DICCIONARIO MÉDICO
Leche acidófila
La leche acidófila es una leche fermentada mediante la inoculación de Lactobacillus acidophilus, una bacteria ácido-láctica que transforma la lactosa en ácido láctico, acidifica el medio y confiere al producto un sabor ligeramente ácido y una textura más espesa que la de la leche sin fermentar. Se encuadra dentro de los alimentos con potencial probiótico. El nombre del microorganismo responsable explica el del producto. Lactobacillus combina el latín lac, lactis ("leche") con bacillus ("bastoncillo pequeño"): un bacilo que vive en la leche. Acidophilus proviene del latín acidus ("ácido") y del griego φίλος (phílos), "amigo" o "afín": un microorganismo que prospera en medios ácidos. L. acidophilus crece de forma óptima a pH entre 4 y 5, valores que resultarían hostiles para muchos otros microorganismos, y a temperaturas próximas a 45 °C. Para elaborar la leche acidófila se inocula leche pasteurizada con un cultivo de L. acidophilus y se incuba durante varias horas a temperatura controlada. Durante la fermentación, la bacteria metaboliza la lactosa y la convierte en ácido láctico, lo que desciende el pH del medio. Ese descenso provoca la desnaturalización parcial de la caseína y espesa el producto. El resultado es un lácteo ácido, con un recuento bacteriano vivo del orden de millones de unidades formadoras de colonias por mililitro, que conserva el perfil nutricional de la leche de partida pero con una digestibilidad algo mayor de la lactosa residual. En la legislación alimentaria española, la denominación "yogur" se reserva exclusivamente para la leche fermentada con Streptococcus thermophilus y Lactobacillus delbrueckii subsp. bulgaricus. Cuando se utilizan otros microorganismos —como L. acidophilus, L. casei o bifidobacterias— el producto no puede llamarse yogur: se comercializa como "leche fermentada" o, en el caso que nos ocupa, como leche acidófila. La diferencia, por tanto, no es solo semántica: depende de las especies bacterianas empleadas, de la temperatura de fermentación y del perfil metabólico resultante. El kéfir, por su parte, se fermenta con un consorcio complejo de bacterias y levaduras (los llamados gránulos de kéfir), lo que produce además de ácido láctico una pequeña cantidad de etanol y dióxido de carbono. Tanto la leche acidófila como el kéfir se consideran alimentos con potencial probiótico, pero la composición microbiana de cada uno es distinta y sus efectos sobre la microbiota intestinal no son necesariamente equivalentes. "Amigo de los ácidos", del latín acidus y el griego φίλος. Describe la capacidad de Lactobacillus acidophilus para crecer en medios con pH bajo, donde otras bacterias no sobreviven. Es esa misma tolerancia al ácido la que le permite resistir el paso por el estómago y llegar vivo al intestino. No en sentido legal. El yogur solo puede elaborarse con dos especies bacterianas concretas (S. thermophilus y L. bulgaricus). La leche acidófila se fermenta con L. acidophilus, una especie diferente, y se comercializa como "leche fermentada". En la práctica, ambos son productos lácteos fermentados con perfiles nutricionales similares. La fermentación reduce parcialmente el contenido de lactosa de la leche, porque L. acidophilus la transforma en ácido láctico. Algunos estudios sugieren que el consumo de leche fermentada puede mejorar la tolerancia en personas con déficit leve de lactasa, pero la evidencia no es concluyente y no sustituye al consejo médico individualizado. Si desea profundizar en conceptos asociados a la leche acidófila, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la leche acidófila
Leche acidófila, yogur y kéfir: diferencias
Preguntas frecuentes
¿Qué significa "acidófilo"?
¿La leche acidófila es un yogur?
¿Es útil para las personas con intolerancia a la lactosa?
Referencias
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