DICCIONARIO MÉDICO
Lipedema
El lipedema es una enfermedad crónica del tejido adiposo que provoca una acumulación anormal y desproporcionada de grasa, sobre todo en las piernas y a veces en los brazos, respetando manos y pies. Afecta casi exclusivamente a mujeres y no responde a la dieta ni al ejercicio. Se reconoce como enfermedad desde 2019. El lipedema es un trastorno crónico y progresivo del tejido adiposo caracterizado por el depósito anormal de grasa subcutánea, de forma bilateral y simétrica, principalmente en las extremidades inferiores. La distribución respeta los pies, lo que crea un contraste llamativo con el tobillo y da a la pierna un aspecto en columna. La palabra combina el griego lípos (grasa) y oídēma (hinchazón), aunque el nombre resulta en parte engañoso: hay alteración clara de la grasa, mientras que la evidencia de un edema verdadero es escasa, al menos en las fases iniciales. La Organización Mundial de la Salud lo incorporó como entidad propia en la undécima revisión de la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-11), de 2019, dentro del capítulo de enfermedades de la piel y del tejido subcutáneo. Ese reconocimiento formal llegó tarde para una afección descrita ya en la primera mitad del siglo XX. Aparece casi solo en mujeres, y sus brotes suelen coincidir con etapas de cambio hormonal: la pubertad, el embarazo o la menopausia. Esa relación con los momentos de reajuste endocrino apunta a un componente hormonal en su origen. Se estima además una predisposición hereditaria, ya que no es raro encontrar varias mujeres afectadas en una misma familia. La causa exacta no está aclarada. Las hipótesis con más respaldo combinan una susceptibilidad genética con alteraciones hormonales y con cambios en los pequeños vasos y en el sistema linfático de la zona afectada. Las células grasas proliferan y se inflaman, y esa inflamación del adipocito parece estar detrás del dolor y de la facilidad para que aparezcan hematomas, dos rasgos que acompañan al cuadro. Las cifras de frecuencia varían mucho entre estudios; algunas series elevan la prevalencia hasta cerca del 10 % de las mujeres. Con frecuencia se confunde con la obesidad. La diferencia es tajante. La grasa de la obesidad se reparte de forma más o menos proporcionada por el cuerpo y responde a la dieta y al ejercicio; la del lipedema se concentra de manera desproporcionada en las extremidades y resiste tanto la restricción calórica como la actividad física, e incluso la cirugía bariátrica. De ahí la frustración de muchas mujeres que pasan años intentando adelgazar una zona que no cede. Otra confusión frecuente es con el linfedema, y aquí la clave está en el tejido afectado. El linfedema es una alteración del sistema linfático: la linfa no drena bien y se acumula líquido en los tejidos, con hinchazón que sí incluye pies y manos. El lipedema es una enfermedad de la grasa, bilateral y simétrica, que no afecta a los pies. Las dos entidades pueden coexistir: en fases avanzadas del lipedema el sistema linfático llega a dañarse, y se habla entonces de lipolinfedema. Por eso, una paciente con lipedema que note una hinchazón nueva y claramente asimétrica en una pierna debe ser valorada. Del griego lípos, grasa, y oídēma, hinchazón. La denominación resulta algo confusa, porque el rasgo dominante es la alteración de la grasa y no tanto la retención de líquido, sobre todo al principio de la enfermedad. No. Es una enfermedad del tejido adiposo con entidad propia. Puede coincidir con sobrepeso en una misma persona, pero la grasa del lipedema no se comporta como la del exceso de peso común: se distribuye de forma desproporcionada, respeta los pies y no se reduce con dieta ni ejercicio. Porque su desarrollo se vincula a los cambios hormonales femeninos. El cuadro suele iniciarse o agravarse en la pubertad, el embarazo o la menopausia, lo que señala a las hormonas sexuales como uno de los factores implicados. Los casos en varones son excepcionales. Sí. La Organización Mundial de la Salud la incluyó como enfermedad en la CIE-11, vigente desde 2019. Durante décadas estuvo infradiagnosticada, en buena parte por la confusión con la obesidad y el linfedema. Puede. Cuando el lipedema avanza, la acumulación de grasa llega a comprometer el drenaje linfático y se asocia un linfedema secundario. Esa combinación se conoce como lipolinfedema.Qué es el lipedema
A quién afecta y por qué se produce
Diferencias con la obesidad y el linfedema
Preguntas frecuentes
De dónde viene la palabra lipedema
El lipedema es lo mismo que tener sobrepeso
Por qué afecta sobre todo a mujeres
Es una enfermedad reconocida oficialmente
Puede coexistir con el linfedema
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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