DICCIONARIO MÉDICO
Migración
En medicina, migración designa el cambio de lugar de una estructura del organismo respecto de su posición habitual, ya sea de forma activa, impulsada por el propio elemento, ya sea de forma pasiva, arrastrada por un fluido, una fuerza mecánica o un gradiente de presión. Bajo esta misma palabra conviven fenómenos muy distintos entre sí: el desplazamiento de una célula dentro de un tejido, el de una larva parasitaria a través del organismo, el de un cálculo por el uréter o el de un diente dentro de la arcada dental. Lo que los une no es el mecanismo, que varía en cada caso, sino la idea común de un cambio de posición respecto de un punto de origen. La palabra procede del latín migratio, -onis, sustantivo derivado del verbo migrare, «trasladarse», «partir de un lugar a otro». El diccionario general de la lengua recoge, junto a los sentidos demográficos y zoológicos más conocidos, una acepción química: el desplazamiento de una sustancia. Esa amplitud original es la que la medicina hereda y multiplica, aplicando el término a casi cualquier nivel de organización biológica en el que algo cambia de sitio. Conviene distinguir dos formas de moverse. En la migración activa, el propio elemento genera la fuerza de su desplazamiento: es lo que ocurre con una célula que emite prolongaciones de membrana y avanza gracias a su citoesqueleto, o con una larva que repta a través del tejido subcutáneo. En la migración pasiva, en cambio, la fuerza procede de fuera: un cálculo renal no se mueve por sí solo, sino que lo arrastra el flujo de orina; un émbolo viaja porque lo impulsa la corriente sanguínea. Ambas categorías conviven en la práctica: un mismo proceso puede combinar tramos de desplazamiento activo con otros puramente pasivos. A escala celular, el ejemplo más estudiado es la migración celular, el desplazamiento activo de una célula o de un grupo de células dentro de un tejido o a través de la matriz extracelular, presente tanto en el desarrollo embrionario como en la cicatrización de heridas o en la invasión tumoral. Cuando lo que se desplaza es un leucocito a través de la pared de un vaso sanguíneo hacia el tejido circundante, el proceso recibe un nombre propio, la diapedesis. Otro contexto clásico es el parasitario. Determinadas larvas, tras penetrar en el organismo por la piel o por vía digestiva, no permanecen en el punto de entrada: recorren distintos tejidos antes de alcanzar su localización definitiva, un recorrido que en algunas especies da nombre a la propia enfermedad, la larva migrans. En el sistema venoso existe un fenómeno análogo, la inflamación trombótica que va apareciendo sucesivamente en distintos segmentos venosos sin relación aparente entre ellos, descrita como tromboflebitis migrans o flebitis migrans según su extensión. En el aparato urinario, un cálculo formado en el riñón puede desplazarse por el uréter en dirección a la vejiga; ese trayecto, y las molestias que provoca, forman parte del cuadro de la litiasis renal. En la columna vertebral, cuando el núcleo pulposo de un disco intervertebral se desplaza hacia el canal medular, se produce una compresión de las estructuras nerviosas vecinas. También el diente puede migrar dentro de la arcada, sea por un desplazamiento fisiológico leve a lo largo de la vida o, con más frecuencia, como consecuencia de la pérdida de una pieza vecina o de una periodontitis que debilita su sujeción. La fisiología reproductiva ofrece otro ejemplo clásico del término: tras la ovulación, el óvulo liberado es recogido por las fimbrias de la trompa uterina y desplazado hacia la cavidad del útero gracias al movimiento coordinado de los cilios del epitelio tubárico y a las contracciones peristálticas de la pared muscular. Del latín migratio, -onis, derivado del verbo migrare, que significaba trasladarse o partir de un lugar a otro. El diccionario de la lengua recoge incluso una acepción química, el desplazamiento de una sustancia, que ilustra bien lo genérico del término. No. Migración es el término general; migración celular es uno de sus usos concretos, el que se refiere específicamente al desplazamiento de una célula o de un grupo de células. Depende de la estructura. Una célula o una larva generan su propia fuerza de desplazamiento; un cálculo renal, en cambio, es arrastrado por el flujo de orina, y un émbolo, por la corriente sanguínea. Sí. Existe un componente de desplazamiento fisiológico leve a lo largo de la vida, aunque el motivo más frecuente de una migración dentaria perceptible es la pérdida de una pieza vecina o la periodontitis.Qué es la migración
Migración activa y migración pasiva
Usos del término en el organismo
Preguntas frecuentes
¿De dónde procede la palabra migración?
¿Es lo mismo migración que migración celular?
¿Toda migración es activa?
¿Puede un diente migrar sin que haya enfermedad periodontal?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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