DICCIONARIO MÉDICO
Neuronitis vestibular
La neuronitis vestibular es la inflamación aguda de la rama vestibular del octavo par craneal, la encargada de transportar al cerebro la información sobre la posición y el movimiento de la cabeza que procede del oído interno. Se considera una de las causas más frecuentes de vértigo agudo aislado en el adulto. El término convive en la bibliografía con "neuritis vestibular", con matices de significado que algunos autores mantienen y otros ignoran. El nervio vestibular nace en el ganglio vestibular (también llamado ganglio de Scarpa), alojado en el conducto auditivo interno, y conduce hasta los núcleos vestibulares del tronco encefálico las señales que generan el utrículo, el sáculo y los tres canales semicirculares. Cuando ese nervio se inflama, la transmisión se interrumpe de forma súbita en un solo lado, y el cerebro recibe información desequilibrada entre ambos oídos. El nombre reúne dos raíces de origen distinto. Neuro- procede del griego νεῦρον (neûron), "nervio", emparentado con una raíz indoeuropea que también dio origen a palabras como "tendón" o "cuerda"; el sufijo -itis señala inflamación. Vestibular desciende del latín vestibulum, "entrada" o "atrio" de una casa romana: los anatomistas del Renacimiento reintrodujeron la palabra para nombrar antecámaras corporales, y fue Gabriele Falloppio quien, en 1613, aplicó por primera vez esa acepción al vestíbulo óseo del oído interno. La causa exacta no está establecida con certeza. La hipótesis más sostenida apunta a la reactivación del virus herpes simple tipo 1, latente en el ganglio vestibular, con un patrón comparable al que produce la parálisis de Bell en el nervio facial. Se han descrito también mecanismos autoinmunitarios y, con menor frecuencia, un origen isquémico por afectación de la arteria vestibular anterior, rama de la arteria auditiva interna. No toda la inflamación se reparte por igual entre las cinco estructuras sensoriales del laberinto vestibular. La rama superior del nervio, que inerva los canales semicirculares superior y horizontal y el utrículo, se ve afectada con más frecuencia que la rama inferior, que recoge la señal del canal semicircular posterior y el sáculo. Esa asimetría tiene una explicación mecánica: el nervio vestibular superior discurre por un conducto óseo más estrecho, más vulnerable a la compresión por edema, lo que explica que la afectación de esa rama sea, con diferencia, la presentación más habitual. La terminología distingue, con no poca discusión entre autores, neuritis de neuronitis. La neuritis describe la inflamación del propio nervio, de sus fibras y su vaina; la neuronitis, en sentido estricto, se refiere al daño limitado a los cuerpos de las neuronas sensoriales alojadas en el ganglio vestibular, sin que se inflame necesariamente el trayecto nervioso. La distinción es más histórica que funcional. En la práctica, ambos términos se emplean como sinónimos, y la bibliografía más reciente tiende a preferir "neuritis vestibular". Frente a la laberintitis, la diferencia es anatómica y funcional a la vez. La laberintitis compromete tanto la rama vestibular como la coclear del octavo par, de modo que a la pérdida de equilibrio se suma una afectación auditiva, con acúfenos, hipoacusia o ambos, que la neuronitis vestibular por definición no produce. La proximidad de ambas estructuras dentro del hueso temporal explica que, históricamente, los dos cuadros se hayan confundido con frecuencia. Los datos de incidencia varían según la población estudiada: distintos análisis sitúan la cifra entre 3,5 y 15,5 casos por cada 100.000 habitantes al año, con una edad media de aparición próxima a los 52 años. Varias fuentes la consideran la tercera causa más frecuente de vértigo de origen periférico. Las recidivas, según el seguimiento a largo plazo publicado en la literatura especializada, son un fenómeno poco habitual. El término se construye con neuro-, del griego neûron ("nervio"), y el sufijo -itis, que indica inflamación. Vestibular remite al vestíbulo del oído interno, palabra que en latín designaba la antesala de una vivienda romana y que los anatomistas del Renacimiento tomaron prestada para nombrar cavidades corporales de acceso. Fue el anatomista italiano Gabriele Falloppio quien, en 1613, aplicó por primera vez esta acepción al vestíbulo óseo del oído. El nombre completo describe, con bastante literalidad, la inflamación del nervio que parte de esa cavidad. Sí, en la práctica clínica se usan como sinónimos. Algunos autores reservan "neuronitis" para el daño limitado a las neuronas del ganglio vestibular, distinto de la inflamación de las fibras nerviosas propiamente dichas, pero esa distinción rara vez se aplica de forma sistemática. La laberintitis afecta tanto a la rama vestibular como a la coclear del octavo par craneal, por lo que además del desequilibrio compromete la audición. La neuronitis vestibular, en cambio, se limita a la rama vestibular y no altera la capacidad auditiva. La proximidad anatómica entre ambas estructuras explica que, históricamente, los dos cuadros se hayan confundido con frecuencia. No, según el seguimiento a largo plazo publicado en la bibliografía especializada. La recidiva de la neuronitis vestibular es un fenómeno poco habitual, aunque un subgrupo de pacientes desarrolla después un vértigo posicional paroxístico benigno secundario.Qué es la neuronitis vestibular
Mecanismo: por qué se altera el equilibrio
Clasificación y diferenciación con otras afecciones
Frecuencia
Preguntas frecuentes
¿De dónde procede el nombre neuronitis vestibular?
¿Es lo mismo que la neuritis vestibular?
¿En qué se diferencia de la laberintitis?
¿Es frecuente que se repita?
Referencias
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