DICCIONARIO MÉDICO
Metohexital
El metohexital es un barbitúrico de acción ultracorta, del grupo de los oxibarbitúricos, empleado por vía intravenosa para inducir la anestesia general y, en la actualidad, como anestésico de referencia en la terapia electroconvulsiva. Su efecto se instaura en segundos y se disipa en pocos minutos gracias a su rápida redistribución fuera del sistema nervioso central. Su código en la clasificación ATC es N01AF01. Para posología, contraindicaciones, interacciones y seguridad en el embarazo y la lactancia, consulte la ficha técnica oficial en la AEMPS (CIMA). Dentro de la familia de los barbitúricos, el metohexital pertenece al grupo de los oxibarbitúricos: conserva el oxígeno en la posición 2 del anillo pirimidínico. El tiopental sódico, el otro gran barbitúrico de acción ultracorta, sustituye ese oxígeno por azufre, lo que le confiere una liposolubilidad todavía mayor y explica buena parte de las diferencias farmacocinéticas entre ambos. La molécula está además metilada en el nitrógeno N1 del anillo, una modificación que acelera el inicio de acción pero que también es responsable de los movimientos involuntarios y el temblor que pueden aparecer tras la inyección. Esa metilación genera un segundo centro quiral, de modo que el metohexital existe como cuatro estereoisómeros distintos. El medicamento comercial se limita a los dos enantiómeros alfa. Los beta resultaron marcadamente proconvulsivantes en los estudios preclínicos y se descartaron. Los laboratorios Lilly desarrollaron el metohexital en 1956, dentro de la misma búsqueda de alternativas más rápidas que el tiopental que dio lugar a otros barbitúricos ultracortos. Entró en uso clínico al año siguiente y durante décadas compitió con el tiopental como inductor de la anestesia general, hasta que la llegada del propofol desplazó a ambos de ese papel. Ahí podría haber terminado su historia. No fue así en la terapia electroconvulsiva, donde el metohexital se considera hoy el agente de inducción de referencia. El propofol tiende a acortar la duración de la convulsión terapéutica; el metohexital, en cambio, no reduce el umbral convulsivo ni acorta de forma significativa la crisis inducida, dos propiedades que interesan especialmente en un procedimiento cuyo objetivo es generar una convulsión de duración suficiente. Actúa, como el resto de los barbitúricos, potenciando la acción del GABA sobre su receptor, el principal freno inhibitorio del sistema nervioso central. No, apenas. El propofol lo desplazó como inductor de referencia en la mayoría de los procedimientos quirúrgicos; el metohexital ha quedado casi confinado a la terapia electroconvulsiva y a algunos usos odontológicos puntuales. Porque conserva un átomo de oxígeno en la posición 2 de su anillo pirimidínico, frente a los tiobarbitúricos como el tiopental sódico, que lo sustituyen por azufre. La diferencia parece pequeña, pero condiciona la liposolubilidad del fármaco y, con ella, la velocidad con la que atraviesa la barrera hematoencefálica. Ambos son barbitúricos de acción ultracorta, desarrollados en los años treinta y cincuenta del siglo pasado respectivamente, y ambos se emplearon como inductores intravenosos de la anestesia general durante décadas. El metohexital, sin embargo, se metaboliza con mayor rapidez en el hígado, lo que se traduce en una recuperación más ágil de la consciencia. Esa diferencia explica por qué mantuvo un nicho de uso en procedimientos ambulatorios y en la terapia electroconvulsiva incluso después de que el tiopental prácticamente desapareciera de la práctica clínica occidental. Si desea ampliar información sobre esta familia de fármacos, puede consultar:Qué es el metohexital
El anestésico que sobrevivió gracias a la terapia electroconvulsiva
Preguntas frecuentes
¿Sigue usándose el metohexital en cirugía general?
¿Por qué se le llama oxibarbitúrico?
¿Qué relación tiene con el tiopental?
Referencias
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