DICCIONARIO MÉDICO
Maniobra del obturador
La maniobra del obturador es una prueba de la exploración abdominal que busca poner de manifiesto la irritación del músculo obturador interno, situado en el fondo de la pelvis. El explorador flexiona la cadera y la rodilla del paciente y gira la pierna hacia dentro; si ese movimiento despierta dolor en la parte baja del abdomen, la respuesta se considera positiva. Es una prueba clínica que forma parte del examen del abdomen doloroso. Su fundamento es mecánico: al rotar internamente el muslo flexionado se estira el músculo obturador interno, que tapiza la pared interna de la pelvis. Cuando una estructura inflamada descansa sobre ese músculo, el estiramiento reproduce el dolor y delata la proximidad del foco. El nombre remite al músculo explorado. Obturador procede del latín obturare, tapar u obstruir, porque el músculo cierra buena parte del agujero obturador del hueso coxal. De ahí que la prueba herede la denominación de la estructura que pone en tensión. El paciente se tumba boca arriba. El explorador flexiona la cadera y la rodilla del lado que interesa hasta un ángulo recto, sujeta el tobillo con una mano y la rodilla con la otra, y lleva el tobillo hacia fuera mientras mantiene la rodilla quieta. Ese gesto rota la cadera hacia dentro y tensa el obturador interno. La respuesta se valora por el dolor. Si el paciente refiere molestia en el hipogastrio o en la fosa ilíaca durante la rotación, la prueba apunta a un proceso inflamatorio vecino al músculo. La ausencia de dolor resta probabilidad, pero no la descarta: la fascia que recubre el obturador es densa, y solo una inflamación considerable llega a provocar la respuesta. Su interés clásico reside en el apéndice de situación pélvica. Cuando el apéndice inflamado se sitúa bajo en la pelvis, puede quedar en contacto con el obturador interno, y entonces la rotación lo irrita. Por eso la maniobra se asocia sobre todo a la apendicitis de localización baja, aunque un absceso pélvico o un proceso ginecológico pueden dar la misma respuesta. Su rendimiento aislado es modesto. La sensibilidad es baja: muchas apendicitis no la presentan. La especificidad, en cambio, es alta, de modo que un resultado positivo tiene peso. Comparte principio con la prueba del psoas, que estira otro músculo profundo, y ambas se interpretan dentro del conjunto de la exploración, nunca por separado. El cirujano inglés Vincent Zachary Cope, en 1919, con el nombre de prueba de rotación del muslo. La recogió después en su tratado sobre el diagnóstico precoz del abdomen agudo, publicado en 1921, que la difundió por todo el mundo. No, aunque se parecen. La del psoas estira el músculo iliopsoas extendiendo la cadera y orienta hacia un apéndice de posición posterior. La del obturador rota la cadera hacia dentro y orienta hacia un apéndice pélvico. Exploran músculos y localizaciones distintas. No. La prueba solo resulta positiva cuando el foco inflamado contacta con el músculo, algo que no siempre ocurre. Su ausencia no basta para descartar nada; el valor está en sumarla al resto de hallazgos.Qué es la maniobra del obturador
Cómo se realiza
Base anatómica y valor
Preguntas frecuentes
¿Quién la describió?
¿Es lo mismo que la prueba del psoas?
¿Un resultado negativo excluye la apendicitis?
Referencias
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