DICCIONARIO MÉDICO

Modelo neuropsicológico

Un modelo neuropsicológico es el marco teórico que intenta conectar las alteraciones cognitivas y conductuales observables con la actividad y la estructura del cerebro que las sustenta. No existe un único modelo aceptado de forma universal: a lo largo de más de dos siglos se han sucedido varias escuelas, con supuestos distintos sobre cómo se organizan las funciones mentales dentro del encéfalo.

Qué es un modelo neuropsicológico

La neuropsicología es la disciplina que estudia la relación entre el cerebro y las funciones mentales superiores. Los modelos neuropsicológicos son las distintas propuestas teóricas con las que esa disciplina ha intentado explicar, en cada momento histórico, cómo se reparte y se organiza esa relación: si las funciones ocupan localizaciones fijas, si dependen de sistemas distribuidos, o si conviene describirlas con otro tipo de arquitectura conceptual.

Todos abordan el mismo objeto de estudio, la base neurobiológica de la conducta y la cognición, pero difieren en la perspectiva epistemológica y metodológica con la que lo hacen. Esa diversidad no es un signo de debilidad de la disciplina: refleja, más bien, la complejidad de un problema que ningún modelo aislado ha logrado resolver por completo.

El debate inicial: localizacionismo y holismo

El estudio sistemático de las funciones cerebrales arranca a finales del siglo XVIII con dos posturas opuestas. Franz Josef Gall defendió el localizacionismo frenológico, según el cual cada facultad mental ocupaba un área específica y delimitada de la corteza cerebral, cuyo desarrollo podía incluso apreciarse en el relieve del cráneo. Marie-Jean Pierre Flourens extirpaba, en cambio, porciones de corteza en aves y conejos y observaba que todas las funciones cognitivas se alteraban por igual, independientemente de qué zona hubiera retirado; de ahí surgió el holismo, también llamado psicologismo equipotencial, para el que el cerebro actúa como un todo indivisible.

Dos hallazgos clínicos del siglo XIX inclinaron la balanza hacia el localizacionismo. Paul Broca describió en 1861 un paciente con una lesión frontal izquierda que había perdido la capacidad de articular el lenguaje, y Carl Wernicke identificó dos décadas más tarde un área temporal distinta cuya lesión producía un tipo de alteración diferente del lenguaje. La afasia, precisamente, se convirtió en el terreno de prueba donde localizacionistas y holistas midieron durante décadas sus respectivas posturas.

De Luria a la neuropsicología cognitiva

Aleksandr Luria, neuropsicólogo soviético, propuso a mediados del siglo XX un modelo distinto de ambos extremos: el de los sistemas funcionales. Según su planteamiento, ninguna función mental compleja depende de una única área cerebral, sino de la actuación coordinada de varias zonas que forman, entre todas, un sistema funcional. Una lesión localizada puede así alterar una función sin que exista un centro único responsable de ella, lo que reconcilia parte de las observaciones localizacionistas con la idea holista de que el cerebro trabaja de forma integrada.

A partir de los años setenta se consolidó la neuropsicología cognitiva, que toma prestados de la psicología cognitiva sus modelos de procesamiento de la información organizados en módulos independientes. Bajo este enfoque, una función como la lectura se descompone en varios subprocesos (reconocimiento visual de letras, acceso al significado, conversión a sonido) que pueden dañarse de forma selectiva, lo que explica por qué un mismo tipo de lesión produce perfiles de alteración tan distintos entre unos pacientes y otros. Ligados a esta tradición surgieron después los modelos conexionistas, que sustituyen los módulos discretos por redes de unidades interconectadas capaces de simular, mediante ordenador, cómo se degrada una función cuando se dañan partes de la red.

Los modelos actuales

La llegada de la neuroimagen funcional cambió de nuevo el panorama. Frente a los modelos lesionales clásicos, que solo podían inferir la función de una zona a partir de lo que se perdía cuando se dañaba, las técnicas de neuroimagen permiten observar la actividad cerebral en tiempo real durante una tarea cognitiva, en personas sin ninguna lesión cerebral. Esa posibilidad ha permitido conciliar, en buena medida, la antigua discusión entre localizacionismo y holismo: hoy se acepta que existen regiones con un papel más destacado en ciertas funciones, pero que casi ninguna función compleja depende de una sola región aislada.

Ningún modelo neuropsicológico actual pretende ser definitivo. Cada uno se elige en función de la pregunta concreta que se quiera responder: los modelos lesionales siguen siendo útiles en la práctica clínica diaria, mientras que los modelos conexionistas y de neuroimagen dominan buena parte de la investigación básica sobre cómo se organiza la cognición humana.

Preguntas frecuentes

¿Cuál fue el primer modelo neuropsicológico?

El localizacionismo frenológico de Franz Josef Gall, formulado a finales del siglo XVIII, aunque su propuesta concreta de que las facultades mentales se reflejaban en el relieve del cráneo quedó desacreditada. Su idea de fondo, la localización de funciones en áreas cerebrales concretas, sí tuvo continuidad.

¿Localizacionismo y holismo son incompatibles?

No del todo. Los modelos actuales, apoyados en la neuroimagen funcional, sostienen una postura intermedia: hay regiones especializadas, pero la mayoría de las funciones complejas dependen de la cooperación entre varias de ellas, más que de un único centro aislado.

¿Qué aportó Luria que no tuvieran los modelos anteriores?

La idea de sistema funcional: una función mental compleja no reside en un único punto del cerebro, sino que resulta de la actuación conjunta de varias zonas que cooperan entre sí, cada una aportando un componente distinto al resultado final.

¿Se usa un solo modelo en la evaluación neuropsicológica actual?

No. En la práctica conviven distintos enfoques según el objetivo: el modelo lesional clásico sigue orientando buena parte de la exploración clínica, mientras que los modelos cognitivos y de neuroimagen aportan una descripción más fina de los procesos implicados.

Referencias

  1. ResearchGate. Ejes de discusión entre localizacionistas y holistas en torno a las funciones cerebrales
  2. Infocop (Consejo General de la Psicología de España). Presente y futuro de la neuropsicología
  3. Dialnet. Cuadernos Hispanoamericanos de Psicología: desarrollo histórico de la neuropsicología
  4. Manual de Neuropsicología Clínica. Localizacionismo y holismo

Entradas relacionadas

  • Neuropsicología. Disciplina que estudia la relación entre el cerebro y las funciones mentales superiores.
  • Afasia. Alteración del lenguaje por lesión cerebral que sirvió de terreno de prueba al debate entre localizacionismo y holismo.
  • Neuroimagen. Conjunto de técnicas que permiten observar la actividad cerebral y que han transformado los modelos neuropsicológicos actuales.
  • Lesión cerebral. Daño en el tejido nervioso cuyo estudio dio origen a los primeros modelos localizacionistas.
  • Modelo. Concepto general de representación simplificada de un fenómeno, del que el modelo neuropsicológico es un ejemplo explicativo.

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