DICCIONARIO MÉDICO
Metoxiflurano
El metoxiflurano es un hidrocarburo halogenado de la familia de los éteres fluorados. Se emplea hoy, a concentraciones bajas y en forma autoadministrada, como analgésico inhalado para el dolor moderado o intenso asociado a traumatismos. Perteneció durante décadas al grupo de los anestésicos generales inhalatorios; su código ATC actual, N02BG09, refleja su indicación analgésica vigente. Para posología, contraindicaciones, interacciones y seguridad en el embarazo y la lactancia, consulte la ficha técnica oficial en la AEMPS (CIMA). Es un líquido volátil, incoloro y de olor afrutado, descrito químicamente como 2,2-dicloro-1,1-difluoro-1-metoxietano. No es inflamable ni explosivo en aire ni en oxígeno en las condiciones con que se maneja en la práctica clínica. Su nombre sigue la nomenclatura habitual de los agentes de este grupo: el prefijo "metoxi-" señala el grupo metoxilo de su estructura, y el sufijo "-flurano" es la terminación común que comparte con el sevoflurano y otros anestésicos halogenados. No tiene, por tanto, una etimología clásica griega o latina, sino una construcción química moderna. Su rasgo distintivo dentro del grupo es la elevada liposolubilidad: el coeficiente de reparto aceite/gas es el más alto descrito entre los agentes halogenados de uso clínico. Esa propiedad explica su potencia anestésica, superior a la de sus sucesores, y también su inducción lenta, de veinte a treinta minutos, junto con una acumulación notable en el tejido graso. Se introdujo en la práctica clínica en 1960 como el más potente de los anestésicos inhalatorios disponibles entonces. En 1966, una serie de diecisiete pacientes con insuficiencia renal tras la anestesia con metoxiflurano puso en duda, al principio con escepticismo, la seguridad del fármaco. En 1973 quedó establecida la relación entre la exposición anestésica acumulada, la concentración sérica de flúor inorgánico liberado en su metabolismo hepático y el grado de daño renal. Ese hallazgo llevó, con los años, a que se abandonara su empleo como anestésico general. Décadas después, distintos estudios mostraron que esa toxicidad renal depende de la exposición acumulada, no del fármaco en sí. A concentraciones muy inferiores a las empleadas en la anestesia general, inhaladas de forma intermitente y autolimitada por el propio paciente, el riesgo de daño renal resultó ser mínimo. Ese hallazgo permitió su reintroducción, ya no como anestésico sino como analgésico de urgencia para el dolor postraumático, con autorización en varios países, entre ellos España. Sí, la molécula es idéntica. Lo que ha cambiado es la concentración empleada y la forma de administración: hoy se usa muy por debajo de la que se necesitaba para inducir anestesia general. Porque, a las concentraciones necesarias para mantener una anestesia general, su metabolismo hepático libera cantidades de flúor inorgánico capaces de dañar el riñón. Los primeros casos se describieron en 1966 y, aunque se recibieron con reservas, estudios posteriores confirmaron en 1973 la relación entre la exposición acumulada, los niveles séricos de flúor y la gravedad del daño renal. Desde entonces dejó de emplearse con fines anestésicos, aunque el hallazgo no impidió que, mucho más tarde, se reconsiderara su empleo a concentraciones muy inferiores. Es una terminación de nomenclatura química, no un origen clásico. Señala la pertenencia a la familia de los éteres halogenados fluorados y la comparten, entre otros, el isoflurano, el desflurano y el sevoflurano. Si desea ampliar información sobre los anestésicos halogenados, puede consultar:Qué es el metoxiflurano
De la anestesia general al uso como analgésico
Preguntas frecuentes
¿Es el mismo fármaco que se usaba antes como anestésico?
¿Por qué se retiró como anestésico general?
¿De dónde viene el sufijo "-flurano"?
Referencias
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