DICCIONARIO MÉDICO

Líneas de Kerley

Las líneas de Kerley son finas sombras lineales que aparecen en la radiografía de tórax cuando el líquido, las células o el tejido fibroso engrosan los tabiques que separan los lobulillos del pulmón. Su variante más reconocible, las líneas B, se dibuja en las bases como trazos cortos y horizontales que llegan a tocar la pleura. Casi siempre traducen un edema del intersticio pulmonar, con frecuencia de origen cardíaco.

Qué son las líneas de Kerley

Las líneas de Kerley son un signo radiológico: no una enfermedad, sino la huella que deja en la placa de tórax un pulmón cuyo tejido de sostén se ha rellenado de forma anómala. El término «línea» procede del latín linea, el hilo de lino con que se marcaba una raya recta, y describe bien lo que el radiólogo ve, unas rayas nítidas donde el pulmón sano no muestra ninguna. El apellido es el de quien las describió.

Peter James Kerley (1900-1979), radiólogo irlandés afincado en Londres, dejó constancia de ellas en 1933. Trabajaba entonces con pacientes de estenosis mitral e insuficiencia del ventrículo izquierdo, y supuso que aquellas rayas correspondían a los vasos linfáticos que rodean los pequeños vasos pulmonares. La denominación tardó en cuajar. La primera mención escrita a las «líneas B de Kerley» no llegó hasta 1954, y el propio Kerley describió el hallazgo sin ponerle nunca su nombre.

Qué reflejan bajo la piel del pulmón

El pulmón está compartimentado por tabiques de tejido conjuntivo, los septos interlobulillares, que envuelven cada unidad funcional y por los que discurren venas y linfáticos. En condiciones normales son demasiado delgados para verse. Cuando la presión en las venas pulmonares sube y el líquido rebosa hacia ese tejido de sostén, los tabiques se ensanchan y se vuelven visibles. Es la fase intersticial del edema, previa a que el agua invada los alvéolos y provoque el cuadro florido.

Se calcula que las líneas B empiezan a dibujarse cuando la presión media en la aurícula izquierda supera unos 20 mmHg. Que el sustrato eran septos engrosados no se supo hasta después de Kerley: Felix Fleischner lo demostró en 1954 examinando cortes de pulmón, y en 1967 E. R. Heitzman extendió la conclusión a los tres tipos de línea. El origen de las líneas A todavía se discute, y hay quien las atribuye a linfáticos dilatados más que a septos.

Líneas A, B y C

Kerley agrupó estas sombras en tres categorías según su forma y su localización.

Las líneas B son las más frecuentes y las más fáciles de reconocer. Miden uno o dos centímetros, se disponen horizontales en la periferia de las bases, perpendiculares a la pleura y en contacto con ella, sobre todo en los senos costofrénicos. Las líneas A son más largas (de dos a seis centímetros), oblicuas, propias de los campos superiores, y se dirigen desde el hilio hacia fuera; nunca aparecen solas, siempre acompañadas de líneas B o C. Las líneas C forman una malla reticular en las bases y corresponden en buena medida a líneas B vistas de frente o superpuestas.

En qué situaciones aparecen

El escenario habitual es el edema pulmonar cardiogénico, es decir, el que surge cuando el corazón izquierdo no vacía bien y la sangre se remansa hacia atrás. La estenosis de la válvula mitral produce el mismo represamiento. Pero un septo puede engrosarse por muchos motivos, no solo por agua: la infiltración de un tumor por los linfáticos (linfangitis carcinomatosa), algunas neumonías víricas, la fibrosis pulmonar, ciertas neumoconiosis o la sarcoidosis dejan también su rastro lineal.

Hay un detalle que orienta mucho. En el fallo cardíaco las líneas van y vienen: aparecen con la descompensación y se borran cuando el paciente mejora. En la fibrosis o en un tumor, en cambio, permanecen. Esa fugacidad es, en sí misma, una pista sobre el origen del líquido.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene el nombre de líneas de Kerley?

De Peter James Kerley, el radiólogo irlandés que las describió en 1933. Él nunca las bautizó así; fueron sus colegas quienes empezaron a hablar de «líneas B de Kerley» hacia 1954, y de ahí pasó a las A y las C.

¿En qué se diferencian las líneas A, B y C?

Se distinguen por la forma y por dónde se ven. Las B son cortas, horizontales y periféricas, pegadas a la pleura de las bases; son las que casi siempre se buscan. Las A son largas y oblicuas, propias de los vértices, y acompañan a las anteriores. Las C dibujan una fina red en las bases y suelen ser líneas B vistas de frente.

¿Significan siempre insuficiencia cardíaca?

No. Son el signo típico del edema pulmonar de origen cardíaco, pero el mismo trazo lo produce cualquier proceso que engrose los tabiques del pulmón, desde una linfangitis tumoral hasta una fibrosis. El contexto del paciente y la evolución de las líneas son lo que inclina la balanza.

¿Por qué a veces desaparecen?

Porque cuando el líquido es la causa, retirarlo devuelve el tabique a su grosor normal. En una descompensación cardíaca las líneas B pueden estar hoy y no mañana. Cuando el engrosamiento se debe a tejido fibroso o a células tumorales, esa reversibilidad se pierde.

Referencias

  1. Koga T, Fujimoto K. Kerley's A, B, and C lines. New England Journal of Medicine. 2009;360(15):1539.
  2. Heitzman ER, Ziter FM, Markarian B, et al. Kerley's interlobular septal lines: roentgen pathologic correlation. American Journal of Roentgenology. 1967;100(3):578-582.
  3. Radiopaedia. Kerley lines.
  4. Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. Edema pulmonar (MedlinePlus).

Consulte también la información clínica sobre insuficiencia cardíaca

Como las líneas de Kerley acompañan con frecuencia al fallo del corazón izquierdo, puede ampliar la información en la página sobre insuficiencia cardíaca elaborada por la Clínica Universidad de Navarra.

Entradas relacionadas

  • Edema pulmonar: acumulación de líquido en el pulmón cuya fase intersticial dibuja estas líneas.
  • Congestión pulmonar: remanso de sangre en los vasos del pulmón que precede al edema.
  • Estenosis mitral: estrechamiento valvular que eleva la presión venosa pulmonar.
  • Tabique: pared de separación; aquí, los septos interlobulillares que se engrosan.
  • Linfangitis: inflamación de los vasos linfáticos, causa no cardíaca de estas líneas.
  • Derrame pleural: líquido en la pleura que suele acompañar al edema cardiogénico.

La información proporcionada en este Diccionario Médico de la Clínica Universidad de Navarra tiene como objetivo principal ofrecer un contexto y entendimiento general sobre términos médicos y no debe ser utilizada como fuente única para tomar decisiones relacionadas con la salud. Esta información es meramente informativa y no sustituye en ningún caso el consejo, diagnóstico, tratamiento o recomendaciones de profesionales de la salud. Siempre es esencial consultar a un médico o especialista para tratar cualquier condición o síntoma médico. La Clínica Universidad de Navarra no se responsabiliza por el uso inapropiado o la interpretación de la información contenida en este diccionario.
Infografías realizadas con https://BioRender.com

© Clínica Universidad de Navarra 2026