DICCIONARIO MÉDICO

Cutis marmorata

La cutis marmorata es un patrón cutáneo reticulado, con aspecto de veteado marmóreo, que aparece de forma habitual en los recién nacidos cuando se exponen al frío. Se debe a la inmadurez del sistema vasomotor y carece de significado patológico. Desaparece al calentar al bebé.

Qué es la cutis marmorata

El nombre procede del latín: cutis (piel) y marmoratus (semejante al mármol, derivado de marmor, mármol). La imagen describe con exactitud lo que se observa: una alternancia de líneas azuladas o violáceas y zonas más pálidas que recuerda al jaspeado de una piedra pulida. La expresión se documenta ya en la literatura médica del siglo XIX, aplicada tanto a neonatos como a adultos con alteraciones vasculares.

Se trata de un hallazgo fisiológico muy frecuente en los primeros meses de vida, lo que no impide que alarme a las familias que lo ven por primera vez. Basta con abrigar al recién nacido para que el moteado se desvanezca en cuestión de minutos.

Mecanismo vasomotor y regulación térmica neonatal

En el adulto, los vasos capilares de la piel se contraen y dilatan de forma coordinada para conservar o disipar calor. Esa regulación depende del sistema nervioso simpático y de mediadores locales que, en el recién nacido, aún no funcionan de manera plenamente sincronizada. El resultado es un patrón desigual: los capilares de algunas zonas se contraen (la piel palidece) mientras que los de zonas vecinas permanecen dilatados (la piel toma un tono azulado). Ese mosaico es lo que produce el aspecto marmóreo.

La cutis marmorata se acentúa con la exposición al frío y puede aparecer también durante un pico febril en lactantes o niños pequeños. En ambos casos, la causa es la misma: un desequilibrio transitorio entre vasoconstricción y vasodilatación en la microcirculación cutánea. Con la maduración del sistema nervioso autónomo, el fenómeno tiende a desaparecer espontáneamente.

Diferenciación con la cutis marmorata telangiectásica congénita

La entidad con la que más a menudo se confunde es la cutis marmorata telangiectásica congénita (CMTC), una malformación vascular infrecuente (incidencia estimada en torno a 1 de cada 3.000 nacimientos) descrita por primera vez por el pediatra holandés Cato van Lohuizen en 1922. Las diferencias son reconocibles en la exploración:

La cutis marmorata fisiológica tiene distribución simétrica y desaparece al calentar al bebé. La CMTC, en cambio, suele ser asimétrica, persiste a pesar del calor y puede acompañarse de atrofia cutánea o telangiectasias finas. Algunas formas generalizadas de CMTC se asocian con anomalías extracutáneas (asimetría de extremidades, alteraciones oculares), por lo que su detección justifica una evaluación pediátrica más detallada.

Otro fenómeno vascular neonatal que conviene distinguir es la coloración arlequín, en la que medio cuerpo aparece visiblemente más sonrosado que el otro, con una línea divisoria nítida. No guarda relación con el frío y se resuelve solo.

Preguntas frecuentes

¿Por qué se llama cutis marmorata?

Por el parecido visual con el mármol veteado. Marmor es la palabra latina para mármol, y marmoratus significa que tiene aspecto de mármol. La imagen la acuñaron los médicos del siglo XIX al observar la piel moteada de los neonatos.

¿Requiere algún tipo de intervención?

No. La cutis marmorata fisiológica es benigna y se resuelve espontáneamente a medida que el sistema nervioso del bebé madura. Lo único que se recomienda es mantener al recién nacido abrigado para evitar que el moteado se acentúe.

¿Puede aparecer en adultos?

El patrón reticulado marmóreo en adultos recibe más frecuentemente el nombre de livedo (livedo reticularis). Su mecanismo es distinto: en el adulto, el patrón puede ser fisiológico (por frío) o indicar una alteración vascular, hematológica o autoinmune subyacente, por lo que su persistencia sí merece evaluación médica.

¿Cómo distinguir la cutis marmorata normal de la patológica?

La clave está en dos datos: simetría y respuesta al calor. Si el moteado es simétrico y desaparece cuando se calienta la piel del bebé, se trata de la forma fisiológica. Si es asimétrico, persiste con el calor, se acompaña de atrofia o telangiectasias, o se asocia a una asimetría corporal, conviene consultar con el pediatra para descartar la cutis marmorata telangiectásica congénita.

Referencias

  1. Asociación Española de Pediatría. Trastornos cutáneos más frecuentes del recién nacido y del lactante. Pediatría Integral.
  2. Orphanet. Cutis marmorata telangiectásica congénita.
  3. Anales de Pediatría. Recién nacido con cutis marmorata telangiectásica congénita.
  4. MedlinePlus. Capas de la piel.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados a la cutis marmorata, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Cutis: voz latina que designa la piel del cuerpo humano.
  • Livedo: patrón reticulado violáceo de la piel en adultos, de posible significado patológico.
  • Dermis: capa intermedia de la piel donde se sitúa la red vascular capilar afectada en la cutis marmorata.
  • Cutis anserina: otro fenómeno cutáneo transitorio del neonato, de mecanismo distinto.
  • Dermatosis: término general para cualquier alteración de la piel.

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