DICCIONARIO MÉDICO
Levorrotación
La levorrotación es un giro hacia la izquierda, en sentido contrario al de las agujas del reloj. El término se emplea en dos terrenos distintos: en química y bioquímica designa la propiedad de una sustancia de desviar hacia la izquierda el plano de la luz polarizada; en cardiología describe el giro antihorario del corazón sobre su eje longitudinal, un rasgo que se reconoce en el electrocardiograma. El término combina el latín laevus, "izquierdo", y rotare, "girar": literalmente, un giro a la izquierda. Comparte raíz con levógiro, levocardia o levodopa, palabras en las que el prefijo levo- señala siempre una orientación hacia ese lado. Lo peculiar de este término es que no pertenece a una sola disciplina. La misma palabra nombra un fenómeno óptico que estudian la química y la bioquímica y un rasgo de la posición del corazón que interesa a la cardiología. El punto común es puramente geométrico. En ambos casos algo gira en sentido antihorario. Una sustancia es levógira, o levorrotatoria, cuando desvía hacia la izquierda el plano de vibración de la luz polarizada que la atraviesa, tomando como referencia a quien observa de frente el haz. Ese comportamiento se representa con un signo negativo entre paréntesis, (-), o con una ele minúscula. Su imagen especular, el enantiómero, hace lo contrario: gira el plano el mismo número de grados, pero hacia la derecha. La magnitud del giro se mide con un polarímetro. Conviene no confundir el signo del giro con la configuración de la molécula. Que un compuesto sea levógiro es un dato experimental, medido en el laboratorio. Que se clasifique dentro de la serie L o como R responde a otra cosa: a cómo se disponen los átomos alrededor del carbono asimétrico, una cuestión de quiralidad. No hay correspondencia fija entre ambas propiedades. Los aminoácidos naturales, por ejemplo, pertenecen todos a la serie L y, sin embargo, unos desvían la luz a la derecha y otros a la izquierda. Cuando en una disolución coinciden a partes iguales las dos formas especulares, sus giros se anulan y no se aprecia rotación neta. En farmacología esto tiene consecuencias prácticas. Muchos principios activos se administran como un único enantiómero, porque las dos formas especulares de una misma molécula pueden comportarse de manera muy distinta en el organismo. El prefijo levo- de nombres como levodopa, levotiroxina o levofloxacino remite justamente a la forma levógira o de configuración L de esas moléculas. El giro hacia el lado opuesto se denomina dextrorrotación. En cardiología el término cambia por completo de escenario. Aquí la levorrotación es el giro del corazón en sentido antihorario alrededor de su eje longitudinal, el que va de la base a la punta. Para nombrar el sentido del giro se imagina a un observador situado por debajo del diafragma, que viese el corazón desde los pies del paciente. Ese giro deja una huella reconocible en el electrocardiograma, en concreto en las derivaciones precordiales, que exploran el plano horizontal. En la levorrotación, la zona de transición del complejo QRS se desplaza hacia V1 o V2: las fuerzas del ventrículo izquierdo se hacen más anteriores y aparecen antes de lo habitual en las derivaciones derechas. No siempre traduce una anomalía. Un corazón horizontalizado suele estar levorrotado, y esa combinación entra dentro de la normalidad. En otras ocasiones el giro acompaña a situaciones en las que el ventrículo izquierdo aumenta de tamaño o se desplaza hacia delante, de modo que el hallazgo se interpreta siempre junto al resto del trazado. Varios pares de palabras rondan la idea de izquierda y derecha aplicada al corazón, y conviene deslindarlos. La levorrotación y la dextrorrotación aluden al giro sobre el eje longitudinal. La levocardia y la dextrocardia describen hacia qué lado apunta la punta del órgano. La dextroposición alude a un desplazamiento del corazón en bloque, sin giro. Girar no es lo mismo que apuntar, ni apuntar lo mismo que desplazarse. La palabra procede del latín laevus, "izquierdo", y rotare, "girar". Se afianza en el vocabulario científico del siglo XIX, cuando la física y la química empezaron a describir con precisión cómo ciertas sustancias giraban el plano de la luz polarizada. De ese campo pasó, por analogía geométrica, al lenguaje de la cardiología. No. El signo del giro se mide en el laboratorio con un polarímetro; la letra L describe la disposición espacial de los átomos. Un compuesto puede pertenecer a la serie L y, aun así, desviar la luz hacia la derecha. Se identifica en las derivaciones precordiales por el desplazamiento de la zona de transición hacia V1 o V2. El cardiólogo lo valora siempre en conjunto, junto al resto del trazado y a la situación de la persona, porque por sí solo puede aparecer en corazones sanos. No lo son. La levocardia indica que la punta del corazón apunta hacia la izquierda, que es la situación normal. La levorrotación describe un giro del órgano sobre su eje, algo independiente de hacia dónde señale la punta.Qué es la levorrotación
La levorrotación en química y bioquímica
La levorrotación del corazón
Girar, apuntar y desplazarse: términos que no deben confundirse
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama "levorrotación"?
¿Es lo mismo ser levógiro que ser un isómero "L"?
¿Cómo se reconoce la levorrotación cardíaca en el electrocardiograma?
¿Levorrotación y levocardia significan lo mismo?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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