DICCIONARIO MÉDICO
Livedo
El livedo es una alteración del color de la piel que dibuja un retículo o red de tono rojizo violáceo, habitualmente en las piernas. Su origen está en la circulación de la dermis: cuando el flujo por las pequeñas arterias se enlentece o se interrumpe, la sangre venosa se remansa y traza ese entramado característico. La palabra deriva del latín lividus, "azul", la misma raíz de la que salen lívido y lividez. En el lenguaje médico se reservó para nombrar ese moteado violáceo en forma de red que delata un problema en la microcirculación cutánea. A lo largo del tiempo desplazó a sinónimos hoy en desuso como asphyxia reticularis, y en los países anglosajones convive aún con la expresión cutis marmorata, que alude al aspecto de mármol veteado. La forma más común es el livedo reticularis. La piel de cada región recibe su sangre de una arteria que asciende desde la profundidad y se ramifica hacia la superficie, formando una especie de cono; en los bordes de esos conos, donde la oxigenación es menor, la sangre desaturada se acumula y perfila el retículo. De ahí que el dibujo tenga esa geometría reticulada tan reconocible. El mecanismo de fondo es siempre una reducción del flujo en las arteriolas de la dermis, ya sea por espasmo, por inflamación de la pared vascular o por obstrucción de la luz del vaso. El frío es el desencadenante más habitual de las formas benignas: contrae los vasos y acentúa el remanso venoso, por lo que el retículo se marca más con las bajas temperaturas y se atenúa al calentar la zona. No todo livedo es inocuo. Cuando responde a una enfermedad de fondo, el patrón suele ser más irregular, persistente y de mallas abiertas o incompletas. En ese contexto puede asociarse a trastornos de la coagulación, a vasculitis o a enfermedades autoinmunes. Por eso, ante un livedo que no cede con el calor o que se acompaña de otras lesiones, el dermatólogo investiga la causa. La clasificación clásica distingue dos grandes formas. El livedo reticularis primario es benigno y de causa vasomotora: aparece con el frío, la nicotina o una alteración emocional, dibuja mallas finas y regulares, y no traduce enfermedad alguna. El livedo reticularis secundario, también llamado livedo racemosa, presenta un retículo más grosero y roto, refleja una lesión estructural de los vasos y obliga a buscar el proceso que lo origina. Existe además una variante fisiológica muy frecuente en lactantes y personas jóvenes, la cutis marmorata, que se dispara con el frío y desaparece al abrigar al niño. Es un simple reflejo vascular, no una dolencia. Su parecido con las formas patológicas es solo superficial. Procede del latín lividus, que quiere decir azul o azulado. El término se generalizó en dermatología para nombrar el moteado violáceo reticulado de origen vascular, y arrinconó a otros nombres antiguos que designaban lo mismo. No. Comparten raíz latina y ambos describen un tono azulado de la piel, pero son fenómenos distintos. El livedo es un signo de la persona viva, ligado a la microcirculación cutánea; la lividez cadavérica es un fenómeno posterior a la muerte, producto de la acumulación de sangre por gravedad. Un retículo fino que aparece con el frío y se borra al calentarse suele carecer de trascendencia. Merece estudio cuando es persistente, de mallas abiertas o irregulares, no responde a la temperatura o se acompaña de otras lesiones cutáneas, ya que entonces puede señalar una enfermedad vascular o autoinmune de fondo.Qué es el livedo
Por qué aparece
Tipos de livedo
Preguntas frecuentes
¿Qué significa la palabra livedo?
¿El livedo es lo mismo que la lividez cadavérica?
¿Cuándo conviene dar importancia a un livedo?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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