamaño y la forma del soma, al número y grosor de sus prolongaciones y al calibre de los axones que envuelven. El tipo II, bautizado en tributo a Cajal, tiene forma poligonal o cuboidea, un diámetro de entre veinte y cuarenta micrómetros, y aparece exclusivamente en la sustancia blanca. Sus prolongaciones son menos numerosas y más gruesas que las del tipo I, y se adhieren a los axones de forma longitudinal en lugar de ramificarse hacia ellos en múltiples direcciones. El gesto tiene un punto de ironía histórica. Cajal nunca aceptó del todo la existencia de la oligodendroglía como estirpe celular independiente, un escepticismo que pesó en la ruptura entre ambos investigadores y en la salida de Río-Hortega del laboratorio de su maestro en 1920. Aun así, ocho años más tarde, Río-Hortega quiso dedicarle el nombre de uno de los cuatro tipos que él mismo había identificado. El tipo I lleva el nombre de Robertson, el histólogo escocés que probablemente ya había reparado en él en 1899: es el más pequeño de los cuatro, entre quince y veinte micrómetros, con numerosas prolongaciones finas orientadas hacia axones de escaso calibre, presente tanto en sustancia gris como blanca. En zonas de fibras gruesas y muy mielinizadas, como el tronco del encéfalo o la médula espinal, aparece el tipo III, o de Paladino, reconocible por un soma voluminoso del que emergen entre uno y cuatro procesos. El cuarto tipo recibe el sobrenombre de schwannoide: una célula alargada y aplanada, adherida a un único axón de calibre medio o grande, que recuerda por su forma a la célula de Schwann del sistema nervioso periférico. La propuesta de Río-Hortega no se limitaba a catalogar formas. Casi un siglo después, la microscopía electrónica y la inmunohistoquímica confirmaron buena parte de sus observaciones, y hoy se sabe que los tipos I y II mielinizan preferentemente axones de menos de dos a cuatro micrómetros de diámetro, mientras que los tipos III y IV se especializan en fibras de mayor grosor. Estudios más recientes basados en la expresión génica han propuesto hasta media docena de subtipos moleculares de oligodendrocito, sin que exista todavía una correspondencia completa entre estos criterios genéticos y la clasificación morfológica original. No. Fue Río-Hortega quien la identificó y describió en 1928, dentro de su clasificación morfológica de los oligodendrocitos. El nombre es un homenaje a su maestro, no una atribución de autoría. Únicamente en la sustancia blanca. No se ha descrito en sustancia gris, a diferencia del tipo I. Entre veinte y cuarenta micrómetros de diámetro, con un soma de forma poligonal o cuboidea. Es sensiblemente mayor que el tipo I, que ronda los quince a veinte micrómetros. Sí. Convive hoy con enfoques moleculares que no existían en 1928. Los estudios de secuenciación de ARN a nivel de célula única han identificado hasta media docena de subtipos de oligodendrocito según sus patrones de expresión génica, y ninguno de ellos se corresponde todavía de forma exacta con los cuatro tipos morfológicos originales. Por eso los tipos I a IV de Río-Hortega siguen citándose en la bibliografía especializada, más de noventa años después de su publicación.Qué es el oligodendrocito de Cajal
Las otras variedades de la clasificación de Río-Hortega
Vigencia de la clasificación
Preguntas frecuentes
¿Describió Cajal personalmente esta célula?
¿En qué sustancia aparece el oligodendrocito de Cajal?
¿Qué tamaño tiene esta célula?
¿Sigue usándose la clasificación de Río-Hortega en la investigación actual?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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