DICCIONARIO MÉDICO
Maniobra de Müller
La maniobra de Müller consiste en un esfuerzo inspiratorio forzado con la glotis, la boca y la nariz cerradas, que genera una presión negativa marcada dentro del tórax. Es la contrapartida exacta de la maniobra de Valsalva, en la que el esfuerzo se hace espirando contra una vía cerrada. Se trata de una prueba de exploración funcional respiratoria. El sujeto realiza una espiración previa y, con la vía aérea ocluida, intenta inspirar con fuerza. Como el aire no puede entrar, el volumen pulmonar apenas cambia y toda la energía del esfuerzo se traduce en una caída brusca de la presión dentro de la caja torácica, que se vuelve muy subatmosférica. El nombre remite a Johannes Peter Müller, anatomista y fisiólogo nacido en Coblenza en 1801 y fallecido en Berlín en 1858. Fue una de las figuras centrales de la fisiología alemana del siglo XIX y autor del Handbuch der Physiologie des Menschen (1833-1840), obra que ordenó el conocimiento fisiológico de su época y sirvió de referencia a toda una generación de investigadores, entre ellos Hermann von Helmholtz, Theodor Schwann y Rudolf Virchow. El apellido es habitual en la historia de la medicina alemana, de modo que conviene no confundir a este Müller con Heinrich Müller, el histólogo que da nombre a las células gliales de la retina. Al inspirar contra una vía cerrada, el diafragma y los músculos inspiratorios se contraen sin que entre aire. La presión intratorácica desciende de forma acusada y arrastra consigo cambios hemodinámicos: aumenta el retorno venoso hacia las cavidades cardíacas derechas y se modifican las presiones de llenado. En la vía aérea superior, esa presión negativa tiende a colapsar las paredes de la faringe, que carecen de sostén óseo y dependen del tono muscular para mantenerse abiertas. Ese colapso reproducido de manera controlada es lo que da valor a la prueba. Al provocar de forma voluntaria la succión que ocurre de manera espontánea durante el sueño, la maniobra permite observar dónde y en qué grado cede la vía aérea. Por eso se emplea al explorar la faringe con fibroendoscopio en personas con ronquido o con sospecha de trastornos respiratorios del sueño, así como en la valoración de la fuerza de los músculos respiratorios y del diafragma. Ambas maniobras trabajan contra una vía aérea cerrada, pero en sentido opuesto. En la de Valsalva el esfuerzo es espiratorio y eleva la presión dentro del tórax; en la de Müller es inspiratorio y la reduce. Esa inversión explica que sus efectos sobre el retorno venoso, el tamaño de las cavidades cardíacas y los soplos auscultados sean también contrarios. La distinción tiene interés práctico en cardiología y en exploración funcional, donde una y otra se usan para desencadenar respuestas distintas. Del fisiólogo alemán Johannes Peter Müller (1801-1858), cuyo apellido quedó ligado a numerosos hallazgos anatómicos y fisiológicos. La maniobra registra el efecto de la presión negativa que él estudió en el aparato respiratorio. No. Son maniobras espejo. La de Valsalva se hace espirando con fuerza contra la vía cerrada y sube la presión torácica; la de Müller se hace inspirando y la baja. Sobre todo para observar el colapso de la vía aérea superior en el estudio del ronquido y de la respiración durante el sueño, y para valorar la potencia de los músculos inspiratorios. Al generar presión negativa, deja al descubierto los puntos donde la faringe tiende a cerrarse.Qué es la maniobra de Müller
Fundamento fisiológico
Diferencia con la maniobra de Valsalva
Preguntas frecuentes
¿De dónde procede el nombre?
¿Es lo mismo que la maniobra de Valsalva?
¿Para qué se utiliza?
Referencias
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