DICCIONARIO MÉDICO
Movimiento ocular rápido
El movimiento ocular rápido es la sacudida binocular, breve y conjugada, que da nombre a la fase REM del sueño. Se descubrió en 1953 y se genera en el tronco encefálico, no en el propio ojo, como parte de una activación cerebral que también implica parálisis muscular generalizada. Rapid Eye Movement, de donde procede la sigla REM, se traduce literalmente como movimiento ocular rápido. Designa las sacudidas oculares breves, conjugadas y de dirección cambiante que se registran bajo los párpados cerrados durante determinadas fases del sueño. Estos movimientos son sacádicos, es decir, del mismo tipo que los que el ojo despierto realiza al desplazar la mirada de un punto a otro, aunque durante el sueño no responden a ningún estímulo visual externo. Conviene precisar el objeto de esta entrada frente al de otras próximas en el diccionario. Aquí se describe el fenómeno oculomotor en sí, su mecanismo y su historia. El desarrollo completo de la fase del sueño en la que aparece, con sus etapas, su duración y su papel en la memoria y el estado de ánimo, se aborda en la entrada dedicada al sueño REM. En 1953, el estudiante de medicina Eugene Aserinsky, bajo la supervisión de Nathaniel Kleitman en la Universidad de Chicago, observó mediante electrodos colocados junto a los ojos que, en determinados intervalos del sueño, los globos oculares de sus sujetos de estudio se movían rápidamente mientras el electroencefalograma mostraba una actividad similar a la de la vigilia. Publicaron el hallazgo ese mismo año en la revista Science. Cuatro años más tarde, en 1957, Dement y Kleitman relacionaron esos movimientos oculares con la aparición de los sueños: al despertar a los sujetos durante los episodios de movimiento ocular rápido, estos referían haber estado soñando con mucha más frecuencia que si se les despertaba en otras fases del sueño. Aquel hallazgo marcó el inicio de la investigación experimental moderna sobre el sueño. El generador de estos movimientos se localiza en la formación reticular del puente, en el tronco encefálico, y no en estructuras propias del ojo. Desde ahí se originan descargas conocidas como ondas ponto-genículo-occipitales, que viajan hacia el núcleo geniculado lateral del tálamo y hacia la corteza occipital, y que preceden y acompañan a cada ráfaga de movimientos oculares. Estas descargas coinciden con la parálisis casi total de la musculatura esquelética voluntaria, un mecanismo que impide que el cuerpo actúe físicamente el contenido de los sueños. Los músculos extraoculares y los respiratorios son una excepción a esa atonía generalizada, lo que permite precisamente que los ojos sigan moviéndose durante esta fase. La electrooculografía, una de las variables que se registran en la polisomnografía junto con la actividad cerebral y el tono muscular, es la técnica que permite detectar y cuantificar estos movimientos. Su presencia, combinada con la actividad electroencefalográfica desincronizada y la atonía muscular, es uno de los tres criterios que definen objetivamente el sueño REM en un laboratorio del sueño. Eugene Aserinsky, en 1953, mientras realizaba su tesis doctoral bajo la dirección de Nathaniel Kleitman en la Universidad de Chicago. No exactamente. El movimiento ocular rápido es uno de los componentes que caracterizan la fase REM, junto con la actividad cerebral similar a la vigilia y la atonía muscular. El sueño REM es la fase completa; el movimiento ocular, uno de sus signos distintivos. Porque un generador situado en el puente troncoencefálico activa la musculatura ocular de forma independiente del resto del cuerpo, que permanece paralizado. No se ha establecido con certeza si esos movimientos siguen el contenido visual del sueño o si son en gran medida aleatorios.Qué es el movimiento ocular rápido
Origen del hallazgo
Mecanismo cerebral
Cómo se registra
Preguntas frecuentes
¿Quién descubrió el movimiento ocular rápido?
¿El movimiento ocular rápido y el sueño REM son lo mismo?
¿Por qué se mueven los ojos si la persona está dormida?
Referencias
Entradas relacionadas
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026