DICCIONARIO MÉDICO
Mancha vino de Oporto
La mancha en vino de Oporto, denominada en términos médicos nevus flammeus, es una malformación capilar congénita que se manifiesta como una coloración rosada, roja o púrpura de la piel presente desde el nacimiento. Se debe a la dilatación permanente de los capilares de la dermis y persiste toda la vida, oscureciéndose y engrosándose con los años. Es una alteración de la coloración de la piel formada por vasos sanguíneos de pequeño calibre que se han desarrollado de forma anómala. Al estar dilatados y contener sangre, tiñen la superficie cutánea de un color que recuerda al del vino tinto derramado, y de esa semejanza procede su nombre popular. La tonalidad varía del rosa pálido al morado, la forma suele ser irregular y, en la mayoría de los casos, la lesión se sitúa en un solo lado del cuerpo. Pertenece a la familia de las malformaciones vasculares, en concreto a las de tipo capilar. Conviene fijar bien esa etiqueta, porque durante décadas se llamó a estas lesiones hemangiomas capilares. La denominación era equívoca: un hemangioma es un tumor de vasos que crece y a menudo remite, mientras que la mancha en vino de Oporto no es un tumor, sino un defecto en la arquitectura de los capilares que ya está presente al nacer. La lesión se gesta durante la vida intrauterina, entre la cuarta y la décima semana de gestación, cuando se está formando la red de vasos de la piel. En ese periodo se produce un fallo en la maduración de los capilares dérmicos que deja tras de sí una dilatación estable. La investigación genética ha aclarado buena parte del mecanismo: la mayoría de estas manchas se asocian a una mutación somática en el gen GNAQ, es decir, un cambio genético que ocurre en las células de la propia piel durante el desarrollo embrionario y que no se hereda de los padres. Esa base explica sus rasgos. Al tratarse de un defecto estructural y no de un tumor con vida propia, la mancha no desaparece sola. Crece en proporción al cuerpo del niño y acompaña a la persona de por vida. El término técnico nevus flammeus combina la palabra latina nevus, marca o lunar de nacimiento, con flammeus, flamígero o del color de la llama. La expresión castellana traslada la imagen al vino de Oporto, un vino generoso portugués de tono intenso. La Real Academia Nacional de Medicina recoge la forma nevo flámeo como equivalente en español. No toda mancha rojiza del recién nacido es un nevus flammeus. La más frecuente es la llamada mancha salmón o nevus simple, conocida popularmente como picotazo de cigüeña o beso de ángel, que aparece en la nuca, los párpados o el entrecejo y suele desvanecerse en los primeros años. La mancha en vino de Oporto, en cambio, es persistente. Cuando se localiza en la cara puede formar parte, en casos poco frecuentes, del síndrome de Sturge-Weber, una asociación que conviene tener presente en la valoración médica. Por el color. La tonalidad rojo-púrpura de la lesión recuerda a la del vino de Oporto, un vino portugués oscuro. El nombre médico, nevus flammeus, alude al color de la llama. No. La mancha salmón del recién nacido suele borrarse en la infancia; esta persiste toda la vida y tiende a oscurecerse y engrosarse con los años. No. El hemangioma es un tumor benigno de vasos que crece tras el nacimiento y con frecuencia se reabsorbe. La mancha en vino de Oporto es una malformación capilar presente desde el nacimiento que no remite por sí sola. Habitualmente no. Se relaciona con una mutación que surge en las células de la piel durante el desarrollo embrionario, de manera espontánea, y no se transmite de padres a hijos.Qué es la mancha en vino de Oporto
Origen y causa
El nombre y su significado
Diferencias con otras marcas de nacimiento
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama mancha en vino de Oporto?
¿Desaparece con el tiempo?
¿Es lo mismo que un hemangioma?
¿Se hereda?
Referencias
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