DICCIONARIO MÉDICO
Sueño REM
El sueño REM es la fase del ciclo de sueño caracterizada por movimientos oculares rápidos, una actividad cerebral similar a la de la vigilia y una atonía muscular casi completa, durante la cual se producen los sueños más vívidos y narrativos de la noche. Su nombre es la sigla del inglés rapid eye movement, y su identificación en 1953 cambió por completo la forma de entender el sueño humano. REM son las siglas de la expresión inglesa rapid eye movement, movimiento ocular rápido, y da nombre a la fase del sueño en la que los ojos se desplazan de un lado a otro bajo los párpados cerrados. El nombre no procede, como ocurre con la mayoría de los términos médicos, del griego ni del latín: nació como acrónimo científico a mediados del siglo XX y pasó, prácticamente sin traducir, a la mayoría de los idiomas, incluido el español. Dentro del ciclo de sueño, el REM ocupa el tramo que llega tras que el organismo haya atravesado las tres fases del sueño no REM. Es la fase con el umbral de estimulación externa más bajo (cuesta poco despertar a alguien mientras está en ella) y, paradójicamente, la de mayor actividad cerebral: de ahí que algunos manuales la denominen sueño paradójico. La fase REM se identificó en 1953, en la Universidad de Chicago, cuando el estudiante de posgrado Eugene Aserinsky observaba los movimientos oculares de niños dormidos bajo la supervisión de su director de tesis, Nathaniel Kleitman. Aserinsky trasladó después el experimento a sujetos adultos y detectó episodios recurrentes de movimientos oculares acompañados de un trazado electroencefalográfico rápido y de baja amplitud, muy distinto del resto del sueño. Publicaron el hallazgo ese mismo año en la revista Science. Cuatro años más tarde, en 1957, Kleitman y otro colaborador, William Dement, confirmaron que estos episodios se repetían de forma cíclica a lo largo de la noche y que, al despertar a los voluntarios durante ellos, la inmensa mayoría relataba estar soñando. Esa correlación entre el REM y la actividad onírica sentó las bases de la medicina del sueño moderna. El electroencefalograma del sueño REM muestra ondas rápidas y de bajo voltaje, parecidas a las del estado de alerta. Un trazado aislado de esta fase resulta, de hecho, casi indistinguible del de una persona despierta con los ojos cerrados. Lo que sí lo delata es el electromiograma: el tono muscular desaparece casi por completo, con la excepción de los músculos oculares y del diafragma. Esa atonía muscular generalizada tiene una función protectora evidente: impide que el cuerpo ejecute físicamente el contenido de lo que se está soñando. El sistema nervioso autónomo, mientras tanto, se activa de forma irregular. La frecuencia cardiaca y la respiratoria se aceleran y se hacen menos predecibles que durante el sueño no REM, y son frecuentes las erecciones en los hombres y el aumento del flujo vaginal en las mujeres, fenómenos fisiológicos sin relación necesaria con el contenido de lo soñado. El primer episodio de sueño REM de la noche aparece entre 70 y 90 minutos después de quedarse dormido y dura apenas unos diez minutos. Los episodios posteriores se alargan de forma progresiva, hasta alcanzar los 30 o 40 minutos en los ciclos finales de la madrugada, de modo que la mayor parte del sueño REM de una noche se concentra en sus últimas horas. En conjunto, el REM ocupa entre el 20 y el 25 % del tiempo total de sueño en un adulto sano. La proporción es mucho mayor en la infancia: un recién nacido puede pasar en esta fase hasta la mitad de sus horas de sueño, un porcentaje que desciende de forma progresiva con la edad. El sueño no REM y el sueño REM contrastan en casi todos sus parámetros fisiológicos. El primero cursa con ondas cerebrales lentas y sincronizadas, un tono muscular conservado y funciones vegetativas estables; el segundo, con actividad cerebral rápida, parálisis muscular y un sistema autónomo errático. Incluso la función que se les atribuye difiere: el sueño no REM se asocia más con la restauración física, y el REM, con el procesamiento emocional y con la memoria de habilidades. Porque combina dos rasgos que parecen contradictorios: una actividad cerebral casi idéntica a la de la vigilia y, al mismo tiempo, una parálisis muscular casi total. Ningún otro estado fisiológico reúne ambos extremos. Sí, aunque no todos los sueños ocurren únicamente ahí. Los estudios de despertar dirigido muestran que también se sueña durante el sueño no REM, con menor frecuencia y con un contenido más fragmentado y menos narrativo. La entrada sobre los sueños desarrolla esta cuestión. El organismo tiende a compensarlo: en las noches siguientes a una privación selectiva de REM, esta fase aparece antes y ocupa más tiempo del habitual, un fenómeno conocido como rebote REM. No. También hay movimientos oculares, mucho más lentos y aislados, en la fase N1, la transición hacia el sueño. Lo distintivo del REM no es que haya movimiento ocular, sino su carácter rápido y en ráfagas, acompañado de la atonía muscular generalizada.Qué es el sueño REM
Hallazgo de la fase REM
Características fisiológicas
Duración y distribución a lo largo de la noche
Diferenciación con el sueño no REM
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama «paradójico» al sueño REM?
¿Es cierto que todo el mundo sueña solo en fase REM?
¿Qué ocurre si se pierde sueño REM varias noches seguidas?
¿El sueño REM es el único momento en que se mueven los ojos?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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