DICCIONARIO MÉDICO
Maniobra de Kernig
La maniobra de Kernig es la exploración física que busca signos de irritación de las meninges: con el paciente tumbado boca arriba, el explorador flexiona la cadera y la rodilla y trata después de extender la rodilla. La resistencia dolorosa a esa extensión constituye el signo de Kernig. Lleva el nombre del médico Woldemar Kernig, que la describió en 1882. Conviene separar dos conceptos que a menudo se emplean como sinónimos. La maniobra es el gesto exploratorio, la secuencia de movimientos que ejecuta quien examina. El resultado positivo de esa exploración recibe el nombre de signo de Kernig y traduce la irritación meníngea. La maniobra es, por tanto, el procedimiento; el signo, el hallazgo. La técnica en su forma actual parte del decúbito supino. El explorador flexiona la cadera de un lado hasta los noventa grados con la rodilla también flexionada, y desde ahí intenta enderezar la rodilla. Cuando las meninges están inflamadas, esa extensión despierta dolor y una resistencia que impide completar el movimiento, habitualmente más allá de unos ciento treinta y cinco grados. El sentido de la maniobra está en lo que ocurre por debajo de la piel. La inflamación de las meninges vuelve dolorosa cualquier tracción sobre las raíces nerviosas que emergen de la médula. Extender la rodilla con la cadera flexionada tensa esas raíces lumbosacras y el trayecto nervioso posterior del muslo. El organismo responde con contractura protectora de la musculatura isquiotibial, que frena el movimiento. Ese freno involuntario es lo que el explorador percibe. La maniobra no camina sola. Se interpreta junto a la rigidez de nuca y a otras pruebas de irritación meníngea, como la de Brudzinski. Ninguna es concluyente por separado. Un resultado negativo no descarta el proceso, y uno positivo tampoco lo confirma en solitario; el valor aparece cuando los hallazgos se leen en conjunto. Woldemar Kernig (1840-1917), también citado como Vladimir Mikhailovich Kernig, fue un internista y neurólogo ruso de ascendencia alemana báltica que trabajó en el hospital Obújov de San Petersburgo. Presentó su observación en 1882 y la publicó ese mismo año en la St. Petersburger Medizinische Wochenschrift. Un detalle suele pasar inadvertido. En la descripción original, Kernig examinaba al paciente sentado, no tumbado: comprobaba que, incorporado, no lograba extender del todo la rodilla. La versión en decúbito supino que hoy se enseña es una adaptación posterior del mismo principio. El propio Kernig, además, no incluyó el dolor en su relato inicial; fueron los clínicos posteriores quienes lo incorporaron como parte del signo. Del médico que la describió, Woldemar Kernig, en San Petersburgo en 1882. Es un epónimo, es decir, un término formado a partir de un nombre propio. La maniobra es la exploración; el signo es su resultado positivo. Se ejecuta la maniobra y, si aparece la resistencia dolorosa característica, se dice que el signo de Kernig está presente. No. Ambas exploran irritación meníngea, pero por vías distintas. La de Kernig parte de la pierna: flexiona la cadera y extiende la rodilla. La de Brudzinski parte del cuello: al flexionarlo se produce, de forma involuntaria, la flexión de caderas y rodillas.Qué es la maniobra de Kernig
Fundamento del gesto
Origen histórico
Preguntas frecuentes
De dónde viene el nombre
Qué diferencia hay entre la maniobra y el signo de Kernig
Es lo mismo que la maniobra de Brudzinski
Referencias
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