DICCIONARIO MÉDICO
Legra
La legra es un instrumento quirúrgico con forma de cucharilla de bordes cortantes que sirve para raspar una superficie: el interior de una cavidad, una mucosa o el hueso. Con ella se retira tejido, se limpia una zona enferma o se toma una muestra para analizar. De su nombre deriva el del procedimiento que la emplea, el legrado. Su versión de borde en aro suele llamarse cureta. Una legra es, en lo básico, un raspador quirúrgico. Consta de un mango metálico cuyo extremo activo termina en una pequeña hoja curva, cóncava y de bordes afilados, capaz de arrancar tejido por rozamiento. Ese diseño en cucharilla es lo que la distingue de un bisturí, que corta, o de una pinza, que sujeta: la legra trabaja arrastrando. Detrás de esa palabra hay un origen curioso y muy antiguo. Procede del latín ligula, "cuchara", un término emparentado con lingua, la lengua, quizá porque el gesto de raspar recuerda al de la lengua barriendo una superficie. En español se documenta ya en el siglo XIII, pero no como herramienta de cirujanos: en el Libro de los caballos designaba el utensilio con que los veterinarios raían y limpiaban los cascos de las caballerías. Su salto a la cirugía humana no llegó hasta el siglo XVI, cuando empezó a usarse para raspar hueso e incluso en la trepanación. En la práctica clínica, legra y cureta funcionan casi siempre como sinónimos, y muchos profesionales usan un término u otro por costumbre. Cuando se quiere marcar la diferencia, esta es de diseño: se reserva legra para la cucharilla sólida y cureta para la que tiene el extremo en forma de aro o banda cortante. Cureta es además un galicismo, del francés curette, mientras que legra es la voz patrimonial castellana. La acción, en cualquier caso, es la misma: raspar. No existe una legra única, sino toda una familia adaptada a cada terreno. En traumatología y cirugía ósea se emplea la legra de Volkmann, una cucharilla robusta pensada para vaciar cavidades del hueso. En otorrinolaringología, la legra de Hartmann se ha usado de forma clásica para extirpar las vegetaciones adenoides, raspando la mucosa de la nasofaringe, y existen legras finas diseñadas para la cirugía del oído. La ginecología tiene sus propias cucharillas para el interior del útero, que raspan el endometrio. Cambia el tamaño, la longitud del mango y la curvatura de la hoja; el principio es siempre el mismo. Conviene no confundir la legra con los instrumentos que seccionan hueso, porque su función es distinta. El escoplo y la gubia cortan o desprenden fragmentos; el osteotomo secciona. La legra, en cambio, no separa piezas: alisa, vacía y limpia una superficie sin romperla en dos. En una misma intervención ortopédica es habitual verlas trabajar juntas, cada una en su papel. Del latín ligula, "cuchara". Lo llamativo es su primer uso documentado en español, en el siglo XIII: no era un instrumento médico, sino el que los veterinarios empleaban para raer los cascos de los caballos. Solo a partir del siglo XVI pasó a la cirugía de personas. Casi siempre se usan como equivalentes. Si se afina, la legra es la cucharilla sólida y la cureta la de borde en aro o banda; cureta viene además del francés y legra es la palabra castellana de toda la vida. En el día a día, la mayoría de los cirujanos las tratan como sinónimos. No. La legra es el instrumento; el legrado es la operación que se realiza con él. Dicho de otro modo, el legrado es la acción de raspar y la legra, la herramienta que raspa. Para relacionar la legra con el procedimiento y con otros instrumentos, puede consultar:Qué es la legra
Legra y cureta: una distinción de matiz
Tipos de legra
Raspar frente a cortar
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra legra?
¿Es lo mismo una legra que una cureta?
¿La legra es lo mismo que el legrado?
Referencias
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