DICCIONARIO MÉDICO
Maniobra de Romberg
La maniobra de Romberg, también llamada prueba o signo de Romberg, es una exploración neurológica del equilibrio en bipedestación. Se pide a la persona que permanezca de pie con los pies juntos, primero con los ojos abiertos y después cerrados. La pérdida notable de estabilidad al suprimir la visión constituye un signo de Romberg positivo y orienta hacia una alteración de la propiocepción. El equilibrio en posición erguida se sostiene sobre tres fuentes de información: la visión, el sistema vestibular del oído interno y la propiocepción, es decir, la percepción de la posición del cuerpo que llega desde músculos y articulaciones. Cuando dos de esos tres canales funcionan, la persona se mantiene estable. La maniobra de Romberg saca partido de esa redundancia: al cerrar los ojos se elimina la visión, y el organismo queda dependiente del sistema vestibular y de la propiocepción. Si la vía propioceptiva está dañada, retirar el apoyo visual deja al sujeto con una sola fuente fiable de equilibrio, y aparece el balanceo o la caída. Ese es el fundamento del signo. La información propioceptiva viaja por las columnas posteriores de la médula espinal, de modo que un Romberg positivo apunta a esa localización más que al cerebelo. Se trata de un signo de columna posterior, no de un signo cerebeloso. El epónimo procede de Moritz Heinrich Romberg (1795-1873), neurólogo alemán considerado uno de los fundadores de la neurología clínica. Romberg presentó la prueba en su obra Lehrbuch der Nervenkrankheiten des Menschen, publicada entre 1840 y 1846, y la describió en el contexto de la tabes dorsal, una afección de las columnas posteriores de origen sifilítico. Su tratado fue uno de los primeros en ordenar de manera sistemática las enfermedades del sistema nervioso. El apellido Romberg quedó asociado también a otras entidades que él mismo contribuyó a describir, como el síndrome de Parry-Romberg, una hemiatrofia facial progresiva. Conviene no confundir esas denominaciones homónimas con la prueba del equilibrio, que es la acepción habitual del término en la exploración neurológica. El valor de la maniobra reside en distinguir el origen de un trastorno del equilibrio. En la ataxia sensitiva, por lesión de la propiocepción, el sujeto se mantiene razonablemente estable con los ojos abiertos y se desestabiliza al cerrarlos: ahí radica el Romberg positivo. En la ataxia cerebelosa el desequilibrio existe ya con los ojos abiertos, porque el cerebelo no compensa aunque la visión esté disponible; cerrar los ojos apenas cambia el cuadro, por lo que el Romberg no se considera propiamente positivo. Las lesiones vestibulares tienden a producir una inestabilidad distinta, con latencia y de predominio unilateral. El neurólogo alemán Moritz Heinrich Romberg, en su tratado publicado entre 1840 y 1846. La presentó vinculada a la tabes dorsal, una complicación neurológica de la sífilis que afecta a las columnas posteriores de la médula. Que la persona mantiene el equilibrio con los ojos abiertos pero lo pierde al cerrarlos. Ese comportamiento señala un fallo de la propiocepción, la información sobre la posición del cuerpo que asciende por las columnas posteriores de la médula. No. Si la inestabilidad ya está presente con los ojos abiertos, el patrón orienta hacia una causa cerebelosa, no propioceptiva, y no cumple la definición del signo. El Romberg positivo exige que el empeoramiento aparezca precisamente al suprimir la visión.Qué es la maniobra de Romberg
Origen del término
Diferenciación: ataxia sensitiva y ataxia cerebelosa
Preguntas frecuentes
¿Quién describió la maniobra de Romberg?
¿Qué significa un signo de Romberg positivo?
¿Un desequilibrio con los ojos abiertos es un Romberg positivo?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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