DICCIONARIO MÉDICO
Cálculo de oxalato cálcico
El cálculo de oxalato cálcico es una concreción sólida que se forma en el aparato urinario por la precipitación de cristales de oxalato de calcio (CaC₂O₄). Constituye entre el 60 y el 70 % de todos los cálculos renales en población adulta, con dos variantes mineralógicas principales: la whewellita (monohidratada) y la weddellita (dihidratada). Un cálculo urinario no es, en rigor, una piedra. Se trata de un agregado cristalino que crece dentro del sistema colector renal o en las vías urinarias cuando ciertos solutos superan su límite de solubilidad en la orina. En el caso del oxalato de calcio, ese umbral se alcanza con facilidad: el producto de solubilidad del CaC₂O₄ ronda el orden de 10⁻⁹, uno de los más bajos entre las sales que se eliminan por vía renal. La palabra cálculo procede del latín calculus, diminutivo de calx (piedra caliza), que significaba literalmente piedrecilla o guijarro. Los romanos usaban esos guijarros como fichas de conteo, y de ahí que el mismo vocablo acabase dando nombre al cálculo matemático. En medicina, se aplica a cualquier concreción sólida formada en una cavidad o conducto del organismo. El componente oxalato deriva del griego ὀξαλίς (oxalís, acedera), planta rica en esta sal, y cálcico remite de nuevo a calx: la sal de calcio del ácido oxálico. Que sea el tipo de cálculo más habitual no es casual. El ácido oxálico (C₂H₂O₄) es el diácido orgánico más pequeño que existe, y su sal cálcica resulta prácticamente insoluble en agua. Cada día el riñón filtra cantidades apreciables de oxalato (procedente tanto de la dieta como del metabolismo endógeno de la vitamina C y otros precursores) y de calcio. Basta que la concentración de ambos iones supere un umbral concreto, o que desciendan los inhibidores naturales de la cristalización (sobre todo el citrato), para que comiencen a formarse cristales. No todos los cálculos de oxalato cálcico son iguales. El CaC₂O₄ cristaliza en dos fases que los urólogos reconocen incluso a simple vista durante una intervención, y cuya distinción tiene consecuencias prácticas. La whewellita (oxalato de calcio monohidratado, CaC₂O₄·H₂O) debe su nombre a William Whewell, filósofo de la ciencia en Cambridge. Es una forma densa, de superficie lisa y color pardo oscuro, con una elevada resistencia mecánica. Se adhiere con frecuencia a la papila renal a través de las llamadas placas de Randall (depósitos subepiteliales de fosfato cálcico que actúan como punto de anclaje), y su fragmentación resulta difícil precisamente por esa compacidad. Frente a ella, la weddellita (oxalato de calcio dihidratado, CaC₂O₄·2H₂O) toma su nombre del mar de Weddell, en la Antártida, donde se describió por primera vez el mineral (no en un riñón humano, sino en sedimentos marinos). Es más friable, de morfología espiculada (bipyramidal, con puntas que recuerdan a un erizo) y tono amarillento claro. Se forma preferentemente dentro de la cavidad del sistema colector, sin anclaje papilar, y su composición se asocia con mayor frecuencia a hipercalciuria. Muchos cálculos contienen ambas fases en proporciones variables, con un núcleo de whewellita recubierto por capas de weddellita o viceversa. Para que un cristal de oxalato de calcio se forme dentro del riñón, la orina debe alcanzar un estado de sobresaturación para esa sal. No basta con que haya concentraciones altas de calcio y oxalato: la orina contiene inhibidores (citrato, magnesio, ciertas glucoproteínas como la nefrocalcina y la osteopontina) que frenan tanto la nucleación inicial como el crecimiento posterior de los cristales. Solo cuando la sobresaturación supera la capacidad de esos mecanismos protectores se desencadena la formación del cálculo. Entre los factores que favorecen esta sobresaturación figuran el bajo volumen de diuresis, la hiperoxaluria (excreción elevada de oxalato en orina), la hipercalciuria y el déficit de citrato urinario. El pH de la orina, tan determinante en la formación de los cálculos de ácido úrico, influye poco en la cristalización del oxalato cálcico. Esa independencia del pH es precisamente lo que diferencia a estos dos tipos de concreciones desde el punto de vista fisicoquímico. El calcio que contienen absorbe los rayos X y los hace radiopacos: aparecen como densidades blancas en una radiografía simple de abdomen. Los cálculos de ácido úrico puro, en cambio, carecen de calcio y resultan radiolucentes. Esta diferencia, conocida desde los primeros años de la radiología, sigue siendo un dato útil en la orientación inicial del tipo de cálculo, aunque la tomografía computarizada sin contraste ha desplazado a la placa simple como prueba de referencia. El cálculo de ácido úrico se forma en orinas persistentemente ácidas (pH por debajo de 5,5), es radiolucente y puede disolverse si se consigue alcalinizar la orina. El de oxalato cálcico, en cambio, no se disuelve: una vez formado, solo puede eliminarse por expulsión espontánea o por medios instrumentales. Los cálculos de estruvita (fosfato amónico magnésico) se asocian a infecciones urinarias por bacterias productoras de ureasa y pueden alcanzar tamaños notables, rellenando el sistema colector en forma coraliforme. Los de cistina son los menos frecuentes y reflejan un trastorno hereditario del transporte de aminoácidos en el túbulo renal. Del latín calculus, piedrecilla. Los romanos usaban guijarros pequeños para contar, y de ahí que el término designase tanto una cuenta aritmética como una concreción mineral en el cuerpo. En 1718, el cirujano francés Jean-Louis Petit ya empleaba el vocablo con este sentido médico en sus descripciones quirúrgicas. No exactamente. El cálculo es la concreción física, el objeto en sí. La litiasis de oxalato cálcico es la enfermedad o condición clínica definida por la presencia o recurrencia de esos cálculos en el aparato urinario. Un paciente puede tener un único cálculo como episodio aislado o padecer litiasis como enfermedad crónica con formación recurrente. Depende del grado de hidratación del cristal. La whewellita es monohidratada, densa y resistente; la weddellita es dihidratada, más frágil y con forma de erizo. La composición de un cálculo concreto puede incluir ambas fases en proporciones variables, y esa mezcla explica en parte por qué unos cálculos responden mejor que otros a la fragmentación mecánica. No. El oxalato de calcio es prácticamente insoluble en cualquier rango de pH fisiológico de la orina. Eso lo distingue de los cálculos de ácido úrico, que sí admiten disolución por alcalinización urinaria. Una vez formado, un cálculo de oxalato cálcico solo se elimina si transita espontáneamente por la vía urinaria o si se extrae mediante procedimientos instrumentales. Consulte la información clínica completa sobre la litiasis renal Si busca información sobre el manejo clínico de los cálculos renales, puede consultar la ficha de litiasis renal elaborada por el Departamento de Urología de la Clínica Universidad de Navarra. Si desea profundizar en conceptos asociados al cálculo de oxalato cálcico, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el cálculo de oxalato cálcico
Whewellita y weddellita: las dos formas minerales
Mecanismo de cristalización y factores litogénicos
Comportamiento radiológico
Diferenciación con otras concreciones urinarias
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra cálculo en medicina?
¿Es lo mismo cálculo de oxalato cálcico que litiasis de oxalato cálcico?
¿Qué diferencia hay entre whewellita y weddellita?
¿Los cálculos de oxalato cálcico se pueden disolver?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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