DICCIONARIO MÉDICO
Litiasis
La litiasis es la formación de concreciones sólidas, llamadas cálculos, por precipitación y agregación de sustancias que normalmente circulan disueltas en un líquido biológico. El fenómeno puede producirse en cualquier órgano hueco por donde discurra una secreción: el aparato urinario, la vía biliar o las glándulas salivales. El nombre del proceso deriva del órgano afectado, de modo que se habla de litiasis urinaria, biliar o salival según dónde se depositen los cristales. El término procede del griego lithos (piedra) más el sufijo de acción -iasis, que indica proceso o estado patológico. La voz lithiasis ya aparece en los escritos hipocráticos del siglo V antes de Cristo con un sentido muy próximo al actual. El objeto físico que resulta del proceso recibe otro nombre, cálculo, del latín calculus, "piedrecilla": los romanos empleaban guijarros pequeños para contar, y de ahí que la misma palabra sirviera para una cuenta aritmética y para una concreción mineral del cuerpo. Conviene separar los dos conceptos. La litiasis es la condición, la tendencia o la enfermedad definida por la presencia de cálculos; el cálculo es la piedra concreta, el objeto material. Una persona puede expulsar un único cálculo aislado a lo largo de su vida o padecer una litiasis como enfermedad crónica, con formación repetida de concreciones. Un líquido biológico mantiene en disolución una cantidad determinada de sales y compuestos orgánicos. Cuando la concentración de alguno de esos componentes supera su límite de solubilidad, la solución queda sobresaturada y las moléculas empiezan a organizarse en cristales. Ese es el primer paso. Los cristales crecen, se agregan entre sí y quedan retenidos, hasta constituir una masa que ya no se disuelve. Varios factores empujan hacia la sobresaturación: el exceso de la sustancia que va a cristalizar, la escasez de líquido que la mantiene diluida y las variaciones del pH, que modifican la solubilidad de cada compuesto. Junto a los promotores existen inhibidores naturales, moléculas presentes en la orina o en la bilis que dificultan que los cristales se formen o se unan. El equilibrio entre unos y otros decide si la concreción llega a constituirse. La clasificación más práctica atiende al lugar donde asientan los cálculos, porque cada territorio tiene su propia composición predominante y sus propias causas. La litiasis urinaria agrupa los cálculos del riñón, el uréter y la vejiga, y es la forma más frecuente. La litiasis biliar, o colelitiasis, corresponde a las concreciones de la vesícula y las vías biliares, con predominio de colesterol o de pigmentos. La litiasis salival, o sialolitiasis, afecta a los conductos de las glándulas salivales, sobre todo la submandibular. Existen localizaciones menos habituales. Pueden aparecer cálculos en los bronquios (broncolitiasis), en el conducto pancreático o en las amígdalas. En todas ellas el mecanismo de fondo es el mismo, la precipitación de sustancias disueltas, aunque cambien el compuesto y el medio. Del griego lithos, piedra, con el sufijo -iasis que denota proceso patológico. Hipócrates ya la usaba en el siglo V antes de Cristo. El cálculo, en cambio, toma su nombre del latín calculus, la piedrecilla que servía para contar. No exactamente. El cálculo es la piedra, el objeto físico. La litiasis es el proceso o la enfermedad definida por la presencia de esos cálculos. Un cálculo aislado no equivale a una litiasis como condición crónica. En cualquiera que contenga un líquido con sales disueltas y un conducto por el que fluya. Los más habituales son el aparato urinario y la vía biliar, seguidos de las glándulas salivales. Más raramente, también los bronquios, el páncreas o las amígdalas.Qué es la litiasis
Cómo se forma un cálculo
Tipos según su localización
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra litiasis?
¿Es lo mismo litiasis que cálculo?
¿En qué órganos puede aparecer una litiasis?
Referencias
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