DICCIONARIO MÉDICO
Linfotoxina
La linfotoxina es una citoquina producida por los linfocitos, capaz de destruir determinadas células y de dirigir la construcción de los órganos donde madura la respuesta inmunitaria. El nombre designa hoy a una pequeña familia de proteínas emparentadas con el factor de necrosis tumoral. El término se acuñó por su efecto y su origen. En 1968, Ruddle y Waksman describieron en cultivos de linfocitos una sustancia capaz de dañar células diana, a la que llamaron «factor citotóxico»; ese mismo año, Granger y Williams la rebautizaron como linfotoxina, uniendo «linfo», por el linfocito que la fabrica, con «toxina», por su capacidad lesiva. Nacía así como una linfoquina más, en la época en que cada mediador inmunitario se nombraba según la célula de la que procedía. La producen sobre todo los linfocitos T colaboradores de tipo 1 y, en menor medida, los linfocitos T citotóxicos y los B activados. A diferencia de otras citocinas de acción difusa, buena parte de su cometido tiene que ver con la arquitectura del sistema inmunitario más que con la inflamación aguda. Con el tiempo, «linfotoxina» dejó de referirse a una única proteína. Al descubrirse una segunda molécula emparentada, la original pasó a llamarse linfotoxina alfa (LT-α) y la nueva, linfotoxina beta (LT-β). Ambas pertenecen a la superfamilia del factor de necrosis tumoral, un conjunto de más de veinte proteínas que comparten una estructura característica y que intervienen en la apoptosis, la inflamación y el mantenimiento del sistema inmunitario. La linfotoxina alfa circula como forma soluble, mientras que combinada con la beta forma un complejo anclado a la membrana celular. La linfotoxina alfa recibió también, de manera transitoria, el nombre de factor de necrosis tumoral beta, por su parentesco con el TNF de los macrófagos. Esa denominación ha ido quedando en desuso. El detalle de sus receptores y de su papel molecular se aborda en la entrada dedicada al factor de necrosis tumoral beta. Su función más llamativa da nombre al concepto: puede inducir la muerte de células diana, un mecanismo útil frente a células infectadas o tumorales. Pero su papel mejor caracterizado es organizador. La linfotoxina resulta necesaria para que se formen los ganglios linfáticos y las placas de Peyer del intestino, y para que el bazo adopte su estructura ordenada. Sin ella, esos órganos no se desarrollan correctamente y la capacidad de montar respuestas inmunitarias se resiente. La linfotoxina alfa es la molécula que durante un tiempo se llamó factor de necrosis tumoral beta. Hoy se prefiere el nombre de linfotoxina alfa; TNF-beta pervive sobre todo en textos antiguos. Por sus dos rasgos definitorios en el momento de su descubrimiento, en 1968: la producen los linfocitos y ejerce un efecto tóxico sobre otras células. De ahí la unión de «linfo» y «toxina». No, aunque son parientes cercanos. El factor de necrosis tumoral alfa lo producen principalmente los macrófagos y protagoniza la inflamación aguda; la linfotoxina procede de los linfocitos y se ocupa sobre todo de organizar el tejido linfoide. Comparten familia y algunos receptores, pero no célula de origen ni función principal. Sí. Muchas linfoquinas históricas cayeron en desuso, pero este nombre se mantiene en la nomenclatura actual precisamente para designar a la familia LT-alfa y LT-beta. Entradas relacionadasQué es la linfotoxina
Una familia, no una sola molécula
Para qué sirve
Preguntas frecuentes
¿Linfotoxina y TNF-beta son lo mismo?
¿Por qué se llama así?
¿Es lo mismo que el factor de necrosis tumoral alfa?
¿Sigue vigente el término linfotoxina?
Referencias
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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